23 de marzo de 2021 00:46 AM
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Buenas nuevas de la ganadería de carne colombiana

CompartiremailFacebookTwitter La Ganadería de Carne avanza a pasos cortos, seguros y firmes, esta semana gracias a la diplomacia sanitaria se abrieron nuevos mercados, Catar y Macaos, este último para bovinos y porcinos, permitiendo con ello la puerta de entrada al gran consumidor del mundo, China, ha visto golpeada su producción porcina la que necesariamente ha […]

La Ganadería de Carne avanza a pasos cortos, seguros y firmes, esta semana gracias a la diplomacia sanitaria se abrieron nuevos mercados, Catar y Macaos, este último para bovinos y porcinos, permitiendo con ello la puerta de entrada al gran consumidor del mundo, China, ha visto golpeada su producción porcina la que necesariamente ha venido siendo remplazada por la proteína de origen bovina, el gran mercado asiático está a la espera de nuestras carnes una vez se cumplan con los requisitos de admisibilidad.

Catar compra alrededor de Us $ 100 millones, más de 20.000 toneladas de carne bovina, con potencial de consumidores tres millones de habitantes y el mayor ingreso percápita del mundo, alrededor de US $ 129.000; se trata pues de un mercado de altísima exigencia en calidad de lo que consume, así como la disposición a pagar muy bien por los cortes especiales, los cuartos traseros, lomos que se están quedando en Colombia pueden encontrar desde ahora un mercado dispuesto a consumirlos.

Macao es la puerta de entrada al continente asiático, con una economía basada en el turismo en su gran mayoría de población china.

Igualmente efecto de la admisibilidad para la exportación de carne y productos cárnicos colombianos a Arabia Saudita, así como la articulación entre Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, ICA e Invima, se habilitaron las plantas de beneficio, desposte y empaque de nueve plantas autorizadas a la exportación de carne y productos cárnicos a este país del medio oriente ubicadas en Córdoba, Santander, Antioquia, Caldas, Cesar, y Sucre.

Lo más importante de estos últimos movimientos del negocio ganadero radica en la industrialización de la empresa ganadera, generando cada vez más ocupación laboral, creación nuevos puestos de trabajo de calidad que cumplen con los requisitos de ley permitiendo la mejora constante de la calidad de vida de quienes lo ocupan, llevando bienestar a sus hogares.
La apertura constante de estos nuevos mercados tienen en sus sustrato básico la producción de carnes con pastos naturales, sin utilización de anabólicos, modificadores hormonales, ni suplementos alimenticios en confinamiento, lo que garantiza un producto sostenible ambientalmente libre de cualquier intervención química en su obtención.

Lo único que está pesando en el mercado interno es el altísimo costo que hoy se está pagando por los ganados de levante debido a la alta demanda y la poca producción nacional de terneros que se ha venido consumiendo por las exportaciones en pie; se está abriendo un mercado completamente novedoso, alternativo a la de por si golpeada producción de leche y a la floreciente exportación de carnes en cortes especiales, Producción de Terneros, con destino a la exportación en pie lo que hace urgente y necesario que se fijen pesos mínimos que deben cumplir los machos de levante para sacarlos del país, así entonces asegurar la producción y consumo interno para abastecer los mercados nacionales y atender el exterior.

Igualmente se hace obligatorio hoy, retomar la propuesta lanzada en varias oportunidades sobre la forestación de los territorios que fueron devastados por cultivos estacionales, en gran parte se trata de suelos que han venido siendo recuperados para la producción ganadera en condiciones de muy poca rentabilidad, se han estructurado camino al silvopastoreo que es la puerta al éxito que empieza a transitar la ganadería en Colombia.

Las buenas noticias de la ganadería son de todos los días, la institucionalidad agropecuaria y comercial del Estado con Fedegan y el Fondo de Estabilización de Precios, a la cabeza en búsqueda de la estabilidad del negocio ganadero, vienen cumpliendo a cabalidad con sus objetivos propuestos; queda pendiente implementar la trazabilidad como instrumento básico para la obtención y certificación de sellos país, que garanticen los valores de nuestros productos bovinos.

Miguel Lacouture Arevalo

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