24 de febrero de 2021 10:36 AM
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Suba en el precio de los granos impulsará un aumento de la carne a nivel mundial

Como en efecto dominó, los aumentos de los precios del maíz y la soja en los últimos años presionan los valores de la carne a nivel mundial y en los próximos meses será evidente en los mostradores.

Los significativos trastornos de la cadena de suministro, consecuencia del contexto sanitario, continúan generando una oleada de fenómenos en los mercados a nivel mundial. Toda la industria alimentaria se encuentra atravesada por éstos y los altos costos que se generan no tardan en trasladarse a los mostradores.

La inflación de los precios de los alimentos no se trata de un fenómeno exclusivamente local sino de orden internacional, los precios de todo el mundo fueron remarcados ascendentemente durante el año pasado en todos los rubros, y desde la agencia Bloomberg aseguran que esa tendencia empeorará en unos meses.

Según la agencia americana, los productores de ganado bovino, porcino y avícola están altamente presionados por los altos precios del maíz y la soja que alcanzaron recientemente un pico en los últimos siete años.

Los costos de la alimentación del rebaño se han incrementado un 30% consecuencia de los precios de los granos, por ello, gigantes productores como Tyson Foods Inc. están trasladando esos costos a los precios de los productos finales. Se estima que las cadenas de suministro serán afectadas por esto y en los próximos meses se verán en todo el mundo precios más altos en la carne de res, cerdo y pollo.

Proyectan que en unos meses se repetirá el mismo fenómeno del 2012, en el que la sequía en Estados Unidos elevó los precios de los granos y eso se trasladó directamente en los precios de las carnes. Nuevamente, las carnes serán, según Bloomberg, “un impulsor de la inflación alimentaria mundial”.

Los valores de los granos, actualmente, están en alza por el mal tiempo de las cosechas que incide directamente en el stock de las cosechas mundiales. A su vez, la demanda está en aumento gracias a China, que está comprando cantidades récord de suministros para alimentar a su rebaño de cerdos en expansión.

En consecuencia, los productores de carne de los principales países exportadores están sintiendo el impacto de los mayores costos en los cereales. Como referencia, la agencia estatal de investigación agrícola brasilera Embrapa dijo que los costos de criar pollo se han elevado un 39% el año pasado y durante el mes pasado otro 6%.

Situación similar sucede en Europa, en la que la rentabilidad de las operaciones ganaderas han caído tanto por los altos gastos de alimentación como por la deprimida demanda. El impacto es tal que, según Rabobank, algunos productores de menor escala se están viendo obligados a salir del mercado.

Según la bursátil de Chicago, desde el 1 de diciembre hasta esta parte los futuros del maíz subieron un 29% y la soja un 19%. Se trata de una suba que intranquiliza a especialistas y economistas; en este sentido el economista senior de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Upali Galketi Aratchilage, afirmó que “esperan que se reduzcan los márgenes de ganancia” mientras que “los productores tendrán que empezar a pensar alguna manera cómo van a cubrir ese precio”.

Los precios de la carne a nivel mundial en enero subieron por cuarto mes consecutivo pero los brotes de enfermedades también podrían hacer subir los precios aún más. No obstante, es un proceso en cadena tomará unos meses.

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