11 de diciembre de 2010 08:47 AM
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SAG detecta presencia de la “polilla de la uva” en 5 comunas de la VIII región y establece área reglamentada

Las detecciones se han realizado en forma oportuna, lo que permite adoptar en forma rápida las acciones adecuadas para evitar la dispersión de la plaga, asegura la autoridad del SAG del Bío Bío.

El Director Regional (s) del SAG Bío Bío, José Vicente Saez, informó que ésta institución estableció un área reglamentada en las comunas de San Nicolás, Cabrero, Negrete, Pemuco y Coelemu, luego que se detectarán ejemplares de la polilla del racimo de la vid, Lobesia botrana, en el área urbana de estas ciudades. Los insectos fueron encontrados en trampas instaladas para realizar la vigilancia de esta plaga en la región.Dentro de las medidas adoptadas se encuentra la definición de un área reglamentada, que corresponde a una zona de tres kilómetros de radio desde cada punto de detección, áreas en la cual se establecen medidas como la eliminación de racimos de uva o podas de las parras, descortezado o destole de parrones caseros, o aplicación de productos agroquímicos.”Estas detecciones se han realizado en forma oportuna, ya que nos permiten adoptar en forma rápida las acciones adecuadas para evitar la dispersión de la plaga, por lo cual es importante la colaboración de toda la comunidad”, explicó el directivo.En este sentido, llamó a la ciudadanía a colaborar con los inspectores e inspectoras del SAG, quienes durante los próximos días visitarán las viviendas de estas comunas, oportunidad en la cual detallarán las labores a realizar en forma conjunta.En la Región del Bío Bío se han detectado ejemplares de Lobesia botrana en las comunas de Chillán, San Carlos, Chillán Viejo, Los Ángeles y Yumbel, y en los sectores rurales de las comunas de Trehuaco, Portezuelo y Quillón.La polilla del racimo de la vid, plaga originaria de Europa, fue detectada por primera vez en nuestro país en la zona de Linderos, Región Metropolitana, en abril del año 2008. Esta plaga ataca a los viñedos, su larva provoca un daño directo al alimentarse de los racimos, produciéndose una pudrición y deshidratación de las bayas, situación que hace disminuir los rendimientos de las viñas.

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