5 de diciembre de 2010 07:20 AM
Imprimir

Fue un buen año comercial, pero no debemos olvidar los problemas

Uruguay : El principal de Pagés Mañay Negocios Rurales, en su condición de empresario, productor e industrial, reclamó "señales claras" de parte del gobierno. Afirmó que "llegó el momento que el Presidente de la República proponga menos y haga más". Por otra parte lamentó la situación de conflictividad en el país afirmando que "estamos viviendo una dictadura sindical". Respecto al valor del ganado, dijo no entender "por qué acá vale menos que en la región". Y además reclamó participación para la industria dedicada al abasto.

PABLO D. MESTRE – ¿Cuánto ganado vende al año en local Rural de Dolores? -Entre 18 y 20.000 vacunos. Cuando hubo seca seguimos acompañando a la gente para auxiliarlos. Recorríamos el norte del país, hacíamos llegar el ganado a la Rural de Dolores. Le prestamos un servicio a esa gente que estaba desesperada. Y hasta el día de hoy nos ha respondido. Por eso logramos reunir esa cantidad de vacunos todos los meses. Y lo que más vendemos son ganados de reposición, en una clara señal de apoyo al criador. -¿Cambió el comprador? -Hemos pasado por varias etapas, algunas en donde los ganados se liquidaban en Soriano para darle lugar a la agricultura y los compradores eran de distintas zonas del país. Ahora cambió, tenemos compradores que son de Soriano, de Colonia y los que vienen de distintas partes del país también a buscar los muy buenos ganados que nos distinguen. Aunque la agricultura se llevó los mejores campos, en la zona de los bañados y los montes de pasturas finas, con suplementación permiten invernar. Y se puede engordar ganado. Además, no todos utilizan el 100% del área en agricultura, sino que dejan un área para un verdeo de invierno y uno de verano. Y con las pasturas finas, más una suplementación y el último toque con el verdeo, seguimos produciendo prácticamente la misma cantidad de ganado gordo que antes. Por eso el mercado ha seguido fluido. -¿Cómo ve al mercado de reposición? -Tocado a la baja por tres motivos. El principal está en la cabeza de los productores o invernadores pues desde hace largo rato que desde el propio gobierno se viene anunciando una seca que primero iba a ser en septiembre, después en octubre, después en noviembre y gracias a Dios no se ha dado hasta ahora. Está lloviendo un poco menos, o se evapora más rápidamente el agua que años anteriores, pero todavía no estamos en seca. Basta tomar el vehículo y salir por la carretera para comprobar esto. Lo segundo es esta trancada de la exportación de ganado en pie, que evidentemente presiona aún más a que la gente abra un compás de espera para ver hasta dónde llega. Y lo tercero es que en este último mes, lamentablemente ver un diario o escuchar la radio es para enloquecerse, no sabemos si estamos viviendo en Uruguay o en un país de cuarta, porque no hay sindicato que no esté en guerra con este gobierno. No sé en qué va a terminar, pero eso está ayudando a que los negocios se aquieten y que muchas inversiones que era un hecho se concretaban, están stand by. -¿Y cómo sigue entonces? -Los empresarios estamos esperando señales rápidas y más claras de parte del gobierno que a esta altura del partido más que necesarias son indispensables. -¿Dice que no está el marco? -No tengo temor a decir lo que todo el mundo ve. Sería egoísta eludir o tener miedo a una respuesta. Todo el país sabe que estamos viviendo una dictadura sindical que nunca he visto en mis 58 años. Cómo será que la inseguridad ha quedado estas semanas en segundo plano. Y llegó el momento que el presidente de la República proponga menos y haga algo. -¿Qué dice del ganado gordo? -Está a la baja o por lo menos trancado, en un eje que si tomamos en cuenta la reposición, serviría la ecuación. Tampoco tenemos una gran oferta. No creo que se pueda seguir presionando más a la baja, salvo que haya un aspecto climático negativo. Los US$ 3 es un precio de equilibrio. -¿Por qué es más bajo respecto a la región? -No tiene asidero de ninguna especie. Sectores del gobierno le sugieren a la industria exportadora que baje los precios del mercado interno de la carne porque entienden que está muy alto. Y los industriales no creo que sean ni tontos ni perezosos porque hay un doble juego: le bajo al productor y bajo el precio de la carne al distribuidor. -¿Qué papel juega la industria dedicada al abasto local? -No la han dejado jugar. Lo digo como presidente en ejercicio de la Asociación de Propietarios de Frigoríficos dedicados exclusivamente al Mercado Interno. Nos presentamos con petitorios coherentes para integrar la Mesa de la Carne y ni siquiera recibimos una respuesta. Ni del ministro anterior, hoy presidente de la República, ni de su sucesor ni tampoco del actual ministro. Queremos sumar y no restar, nos presentamos ante el presidente de INAC, en el MGAP y ni siquiera hemos recibido un no. Nada, no sabemos si interesa o no el planteamiento, no ha habido ninguna contestación. -¿Cuántas plantas integran la Cámara? -El 90% de todas las industrias que nos dedicamos al mercado interno. -¿Cuánto representan del abasto? -En torno al 25% del mercado interno. -¿Intervienen en la fijación del precio del ganado gordo? -No sólo somos netamente tomadores de precios de la industria exportadora, sino que cuando, debido a las bondades que ellos tienen con este gobierno, le prometen que van a bajar la carne y la bajan, nosotros caemos en la volteada. No nos molesta que la carne baje, pues vendemos más. Pero como no me puedo desprender de mi posición de intermediario y de criador e invernador, tengo que decir que los productores agropecuarios seguimos pagando los platos rotos. -¿Cómo ve el mercado de la maquinaria? -Hemos logrado imponer el predio de la Rural de Dolores que se tome como referencia para todo el mercado del Uruguay de valores de la maquinaria que vendemos: agrícola, vial y forestal, además de todo tipo de herramientas, camiones, camionetas. Hacemos dos remates de primavera y dos remates de otoño. -¿Cuántos lotes vendió en este año 2010? -Cada remate de esos es varias veces millonario en dólares. Apuntamos a que podamos ofrecer maquinaria lo más sofisticada posible para que el productor agropecuario pase a tecnificarse de la mejor manera. En lo que va del año vendimos 108 tractores, 63 cosechadoras, 60 sembradoras (mayoría en directas), 20 retros y bulldozer, 10 mosquitos (nuevos), 31 camiones. Además de miles de lotes de maquinaria y herramienta. Y debemos ser la única firma en todo el país que vendió equipos completos de cosecha forestal y silvicultura. – ¿Cómo se compatibiliza el buen momento comercial con los problemas que habló? -No soy quejoso. Decir lo que pasa en la actualidad frontalmente, es decir la verdad. Pero también debo reconocer que fue un año comercial brillante no sólo para nosotros. Esto viene desde el último año y medio del gobierno de Jorge Batlle. Los commodities han ido para arriba, acompañados por una buena gestión de los equipos económicos de estos gobiernos y gracias al viento de cola que nos empujó hizo mejorar la situación de todo el país. Y ratifico la frase acuñada por El País que: "El Uruguay se salva con el agro o con él perece". Pero este buen momento no quita que haga una crítica constructiva que no hemos sabido aprovechar la enorme bonanza que ha habido. Se ha puesto enorme preocupación para armar un equipo por la anunciada seca que no vino y no uno para achicar el costo del Estado. Y no sólo eso sino que se ha agrandado, deformado, hecho un globo que ni Dios permita que se corte esta bonanza sino quien sabe a dónde vamos a ir a parar". La clave: el trabajo en equipo Carlos Pagés Pineda está convencido que todo pasa por el trabajo en equipo. Y lo tiene: su hijo, también rematador, Juan Carlos Pagés Alvariza está al frente de los establecimientos en Soriano y colabora en los remates feria. Su hija María Laura Pagés Alvariza dirige el escritorio principal en Carmelo. Y el soporte administrativo es Marianela Bonora, pieza clave en la firma. El colaborador en Dolores es Horacio Vivanco. Y todo el engranaje administrativo de la firma cuenta con el apoyo del Estudio Contable Gualberto Ercoli y Asociados. Perfil Nombre: Carlos Pagés Pineda Edad: 58 años Otros datos: Casado, 3 hijos, una nieta. Productor agropecuario, rematador e industrial. PASIÓN POR EL TRABAJO A los 7 años vendía diarios viejos para envolver la carne y a esa edad ya se incorporó a la firma de su padre. Cuando tenía 11 fue apuntador, a los 13 liquidador y un año más tarde comenzó a rematar. "La luché desde abajo", afirma Carlos Pagés Pineda hoy con 58 años, casado, con 3 hijos y una nieta que lleva el nombre del local donde remató esos primeros vacunos a los 14 años: "Mora". Confiesa que tiene "pasión por el trabajo". Así dirige el escritorio Pagés Mañay Negocios Rurales. Además los establecimientos en Soriano, Tacuarembó, Salto y Paysandú, donde desarrolla una canasta de producción: planta soja, trigo, sorgo, maíz y arroz. También es criador e invernador de ganado. A nivel industrial es el principal del frigorífico y Matadero Carmelo, a punto de abrirse al mundo, con proyecto aprobado en el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca. Es pues productor, rematador e Industrial, y confiesa orgulloso que "me llevo bien con todos los colegas de todos los rubros

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *