16 de marzo de 2021 20:56 PM
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Colombia, un país competitivo para exportar ganado en pie

Colombia, junto a Brasil y Paraguay, son los países más competitivos en la producción de novillos gordos en pie lo que les brinda una ventaja a la hora de exportar.

De acuerdo con un análisis de Fedegán, la mayor competitividad de los novillos colombianos ha estimulado a los compradores internacionales para que adquieran en nuestro país.

Cabe recordar que desde el año 2019 Colombia retomó su senda exportadora de bovinos en pie que había perdido dinámica años atrás por el cierre definitivo del mercado venezolano a finales de 2013. Los años siguientes las exportaciones de animales se concentrarían en países de Medio Oriente y Norte de África en una apuesta por no depender del mercado natural del vecino país.

El análisis comparado internacionalmente le sigue otorgando mayor ventaja a los novillos nacionales teniendo en cuenta que las diferentes tasas de cambio en Latinoamérica se han visto afectadas. Así mismo, a nivel interno también se observa que el precio está teniendo variaciones hacia arriba.

El incremento en las exportaciones de animales en pie, que para 2020 sumaron 264 mil cabezas, está también jalonando el precio interno del novillo gordo como del novillo flaco.

A ello se suma la mayor demanda de carne colombiana desde diferentes mercados internacionales después de la recuperación del estatus sanitario. Sin embargo, señala el estudio de Fedegán, el crecimiento en volumen en la exportación de carne entre 2019 y 2020 fue de 64 %, mientras que el de bovinos en pie superó el 249 %.

Sostiene el análisis que el precio del novillo gordo ha mostrado una tendencia alcista a partir de la recuperación del estatus sanitario de país libre de aftosa, en enero de 2020, aunque se debe tener en cuenta que el precio había tenido una considerable depresión desde finales de 2018 con la aparición de diferentes focos de aftosa y que condujeron a la pérdida del estatus.

Además, el preciode la carne en el mercado nacional se ha mantenido al alza, y no ha recogido las mismas dinámicas que se han registrado en el precio del novillo. Incluso en época de pandemia, en donde la tasa de desempleo se incrementó y el ingreso disponible de las familias disminuyó, el precio de la carne no se redujo.

Esta situación representó una fuerte restricción para aumentar el consumo interno, dándole espacio a bienes sustitutos para que ganen terreno en la ingesta de proteína animal.

Se debe tener en cuenta que el consumo de proteína animal en general había venido presentando aumentos en los últimos años, siendo el pollo el de mayor participación. Sin embargo, en el caso de la carne de res no ha mejorado, y por el contrario en 2020 disminuyó al pasar de 18,6 kg en 2019 a 17,1 kg (persona/ año) en 2020.

Esta disminución en el consumo de carne de res puede explicarse por el aumento en el precio al consumidor y por el deterioro en los ingresos de la población colombiana que la llevó a sustituir este alimento por otros de menor precio.

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