4 de diciembre de 2010 00:03 AM
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A los frigoríficos exportadores, ahora no les cierra el negocio

Miguel Jairala, analista económico del IPCVA, aseguró que los bruscos cambios de precios relativos de la carne perjudicaron a la industria que vende al exterior. "Sobre 180 plantas fiscalizadas, hoy más del 25% está cerrada o inactiva" de las cuales afirmó que "varias son de grupos importantes.

A partir del fenomenal incremento del precio de la carne que comenzó hace
aproximadamente un año, pareciera que toda la ganadería está viviendo una fiesta. Si bien para la mayoría de los productores que estaban ahogados
financieramente en parte esto es así, por las variaciones de precios hay varios actores de la cadena que no están viviendo sus mejores momentos. Es el caso de los frigoríficos exportadores, de los feedloteros y de los mismísimos consumidores.
Para graficar y esclarecer rápidamente de qué manera afectaron estos cambios a la industria frigorífica dedicada a la venta al extranjero, sólo basta con tomar algunos datos que brindó en el Día de Campo de la Chacra Experimental de Barrow
Miguel Jairala, analista económico del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA). El técnico detalló que la Argentina posee 181 plantas fiscalizadas por Senasa, que "son las plantas más grandes del país y las que cumplen con los requisitos más elevados".
Comentó que de las 181 plantas, al comenzar el año había 20 que por distintos motivos no estaban trabajando, en el segundo trimestre se pasó a 30 y "en agosto, cuando empieza a subir nuevamente fuerte la carne, hay una serie de plantas que ven que ya no va a ser viable su continuidad y saltamos de 30 a unas 50 plantas inactivas".
En síntesis, Jairala describió que sobre 180 plantas fiscalizadas, hoy más del
25% está cerrada o inactiva, de las cuales afirmó que "varias son de grupos importantes". Asimismo, agregó que "hay muchos frigoríficos feedlots que no aparecen en esta estadística, porque directamente están cerrados, ya que no hay suficiente cantidad de materia prima como para que produzcan".

Causas
A diferencia de los frigoríficos dedicados al consumo interno, el economista del IPCVA explicó que la industria exportadora "está en problemas", porque enfrenta, por un lado, aumentos del novillo a nivel local y se opone a una "mucho menor disponibilidad de oferta, sobre todo en lo que son las categorías de exportación, más pronunciadas todavía que la caída general de la oferta".
Entonces, la combinación de menos materia prima y más cara "obliga a estos frigoríficos a tener que hacer ajustes y por eso vemos que hay plantas que cierran, grupos que suspenden la producción de sus plantas, tratando de reducir la incidencia de los costos", afirmó Jairala, quien igualmente aclaró que "hasta dónde aguante cada empresa con esta situación depende de la espalda de cada una de estas firmas.
"A diferencia de los precios de consumo interno, los valores de los mercados de exportación variaron muy poco, casi un 30% en el último año", comentó el técnico. El expositor desmenuzó lo ocurrido con el promedio de precios de cuatro productos que "eran el corazón de la exportación" durante los últimos 15 meses en relación al costo del novillo.
"En agosto de 2009 la exportación ganaba plata, porque la integración de estos productos le permitía a la industria exportadora vender a 2,2 dólares, con un costo del novillo de exportación de 1,65 dólar", comentó. Sin embargo, recordó que en diciembre de ese año empezó a subir el valor de la carne, que alcanzó a 1,90 dólar. No obstante, "la mejora de los precios internacionales le permitió seguir ganando plata a la exportación, ya que el promedio de precios de estos productos llegó a  los 2,30 dólares".
La carne siguió creciendo y en abril de este año subió de 1,89 a 2,69 dólares y "la exportación se empieza a complicar". Asimismo, detalló que "los precios internacionales suben algo, pero la ganancia viene de otras fuentes, principalmente los subproductos y dentro de los subproductos básicamente el cuero y la grasa.
"En agosto de 2010, la industria exportadora se alejó todavía un poquito más del valor de la carne. Sigue estando a flote, pero cada vez más complicada: perdían plata en carne, pero ganaban algo en subproductos", agregó Miguel Jairala, quien finalmente indicó que "con los precios de octubre definitivamente la industria exportadora pierde plata, ya que la integración de exportación aún con precios muchos mejores en comparación a agosto de 2009, no le da para nada plata, puesto que pierden aproximadamente unos 20 centavos de dólar por cada kilo que vende", completó el analista.
Para colmo, para la industria exportadora lo peor parece que no pasó, porque debido a la escasez de carne y a la incipiente retención de vientres, el especialista indicó que el novillo puede tranquilamente llegar a valer 9 pesos el kilo, por lo que la carne alcanzaría los 4 dólares y, por ello, "todavía subiendo los precios de integración de exportación se alejaría aún más de lo que sería el valor de la carne en el mercado interno. Entonces, tendríamos un problema grande para la industria exportadora, porque perdería más", pronosticó.

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