21 de marzo de 2021 02:45 AM
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Japón impone salvaguardia para mitigar importaciones de carne de EE.UU.

El país nipón ya consumió el cupo de carne bovina estadounidense equivalente a 242 000 toneladas a principios de marzo, superando las cantidades establecidas en negociaciones entre ambos países, por lo cual los aranceles se elevarán por un mes, según el Ministerio de Finanzas japonés.

El anuncio del gobierno de Japón coincide con la petición de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán) de la medida de salvaguardia por el presunto daño que habrían causado las elevadas importaciones de leche en polvo de EE. UU.

Tras alcanzar las 242 229 t (superando el límite de 242 000), los aranceles para enviar carne a Japón pasarán del 25,8 % al 38,5 % entre el 18 de marzo y el 16 de abril.

Los límites de Japón a las importaciones de carne y otros productos agrícolas han sido un problema comercial recurrente con Estados Unidos, que importa en gran medida automóviles Toyota y videojuegos de Nintendo.

“La activación de la protección de la carne de res no es inesperada”, manifestó en un comunicado la Federación de Exportación de Carne de EE. UU. (USMEF por sus siglas en inglés), que promueve la carne de res estadounidense.

“De hecho, con base en nuestra perspectiva a 15 años, la USMEF proyecta que sin un aumento en el umbral de salvaguardia, es probable que Japón active la salvaguardia de las importaciones de carne de res todos los años”, agregó.

El acuerdo comercial firmado en 2019 había previsto esta alza gradual y que los impuestos cayeran del 38,5 % primero al 25,8 % y, finalmente, al 9% en 2033.

Las importaciones de carne de EE. UU. han subido un 3 % en la primera parte del año en comparación con el año anterior, así como también han aumentado en Corea del Sur y China, como reportó este medio con los datos de 2020.

Durante décadas, los consumidores japoneses han preferido la carne local, que tiene mayor marmoleo pero es más costosa. Pero en los últimos años, los gustos han ido cambiando.

En 2018, EE. UU. exportó 2100 millones de dólares en carne a este país, siendo el más grande en términos de valor. Durante la pandemia, los exportadores norteamericanos hicieron una campaña en redes sociales en Japón con recetas y fotos para alentar a cocinar carne de res en casa.

La demanda por la proteína estadounidense también creció por la caída en la oferta de ganado en Australia, el mayor exportador a Japón, debido a las fuertes sequías. Sin embargo, a diferencia del país oceánico, Estados Unidos ya no hace parte Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (CPTPP), del que se retiró en 2017.

En cambio, los aranceles o las limitaciones no son un problema para ganaderos de Nueva Zelanda, Canadá o Australia, ni tampoco son sujeto a los mismos factores de salvaguardia que pueden aumentar repentinamente los aranceles, como en el caso de EE. UU.

Según The Wall Street Journal, los productores de carne vacuna en la primera economía del mundo sentirán una nueva presión con el alza de estas tarifas como consecuencia de abandonar el CPTPP y que “reincorporarse puede ser políticamente difícil, pero los argumentos hoy son aún más fuertes que cuando se negoció originalmente el CPTPP”.

Por su parte, Japón ha apelado a la salvaguardia comercial desde 2003, cuando lo hizo tanto para carne de cerdo como vacuna, esta después del primer caso de la enfermedad de las vacas locas en los EE. UU.

La prohibición se alivió en diciembre de 2005, pero se hizo más estricta al mes siguiente, después de que se encontraron huesos espinales prohibidos en un envío de ternera. Las importaciones de carne se reanudaron posteriormente en 2007.

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