4 de diciembre de 2010 20:28 PM
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El trigo y su reducción productiva

Con exportaciones cuotificadas, se quiebra la competencia entre mercado interno y externo, y se perjudica la produccion

La intervención oficial en el mercado del trigo, que dispone la cuotificación de las exportaciones, provoca grandes transferencias de ingresos en perjuicio de los agricultores y consumidores, y consolida una reducción drástica del cultivo. Comenzada ya su recolección, se puede estimar una cosecha de 12 millones y medio de toneladas, que, aunque mayor que la anterior de 8 millones y medio, resulta, de todos modos, frustrante.Las áreas sembradas fueron de 3 millones y medio de hectáreas para el ciclo 2009/2010 begin_of_the_skype_highlighting              2009/2010      end_of_the_skype_highlighting, y de 4,2 millones para el de 2010/2011 begin_of_the_skype_highlighting              2010/2011      end_of_the_skype_highlighting, ambas muy por debajo del promedio de los años anteriores de 6 millones de hectáreas. La sequía de 2008 y parte de 2009 puede justificar una parte de la declinación, pero eso quedó ya superado, en tanto que la tendencia a la caída se está consolidando. Sólo un cambio copernicano de la política triguera permitirá volver a las siembras del pasado, las que con simientes mejoradas y mayores dosis de fertilizantes y agroquímicos, deberían proveer cosechas del orden de los 20 millones de toneladasVarios e importantes son los motivos para el retorno del trigo a la canasta productiva nacional. Por un lado, la conservación de los suelos exige la rotación de los cultivos. La impetuosa y saludable introducción del sistema de labranza denominado "siembra directa" requiere para asegurar sus mejores beneficios de una equilibrada proporción de soja, trigo y maíz entre otros de menor cuantía. Con 16 millones de hectáreas cultivadas con soja, 4 de trigo y poco más de 3 de maíz no existe ese deseado balance. Otras virtudes adornan al trigo: por ejemplo, la época de cosecha, que aporta recursos para financiar el resto de los cultivos en gestación, mientras que por el lado comercial externo, al gozar de una preferencia tarifaria en el Mercosur, permite su colocación privilegiada respecto de terceros proveedores.La política oficial ha hecho oídos sordos a estas realidades. No sólo se trata de las retenciones a las exportaciones de nada menos que el 23 por ciento de su precio exterior. A ello se agrega la errónea decisión de cuotificar las exportaciones del cereal, que, al romper la competencia entre exportadores y molineros, reduce el precio que reciben los productores. Ocurre que, en condiciones de libre competencia, el precio del trigo debería conformarse sobre la base del precio internacional menos las retenciones y los gastos de comercialización requeridos para poner la carga al costado del vapor. Sin embargo, al quebrarse la competencia como resultado del establecimiento de cuotas, se crea un descuento del orden de los 40-45 dólares por toneladas del cereal, a favor de los compradores.Un estudio realizado en la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (Aacrea) confirma que la reducción del precio se estima en 45 dólares por tonelada, equivalente al 20 por ciento del valor de comercialización del trigo. Esa merma del precio equivale a 2,6 millones de toneladas del cereal que beneficia a exportadores y molineros. Sumando a ese porcentaje las retenciones del 23%, se reduce el ingreso por la venta de trigo, por sólo estos dos rubros, en un 47. En tales condiciones, ¿cómo puede pretenderse que el trigo recupere su necesaria participación en la producción?El fundamento oficial de la restricción exportadora consistente en privilegiar la dieta de los argentinos se desmorona al comprobarse la reducción productiva, que inexorablemente impactará en el bolsillo de la población. Las carnes vacunas han sido ya víctimas de la alocada pretensión que desconoce las reglas más elementales de la economía y cuenta como su víctima a la mesa de los argentinos. ¿Habrá nuevas víctimas antes de que se entiendan esas milenarias reglas.

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