20 de febrero de 2021 00:08 AM
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Un camino con el sector que no se frena

Teo Zorraquín, un reconocido consultor del agro, expresó esta semana en una columna en www.lanacion.com/campo una frase que pinta de cuerpo entero al sector agropecuario: “El campo no se frena, porque no quiere y porque no puede. Por suerte”. Es decir, por más que quiera, la rueda del agro no se puede detener y eso lo saben todos los […]

Teo Zorraquín, un reconocido consultor del agro, expresó esta semana en una columna en www.lanacion.com/campo una frase que pinta de cuerpo entero al sector agropecuario: “El campo no se frena, porque no quiere y porque no puede. Por suerte”. Es decir, por más que quiera, la rueda del agro no se puede detener y eso lo saben todos los productores que día a día ponen su trabajo pensando en la tierra. Zorraquín lo dijo tras analizar lo que dejó la última reunión de la Mesa de Enlace con el presidente Alberto Fernández. Allí decía que, más allá de la marcha atrás que ensayó el Gobierno por la amenaza de más retenciones y poner cupos, lo que no se termina midiendo es el daño a la confianza. “Confianza que se requiere para motivar al sector privado que quiere invertir y hacer negocios, generando divisas y empleo genuino en el país”, remarcaba.

Como contó este medio en la semana, la Mesa de Enlace en su reunión virtual del martes pasado hizo una valoración positiva tras el encuentro con el jefe de Estado. Sus dirigentes hablan de que la agrupación se reposicionó, algo que debe ser visto como una fortaleza tras el conflicto por las declaraciones que había hecho el mandatario.

Lo que persisten son provocaciones, intentos solapados por, como interpretan algunos dirigentes ruralistas, una búsqueda constante de “seguir mojando la oreja” al sector. Fue con lo que se vio en la semana con el documento del “Frente de Todos-INTA”, que circuló sin más firma que esa proponiendo cuestiones arcaicas como recrear la Junta Nacional de Granos. Un documento que algunos identifican con sectores internos del organismo técnico que buscan meter su impronta. La aparición de ese texto fue duramente criticado por entidades rurales del norte bonaerense e incluso por la Mesa de Enlace Regional Córdoba.

¿Qué hacer cuando la presión sobre el sector es fuerte como lo dejó en claro la embestida oficial por los precios de los alimentos, avanzada que incluso esta semana se extendió a grandes empresas de consumo que fueron acusadas de generar desabastecimiento?

Sebastián Senesi, director del Programa de Agronegocios de la Fauba, habla de que la clave está en “comunicar en toda instancia posible la verdad”. Esto implica tener en cuenta desde el vamos la misma estrategia del Gobierno. “La estrategia del Gobierno está centrada en las elecciones de medio término en octubre. Allí están apuntadas todas las medidas que puedan aparecer en los próximos meses. No ser cómplice de esta estrategia le exige al agro ser claro en sus mensajes y no asumir el rol de enemigo. Echar la culpa a los demás es muy fácil. Y, muchas veces, no es más que una forma de no reconocer nuestros propios errores, de no ejercer nuestra responsabilidad”, señaló. En este contexto, la estrategia pasa, según su visión y considerando los altos niveles de pobreza, por “acercar propuestas activas y reales”.

Más allá del frente interno, también hay que seguir viendo lo que pasa en el mundo. En este caso, hay datos alentadores pero también algunas señalas de alarma.

Sobre los primeros, Horacio Busanello, consultor, remarca que el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) haya puesto en un récord de 24 millones de toneladas las importaciones chinas de maíz. Es una muy buena noticia para este cultivo clave en la rotación agrícola en los campos. “China se encamina a ser el primer importador de maíz del mundo por encima de fuertes jugadores como Japón, México y Corea del Sur”, detalla Busanello. Persisten, no obstante, interrogantes de mercado como el mismo consultor plantea así: “Cabe preguntarse si esto es meramente una fase cíclica de su demanda relacionada con la recomposición de su stock de porcinos o si estamos presenciando un cambio estructural de tendencia en el mercado global de maíz”.

China ha mostrado durante la pandemia un gran dinamismo en sus importaciones según todas las estadísticas. Como muestra está el dato del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), reflejando que entre enero y septiembre pasado las importaciones agrícolas de China aumentaron en US$15.600 millones, con un 47% de incremento proveniente de América Latina y el Caribe.

Como se mencionó, también hay preocupaciones. La Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (Fifra) viene de enumerar, por ejemplo, problemas para la exportación de carne debido a los cierres en Europa y trabas que se generan en China por el Covid-19. A esto se suman dificultades internas que rozan el consumo, la faena, entre otros motivos.

Sin duda, los desafíos internos y externos son muchos. Lo que tiene que quedar claro es que a las oportunidades hay que trabajarlas junto al sector más dinámico: el campo.

Por: Fernando Bertello

Fuente: La Nacion

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