11 de diciembre de 2010 00:57 AM
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Las palomas no dan tregua a los cultivos

Ante las importantes pérdidas ocasionadas en los últimos años, fundamentalmente en plantaciones de sorgo y girasol, el especialista del INTA Jaime Bernardos recomendó manejos y herramientas como paliativos

En los últimos años, la torcaza se ha convertido en un problema para los agricultores de diversas zonas del país, al alimentarse de granos de sorgo y de girasol. A raíz de ello se están adoptando distintas medidas y se está comenzando a trabajar de manera integrada para detener su avance y morigerar los daños.Jaime Bernardos, especialista en Manejo de Vida Silvestre del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Anguil (La Pampa), presentó el estado de situación del problema, algunas experiencias y las estrategias para enfrentar la plaga. Lo hizo en un día de campo organizado por la Chacra Experimental Integrada de Barrow de Tres Arroyos, según reportó un informe de la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (Aacrea)."Los daños por palomas en cultivos agrícolas se asocian con el crecimiento poblacional de esta especie, vinculado principalmente con el incremento del área cultivada y con la expansión de la frontera agrícola", comentó Bernardos.Este técnico coordina un proyecto nacional de monitoreo de la diversidad biológica de la región pampeana, y desde 2008 trabaja con la problemática de la paloma en un proyecto regional con la provincia de La Pampa."Hoy la agricultura le trae problemas a la misma agricultura", aseveró Bernardos. "Al correrse la frontera agrícola hacia zonas que antes eran netamente ganaderas, se generaron cambios que perjudicaron a diversas especies y favorecieron a algunas pocas, entre las cuales está la paloma, lo que se tradujo en una plaga", apuntó Bernardos.A diferencia de otras especies, la paloma tiene la capacidad de responder de manera muy directa al aumento de la oferta de alimentos. Por ello, "de reproducirse únicamente en la época primavero-estival, con una o dos crías por año, pasó a hacerlo en forma continua gracias a la importante oferta de alimento", apuntó.¿Qué razones determinaron la mayor presencia de palomas? Según el especialista, hay que ver de qué se alimenta y cuáles son sus hábitos de consumo. "Esta es una especie eminentemente granívora, y entre los cultivos habituales, los más apetecibles para ella son el sorgo y el girasol", aseveró.Bernardos comentó que la torcaza también se alimenta de soja, "pero no logra comerla granada, porque carece de la capacidad de romper la chaucha para ingerir el grano. Sí tiene la capacidad de comer el grano en la tierra". A diferencia de lo que ocurre con el girasol, los problemas detectados en soja ocurren en el momento de la siembra, cuando el ave desentierra la semilla. En algunos casos, esto obligó a resembrar lotes, pero no hubo ataques durante la maduración. "El girasol, en cambio, es consumido en pie, cuando está en pleno proceso de secado", detalla. "El sorgo también es consumido en pie sin problemas", distinguió."Los ataques más severos se observan en las provincias de Chaco, Santa Fe, Córdoba, San Luis, La Pampa, Buenos Aires y Río Negro", dijo el disertante, quien manifestó que "hasta ahora, el sorgo y girasol son los cultivos preferidos por la especie, lo que no significa que, si se opta por otro cultivo, no pasen a atacarlo, ya que es una especie muy plástica".Explicó que es una especie que está presente en toda América del Sur, desde Colombia hasta el sur de la provincia de Buenos Aires, lo que indica que tiene la capacidad de consumir diferentes semillas.Disminuir los daños Con respecto a los métodos que permitirían atemperar los daños provocados por la plaga -que ocasionó importantes pérdidas en los últimos años-, Bernardos señaló que se están investigando dos aspectos complementarios.Por un lado se observa que "en términos generales, los lotes de mayor tamaño son los que sufren menor daño por una mejor relación perímetro/superficie". Por ello, aconseja que en caso de hacer girasol, los lotes sean de un tamaño importante. Es decir, que "si varios productores van a hacer girasol, es conveniente aprovechar su proximidad para ofrecer un área más grande y que los daños se diluyan, en lugar de hacer lotes separados en los que el porcentaje dañado puede ser mayor", recomendó.Por otro lado, sugirió que se utilicen girasoles que tengan el mismo ciclo. "Si en la zona hay diez productores, y uno siembra ciclos cortos, otro medianos y otro largos, la oferta de alimento se distribuye en el tiempo y todos tienen mayores posibilidades de ser atacados. En cambio, si la oferta se concentra en un período más acotado, el daño va a ser menor para todos".Otra forma es la aplicación de repelentes para proteger los cultivos. "Hace dos meses fue aprobado por el Senasa un repelente para aves y se están haciendo evaluaciones para su mejor aplicación.Otra herramienta que se está utilizando son los cañones de estruendo. El especialista recomendó variar la posición del cañón y la periodicidad de los disparos, porque "los primeros dos días se asustan y se van, pero luego se acostumbran porque el ruido se vuelve predecible, por lo que pasan a incorporarlo como un elemento más del ambiente", explico.

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