9 de marzo de 2021 00:36 AM
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Ansioso por los dólares del agro, el Gobierno mete presión y al otro lado, se defienden

Con todas las expectativas puestas en ingreso de divisas del campo, el Gobierno puso el foco y la presión sobre las grandes exportadoras de granos, que advierten que a ellas también les es "imprescindible" que el Estado Nacional mantenga los controles en todos los puertos y rutas...

Desde que asumió el Gobierno de Alberto Fernández, el Estado puso foco en las grandes exportadoras de granos. No es por simple control, sino porque manejan el mercado y el ingreso de divisas. 

Desabastecimiento, mercado negro y suba de precios de los productos primarios son los motivos que los impulsan llevando a decomisos que pueden derivar en la apertura de causas judiciales, y acusaciones de posibles maniobras de lavado de activos.

Pero, ¿cuánto hay de verdad en estas especulaciones sobre los  “mecanismos ilegales para sacar sus productos del país y obtener ganancias” y cuánto de presión?

¿Por qué renacen éstas sobre el complejo agroindustrial en momentos a los que al Gobierno le urgen los dólares?

Cabe recordar que de allí proviene el 60% de las divisas que ingresan. 

Si no hay una liquidación y venta de granos dentro de la legalidad, si se sobrefactura o factura por debajo del precio de mercado, o se contrabandea o se instalan otras formas de venta ilegal, se fuerza una devaluación que termina impactando en los precios de productos básicos, argumentan. Por supuesto que, menos tributos e ingresos, significan menos fondos.

Pero desde las cámaras se plantan y remarcan que, desde siempre, han reclamado por el rol del Estado en la fiscalización, dado que ello promueve la competencia transparente frente a un contrabando que perjudica seriamente a la agroindustria. 

Son las compañías, en efecto, las principales interesadas en evitar toda clase de infracciones en las terminales portuarias porque corren el riesgo de que los puertos argentinos rebajen su categoría en términos de seguridad, y con ello, además, se eleven las primas de riesgo y y la Argentina pueda perder, consecuentemente, competitividad internacional y así mercados internacionales, al encarecer los productos locales de exportación.

Cualquier falta a la seguridad, como lo es el contrabando, afectaría la reputación internacional, y cerraría el mercado para tanto para las empresas señaladas como las de otras, haciendo que la Argentina pierda participación en el mercado mundial de alimentos. 

Bajo estos argumentos, para las agroexportadoras resulta imprescindible que el Estado Nacional mantenga los controles en todos los puertos y rutas terrestres, erradicando el contrabando que perjudica tanto a las empresas como al país.

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