29 de marzo de 2021 17:22 PM
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Todo lo que se debe saber sobre el valor de cada grano de cosecha

No es un secreto que la cosecha se define el porcentaje de granos, que finalmente irá a la etapa comercial. Para las cuentas de la empresa, el precio y el rendimiento multiplican los resultados. Este informe se centra en el rendimiento. Así las cosas, cuanto mayor sea la captura de los granos producidos mayor será entonces el ingreso bruto y también el neto.

Para el caso de soja las mediciones del INTA resultan en un promedio nacional de 140 kg/ha de pérdidas, producto del trabajo de la cosechadora. La tolerancia máxima recomendada es de 50 kg/ha.
De este modo surgen los números expresados en la tabla, son recuperables 30 USD/ha, que restados los gastos de comercialización, quedarían dentro de la empresa 27 USD/ha.
La clave para poder recuperar esos montos está en la operación y regulación de la máquina. Uno de estos puntos clave es la velocidad de avance.
Hay un límite para esto que está determinado por el tiempo que requiere la barra de corte para que las secciones de cuchillas puedan realizar el corte adecuadamente sin empujar las planas hacia adelante.

LO DEMOSTRADO
En términos generales no se debe superar los 7 km/h de velocidad. Por encima de este valor las pérdidas de granos por la plataforma comienzan a aumentar de modo exponencial. Queda claramente demostrado en un estudio hecho en la Universidad de Mar del Plata, bajo la coordinación del ingeniero agrónomo Santiago Tourn, de acuerdo a una publicación de TodoAgro.
También tienen efecto el estado de mantenimiento de toda la barra de corte, el filo de las secciones de cuchilla, la luz o juego libre entre las mismas y los puntones. Y por otro lado la regulación justa del molinete que va a estar influenciada por las condiciones del cultivo al momento de la cosecha.

LA VELOCIDAD Y LAS PERDIDAS
Resultados obtenidos a campo sobre cosechadoras Clase VI y VII durante el estudio hecho para una tesis en la Facultad de Agronomía de la Universidad de Mar del Plata, dirigida por Santiago Tourn de la Cátedra de Maquinaria.
Por otro lado influye sobre las pérdidas por la cola de la máquina, que representan en promedio un 30 % del total, el índice de alimentación de la cosechadora que está determinado por el rendimiento del cultivo, el ancho de trabajo de la máquina y la velocidad de avance. Según el mismo estudio mencionado, del ingeniero Tourn, para máquinas clase VI y VII cuando se superan la 20 23 tn/h las pérdidas de grano por la cola comienzan a ser importantes.
Con trabajo y observación se pueden recuperar 15,6 USD/ha que menos los gastos de comercialización quedan dentro de la empresa agropecuaria 13,37 dólares adicionales por cada hectárea cosechada.
En este caso también el 70 %; en promedio, de las pérdidas ocurren por el cabezal. Aquí los puntos a observar y ajustar están en relación con la velocidad de avance, la velocidad de giro de los rolos destroncadores y la regulación de las chapas.
El arrancado de la espiga debe ocurrir en el 3″ cuarto del largo de los rolos. De este modo la caída de espigas al suelo es casi nula y el desgrane de la base del marlo también, con pocas posibilidades que ingrese la planta entera a la plataforma.
Si el lote de maíz presenta espigas desuniformes, hay que regular los rolos y las chapas espigadoras para una situación promedio, es probable que se puedan realizar regulaciones finas diferenciando por zonas dentro del lote», señaló Rubén Roskopf, especialista del INTA.
Y ejemplificó que en un bajo, donde el cultivo se presente con tallos y espigas de mayor diámetro, se deberá regular con mayor separación entre las placas espigadoras para diferenciar de una loma o media loma, o sitio de menor fertilidad del lote, con espigas y tallos de menor diámetro donde la regulación será a la inversa.

ESTA CAMPAÑA
En esta campaña 20/21; en los lotes que sufrieron la falta de agua y presentan un desarrollo menor, cultivos de bajo porte, lo mismo que en zonas marginales. resultará productivo el uso de cabezales modernos que presentan un diseño diferente tanto de los puntones y capots, como del canal de ingreso de la planta.
Este diseño reduce el movimiento lateral de la planta, incluso en plantas volcadas, y por tanto la caída de espigas al suelo. Al mismo tiempo, estos cabezales en lotes de buena condición, mejoran la captación de espigas porque tienen mayor cantidad de dedos o baldes en la cadena.
El arrancado de la espiga en la primera mitad del largo de los rolos genera calda de espigas hacia adelante, ya que no pueden ser tomadas por las cadenas alzadoras y conducidas hacia la parte trasera.
La irregularidad en algunos lotes es marcada y obliga a prestar atención a la regulación de la plataforma, incluso dentro de un mismo lote puede haber grandes diferencias en el diámetro de las espigas y de los tallos de la planta.
Ambas situaciones inciden notablemente sobre las posibles pérdidas de granos. Regular adecuadamente las chapas y la velocidad de las cadenas, reducen las pérdidas de granos.

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