4 de diciembre de 2010 07:06 AM
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Evitar el ingreso del HLB es una causa comun

La actividad citrícola nacional, y la tucumana en especial, se prepara para la futura campaña, poniendo énfasis en las tareas de fertilización y de aplicaciones para evitar las plagas. También se monitorea al vector del HLB, que en estos momentos azota a miles de hectáreas de quintas mexicanas. Las tareas de control y prevención del Senasa se redoblaron.

La actividad citrícola tucumana está en estos momentos en el receso de verano, que es cuando las labores que se realizan abarcan la limpieza y el mantenimiento de los empaques, y los cuidados y aplicaciones de fertilizantes y agroquímicos a todas las quintas del territorio provincial, después de una vertiginosa cosecha. Algo similar está ocurriendo en las demás zonas citrícolas nacionales en procura de poner en orden y realizar todo lo pertinente para la futura campaña de exportación e industrialización.

Los productores hoy trabajan fuerte en tener sus quintas limpias, regadas, fertilizadas y tratadas para evitar que las plagas y enfermedades puedan perjudicar la futura cosecha y que las plantas expresen todo su potencial productivo.

Los frutos ya cuajados en la primavera pasada deben crecer y madurar correctamente, pero sobre todo ser y estar sanos. Esto implica tener una excelente sanidad en las plantas, para que las plagas y enfermedades no compliquen su biología, pero sobre todo no compliquen las exportaciones por la presencia de enfermedades cuarentenarias.

Las tareas deben realizarse sin postergaciones ni retaceos, ya que en la provincia, en la región y en el país los cultivos están libres del HLB (ex Greening), una enfermedad temida por sus letales efectos. A esos fines, es que se deben reunir y orientar los esfuerzos para prevenir el ingreso de esta peligrosa enfermedad que está haciendo estragos en Brasil y en otros países cercanos a la Argentina. También causan daños en plantaciones de otros países productores de citrus del mundo. Es el caso de México, que a más de siete meses que pasaron de la primera detección del "dragón amarillo" en una plantación ubicada en Tecoman, a la fecha ya se descubrieron 93 plantaciones más afectadas por la bacteria, con la confirmación de análisis de laboratorio. Esas plantaciones representan un total de 2.204 hectáreas con cultivos.

Es por ello que los productores vinculados con la actividad, como también todos los habitantes tucumanos, deben tomar conciencia de la importancia de la citricultura tanto en su faz económica como social, y apoyar con acciones los requerimientos de los organismos de control, de investigación y de asociaciones de productores.

Un funcionario de México reconoció que el problema "es severo", ya que expresó que esas 2.204 hectáreas con la bacteria del HLB equivalen al 10% del total de la superficie plantada con cítricos en el país, y que las detecciones de esta enfermedad "continúan creciendo".

En el Estado mexicano existen 25.000 hectáreas implantadas con limón, las cuales son cultivadas por 3.600 productores. Por lo tanto esta producción citrícola tiene una gran importancia del país mexicano. Todo este movimiento productivo genera una actividad económica que representa el 18% del PIB en el área agrícola mexicana.

Hoy en la Argentina se atraviesa por una situación de emergencia fitosanitaria respecto del Huanglongbing o HLB, por eso es que se adoptaron y se fortalecieron en forma inmediata todas las medidas de control, de prevención y de vigilancia respecto de esta temible enfermedad y evitar que esta enfermedad ingrese y el la cual los organismos de control cumplen un rol fundamental.

Cabe reiterar que es de vital importancia evitar el ingreso del insecto vector de la enfermedad -que no está presente en Tucumán ni en Catamarca-, ya que los riesgos de contraer la enfermedad, que no está presente en todo el territorio nacional, se incrementa si está presente el insecto.

Refuerzos

En estos momentos el programa nacional de prevención del HLB prevé el fortalecimiento de las tareas de control y de inspección de los transportes de carga y de pasajeros en diferentes partes del país, con puestos fitosanitarios en las rutas de acceso a las zonas productoras.

El Senasa tiene actualmente el poder de policía para efectuar el decomiso o la destrucción de todo aquel material que no cumpla con los requerimientos mencionados en la respectiva resolución, y en forma permanente y mancomunada trabaja en el monitoreo permanente de quintas así como en el control sanitario para evitar su ingreso

Hoy existe un refuerzo de los controles fitosanitarios en 10 de los pasos fronterizos con los países que tienen HLB en sus plantaciones. En los puestos limítrofes de las provincias del NOA se realiza una vigilancia y control permanente del ingreso de frutas y de materiales vegetales.

Todas estas labores no darán nunca resultado positivo sin el apoyo y el cumplimiento de las normativas por parte de todos los factores vinculados a la actividad, y de aquellos que ingresan a las zonas productoras que tengan o no relación con el sector productivo.

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