14 de febrero de 2021 11:10 AM
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Hay mayor consumo de carne de segunda

El limitado ingreso económico del paraguayo le obliga a comprar más carnaza de segunda que de primera calidad. Esta opción no solo es demandada para el consumo doméstico, sino también para la elaboración de comidas rápidas y accesibles para el bolsillo de los trabajadores. Desde que arrancó el año, los cortes de segunda calidad que […]

El limitado ingreso económico del paraguayo le obliga a comprar más carnaza de segunda que de primera calidad. Esta opción no solo es demandada para el consumo doméstico, sino también para la elaboración de comidas rápidas y accesibles para el bolsillo de los trabajadores.

Desde que arrancó el año, los cortes de segunda calidad que conforman la canasta básica bajaron de precios entre 4,4% y 6,6%, mientras que la rabadilla y carnaza negra superan los G. 35.000 por kilogramo en promedio, de acuerdo al monitoreo semanal que realizó la Secretaria de Defensa del Consumidor y el Usuario.

Diego Velilla, director de Frigomas, primer frigorífico orientado al mercado interno, explicó acerca de las decisiones de los paraguayos para optar por determinados productos. “La carnaza de segunda, por el precio y la masificación, es lo que a nivel de volumen es lo que más se consume”, precisó.

Para el empresario, hay una relación directa entre el poder adquisitivo de los clientes y su preferencia ante la variedad de productos cárnicos. Sobre los cortes de segunda calidad, mencionó que se adapta muy bien al ingreso económico de los hogares, en tanto que también los copetines que se ven forzados a elaborar platos accesibles para los trabajadores con este ingrediente.

Entre las carnes de primera calidad de mayor preferencia está el lomito, que a su vez puede ser reemplazado por opciones más económicas para elaborar el mismo plato, como el caso de las milanesas, explicó Velilla.

Pandemia. Sobre el comportamiento del consumidor durante el 2020, en coincidencia con las restricciones sanitarias, consideró que hubo buenas ventas, principalmente a través del formato electrónico, que facilitó a los compradores a abastecerse de alimentos sin salir de sus hogares.

En este caso, Velilla observó que influyó bastante el cierre de fronteras, ya que dejó de ingresar masivamente la carne de contrabando y se pudo competir en un mercado legal y más realista desde el punto de vista de la demanda.

Fuente: UH

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