6 de marzo de 2021 00:32 AM
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Autoridades chinas creen que este año se recuperará la porcicultura; analistas difieren

En la firma de análisis Thomas Elder Markets explicaron que existen una serie de factores que no concuerdan con la realidad que expresa el gobierno chino, como los precios de la carne y las importaciones.

Tang Renjian, ministro de Agricultura y Asuntos Rurales en China, adelantó que para finales de la primera mitad de este año su hato porcino nacional logrará reubicarse en niveles similares a los de 2017, previos a los brotes de Peste Porcina Africana (PPA)


Aseguró para Reuters que esto quiere decir que el periodo de escasez de carne de cerdo ya ha pasado, y que el suministro será mucho mayor en el transcurso de 2021, ya que para el segundo semestre el sacrificio se normalizará.


Pese a estas declaraciones, especialistas en la firma consultora de mercados, Thomas Elder Markets, consideraron que aún queda un largo camino para la recuperación del sector porcícola en china, ya que sus cifras domésticas no son congruentes con dichas proyecciones.


LOS PRECIOS Y LAS IMPORTACIONES SE MANTIENEN EN ASCENSO 


Andrew Whitelaw analista de la compañía, explicó que un primer indicador es el precio de la carne de cerdo, que durante los primeros meses del año ha sido superior en 140% a los registrados durante los inicios de 2019, lo que es una señal de que la oferta no está cubriendo la demanda.


Por otro lado, expuso que las importaciones chinas de diciembre fueron cercanas a las 450,000 toneladas, una cifra récord en comparación con lo registrado el año anterior, sin embargo, si el hato se estuviera recuperando, habrían sido menores e incluso la tendencia habría sido a la inversa durante todo el año.


INFORMACIÓN POCO CONFIABLE Y UNA GENÉTICA EN DECADENCIA


El especialista escribió para el sitio Beef Central, que el Gobierno Chino ha expresado que experimentan dificultades en cuanto a la recopilación de información confiable respecto a su población de cerdos, esto provocado por factores como “la falta de responsabilidad por parte de los encargados, la recolección retrasada y falta de presupuesto”.


Finalmente, Whitelaw mencionó que a causa de un incremento en el sacrificio, la genética porcina se ha visto comprometida, lo que se traduce en animales de menor peso y con un desempeño productivo reducido, esto sumado al surgimiento de otras enfermedades como la fiebre aftosa.

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