4 de diciembre de 2010 07:00 AM
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Precipitaciones escasas comprometen seriamente la producción de forraje

Uruguay : Las lluvias de las últimas horas en Paysandú fueron escasas, aumentando la preocupación en los productores que observan como la producción de forraje se va comprometiendo seriamente, al tiempo que algunas cañadas y tajamares comienzan a sentir el impacto de las altas temperaturas y escasas precipitaciones.

De acuerdo a datos aportados a EL TELEGRAFO por parte de Jafatura de Policía de Paysandú, el mayor registro fue en El Eucalipto con 10 milímetros. Le sigue Quebracho 6, Chapicuy 4, Porvenir 3 y en ciudad y Tambores 2.
Todo indica que más allá de algunos fenómenos muy puntuales, el agua será mayormente escasa en los próximos meses. Incluso, los sitios en Internet que manejan pronósticos meteorológicos para esta región del mundo, dan ausencia de precipitaciones para los próximos cinco días.
La situación beneficia a quienes están cosechando cultivos de invierno, pero tiene virtualmente detenida la siembra de verano y comprometida la producción de forraje.
A tener en cuenta
Tener un invierno con registros importantes de lluvias en la zona, ayudó para que el inicio de la primavera no se sintiera tanto la dificultad hídrica en los campos. Pero desde setiembre a esta parte, la situación cambió radicalmente.
A excepción de abril y junio, todos los restantes meses del presente año tuvieron déficit de lluvias respecto a la media nacional.
En tanto febrero había sido el año con mayor guarismo de precipitaciones en el país (569 milímetros), setiembre comenzó a registrar un descenso respecto al promedio nacional. Llovió en el noveno mes del año 77 milímetros (91 es la media), en octubre 40 (122) y noviembre 30 (118).
La última jornada con lluvias fue el martes 9 de noviembre con 29 mm en la zona, por lo que de verificarse los anuncios de que por lo menos hasta mediados de la semana venidera no habrá precipitaciones, tendremos un mes sin agua.
Los últimos antecedentes de seca en la región no son muy lejanos. En la primavera-verano de 2008-2009, setiembre ya marcaba un déficit importante: llovió 20 cuando la media es de 91.
En el resto de los meses la tendencia no cambió: octubre 66 (122), noviembre 33 (118), diciembre 23 (115), enero 127 (100) y febrero 143 (135).
Diferencias
De todas maneras, son apreciables muy claramente las diferencias entre los campos del sur del Río Negro y los de basalto, que incluyen buena parte de Paysandú y Tacuarembó, además de Salto, Rivera y Artigas.
Días atrás, con motivo de la jornada promovida por el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) en el campo de Cerro Colorado, departamento de Florida, fue claro visualizar el buen estado que presentan las pasturas, algo bastante general al sur del Río Negro.
Contrasta con lo que sucede en esta zona del país, en donde las pasturas comienzan a sentir el rigor de las altas temperaturas y las faltas de lluvias. Por ejemplo en los campos ganaderos de Artigas y Salto, donde se encuentran los suelos de basalto, que tienen un mayor escurrimiento de agua, todavía hay pasto, pero el crecimiento de la pastura está entre 15% y 20% por debajo del que se registraba a igual fecha del año pasado.
Más que sequía, los técnicos de la zona entienden que hay un déficit hídrico pronunciado que, de continuar, puede agravar la situación. Los productores ya están nerviosos, porque recuerdan la sequía que padecieron en 2008/2009, cuyas secuelas se mantienen hasta hoy y una de ellas es la caída en la oferta de ganado apto para faena que se registró este año.
De todas maneras se debe aclarar que no se viven situaciones críticas, por lo que no hay ganado pastoreando en la calle, las aguadas permanentes están funcionando, el ganado mantiene su condición corporal y no hay mortandad de animales.
Turquía
El nerviosismo de los productores también aumentó tras la limitación oficial de enviar más ganado en pie hacia Turquía, hasta que este país no acepte el estatus uruguayo en cuanto a “vaca loca”.
Si bien los campos del litoral Norte están con cargas ganaderas menores, porque durante la sequía pasada se sacó mucho ganado a frigorífico y hubo una alta mortandad, la posibilidad de colocarlo en pie antes de que pierda kilos era vital frente a los anuncios de sequía.
El vicepresidente de la Federación Rural, Miguel Sanguinetti, dijo a El País que “compartimos la postura, pero no fue oportuno el momento en que el MGAP tomó la decisión de anunciarlo. Si la hubiese tomado el 15 de enero, el mercado prácticamente no la nota”.
Este mes de diciembre es el momento de mayor venta de ganado, pues todos los productores sacan haciendas al mercado para saldar cuentas y cerrar el año.

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