6 de diciembre de 2010 15:37 PM
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Necesitamos un plan canje para tractores y cosechadoras

Entrevista con José María Alustiza, presidente de Cafma. Con un sistema similar al que se aplicó en la industria automotriz, permitirá la renovación del parque de maquinaria agrícola.

Tras haber sido reelegido por sus pares en la presidencia de la Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (Cafma), José María Alustiza trazó un balance superavitario para la industria en este año 2010. Al punto que el resultado para los productores nacionales cerrará con un récord de operaciones por 1.380 millones de dólares, por encima del mejor número histórico alcanzado en 2007.El directivo dialogó con La Voz del Campo durante el lanzamiento de Expo Campo 2011 (un nuevo emprendimiento ferial que se realizará en mayo Las Vertientes, sobre el corredor productivo Río Cuarto-San Luis), y reiteró que “no existe ningún indicio ni ninguna prueba que involucre a ningún industrial de la maquinaria agrícola” en la investigación judicial por las denuncias de pagos de coimas a funcionarios en las operaciones de intercambio de la Argentina con Venezuela.–El 2009 fue un año difícil para la industria de maquinaria agrícola. ¿Cómo cierra este 2010?–Con un balance muy positivo en el aspecto productivo y comercial porque hemos superado el récord de 2007, que fue de 1.350 millones de dólares, abarcativo del comercio interno e internacional. Este año estamos en 1.380 millones de dólares, que es un cálculo que hemos hecho desde Cafma con una progresión hasta fin de año. Fue un ciclo con muy buenas relaciones laborales, con ocupación plena, nos ha ido muy bien en las ferias internacionales, un trabajo que vamos a profundizar y un poco golpeados todavía por el tema de Venezuela…–¿Golpeados en qué sentido?–Estamos muy bien a nivel judicial porque no existe ningún indicio ni ninguna prueba que involucre a ningún industrial de la maquinaria agrícola en este asunto. Se han hecho pericias, investigaciones, se allanaron las fábricas con la gendarmería, se llevaron toda la documentación y las pericias, que están prácticamente concluidas no arrojan ninguna posibilidad de que alguien esté involucrado porque no hay ningún tipo de ilícito. Esto nos ha pegado una mancha, una sospecha social, ha generado una duda y esperamos con el tiempo exigir que nos rediman en el campo de la moral y de la ética, no en el económico.–¿En este caso la industria se siente más afectada en la imagen que en lo comercial?–Estamos golpeados en la parte de la ética y de la moral, que es lo más valioso que tenemos; somos gringos laburantes, no somos ni extraterrestres ni dueños de multinacionales. Todos dimos la cara y todos los días a la mañana damos la cara ante nuestros operarios. O sea que estamos, no golpeados sino que esto ha generado un manto de dudas, que es lo que nos molestó, nos dolió. Pero a nivel objetivo, judicial, no hay absolutamente nada y le pido por favor a la prensa que tanto nos ayuda que transmita esto a la sociedad.

–En la parte estrictamente comercial, ¿cómo quedó el convenio con Venezuela? ¿cómo han sido las operaciones de este año?
–El contrato, que fue por 500 millones de dólares, quedaron 280 millones stand by , suspendidos, con este problema artificial, esta denuncia falsa. Los industriales están vendiendo en forma individual, no a través de este contrato ni a través de Cafma. Están vendiendo en forma directa con la gente que ya conocían. Inclusive están vendiendo a algunas instituciones del Estado en forma directa, pero en forma muy reducida; podría decir que no llega ni al 15 ó 20 por ciento de lo que era el contrato.–¿Cómo se desagregan los volúmenes récord que citó al principio?–Son exclusivamente de maquinaria agrícola nacional, comprensivo del mercado interno y la exportación. En el comercio interno tenemos un desfasaje en cosechadoras y tractores, que es el renglón de mayor facturación. Por eso compartimos prácticamente un 50 por ciento de la facturación total –no de la producción– con la maquinaria importada. De las dos mil cosechadoras que demanda el mercado interno, sólo el 25 por ciento es de producción nacional.Y de los cinco mil tractores que demanda el mercado interno, sólo el 30 por ciento es de producción nacional. Por eso hemos trabajado y participado desde Cafma en la redacción y aportado datos técnicos para el proyecto de ley de un plan canje de maquinaria agrícola registrada, que está en la Cámara de Diputados.–¿Cómo sería su implementación?–El sistema es muy similar al proyecto de plan canje de los automóviles, que rigió en el país. Con eso vamos a movilizar todo lo que es maquinaria agrícola registrada: cosechadoras, tractores y pulverizadoras. En pulverizadoras estamos bien, lo que más nos interesa son cosechadoras y tractores, que son de muy buena calidad. Las fábricas están en condiciones de aumentar su producción. Pero, durante muchos años se han dejado de fabricar este tipo de máquinas. No olvidemos que en 1985 había 18 fábricas de tractores y cosechadoras y hoy hay sólo cuatro. Esto significa que el productor argentino se ha inclinado por la maquinaria importada por un tema de escasez de la maquinaria nacional.–¿Las fábricas están en mejores condiciones para responder?–Hoy estamos ya en condiciones, reflotándonos, vamos a producir más, y vamos a abastecer el mercado. Y fíjese en un detalle: estuvimos analizando por qué la gente este año, que es el año récord de ventas, no se produce ese boom fierrero del año 2007 porque nuestras fábricas ahora están más capacitadas para atender la demanda, tienen más tecnología, los operarios trabajan con mayor comodidad, la gente se ha capacitado también. Una de las cosas que he observado en el mundo es que nuestras máquinas están a la altura de competir con cualquier máquina importada. Tenemos la mejor mano de obra del mundo, nuestros operarios son muy buenos, le han agarrado la vuelta a todas estas máquinas sofisticadas, los ingenieros argentinos han cumplido una buena labor y ni hablar del Inta, que es nuestro hermano mayor, con el que nos manejamos para todo.–¿Qué apoyo recibió la industria desde otros organismos oficiales?–La Cancillería tiene un departamento de comercio exterior muy bueno, que es el que nos ayuda a armar las misiones internacionales. Y también estamos agradecidos del Gobierno de Córdoba, que el año pasado nos dio un 10 por ciento de reintegro para los productores por la compra de maquinaria producida en la provincia. Lo mismo agradecemos el apoyo económico del Gobierno de Córdoba a las misiones internacionales. En éstas tenemos que pagar sumas importantes para los stands, los viajes, hay que gastar mucho. Y el gobernador el año pasado nos acompañó personalmente a Sinaloa (México), estuvo cinco días con nosotros y viajábamos a la feria juntos.–¿Cómo se mueve la industria con una oferta creciente de ferias y exposiciones a campo en el interior del país?–Son positivas porque todo lo que se haga para la maquinaria agrícola, para mostrarla, yo creo que es positivo. La revista Chacra y Sembrando trabajan de una manera diferente al resto de los organizadores y creo que van a traer otro tipo de gente, tienen sus contactos, son gente que hace mucho tiempo que están en el negocio y les gusta, son fierreros de alma. Yo creo que va a tener otra característica, otros ribetes esta muestra, que nos va a servir a la maquinaria agrícola, a nuestro sector, a la zona, los productores van a ver otro tipo de muestra.–¿Cómo se presentan las perspectivas para el próximo año?–En el aspecto internacional, tenemos organizadas las misiones y creemos que va a ser muy positivo. Ahora, en el plano local depende de Dios para que el clima no nos juegue una mala pasada. Estamos directamente relacionados con el campo y si las cosechas son buenas nos va a ir muy bien, al país le va a ir bien y al interior ni hablar, sobre todo a la provincia de Córdoba que es fierrera de alma

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