15 de abril de 2021 11:34 AM
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Siete décadas de crecimiento: una industria con “mucha atención” en el sector primario

CompartiremailFacebookTwitterParaguay : Cuando en el año 1927 llegaron desde Canadá bisabuelos y abuelos de actuales generaciones que conforman la Cooperativa Chortitzer, quizás no imaginaban el desarrollo que se podría alcanzar en una región, la chaqueña, que constituye el 60% de la superficie total de Paraguay y donde vivían medio millar de indígenas. Sino que buscaban […]

Paraguay : Cuando en el año 1927 llegaron desde Canadá bisabuelos y abuelos de actuales generaciones que conforman la Cooperativa Chortitzer, quizás no imaginaban el desarrollo que se podría alcanzar en una región, la chaqueña, que constituye el 60% de la superficie total de Paraguay y donde vivían medio millar de indígenas. Sino que buscaban un lugar libre para hablar alemán, producir mejor y vivir una vida con más tranquilidad.

La adaptación no fue fácil. Pasaron de una temperatura de – 40°c a 40°C, una diferencia de 80°c. Sufrieron la fiebre tifoidea y en una primera experiencia perdieron el 10% de una población de 1.750 personas. Si bien los primeros 25 años no fueron nada sencillos para un pueblo agricultor, a partir de los años 50 se buscaron alternativas diversificando la producción y fomentando la industria para la comercialización.

“Soy nieto de esa generación que pisó Paraguay por primera vez, y puedo asegurar que el inicio fue muy difícil”, subrayó Gustav Sawatzky, presidente de la Cooperativa Chortitzer.

Hoy, 70 años después de los primeros pasos en la lechería, lácteos Trébol cuenta con cinco fábricas, procesa entre 450 a 550 mil litros de leche y comercializa en el mercado más de 110 productos. Además, exporta quesos a Bolivia y leche en polvo a Brasil, Rusia y los Emiratos Árabes.

Sawatzky aseguró que la permanencia de una industria durante tantos años depende de tres ejes fundamentales: la atención al sector primario, la renovación de tecnologías e innovación y el apoyo financiero. “El sector lácteo es muy noble, es un sector que hace alimentos para personas y es un desafío muy grande. El productor debe ser consciente de eso, y desde la industria ponemos a disposición todas las herramientas para que pueda ser competitivo”, señaló y agregó: “La industria tiene que tener un proceso de renovación continuo, porque la industria que no tiene procesos nuevos está destinada a morir”

En cuanto a la producción primaria, comentó que se han destinado muchos esfuerzos en la asistencia técnica y crediticia. “Cada vez se produce más leche en Chortitzer, el productor cuenta con tanque de frío, máquinas modernas, accesos a créditos con bajos intereses y es más eficiente”. Además hay un programa de descentralización que busca evitar aglomeraciones en los centros urbanos, para eso se diseñaron aldeas productivas con las mismas condiciones de vida que hay en la ciudad.

Al mismo tiempo, existe un programa generacional: los productores con 70 o 75 años que no quieren producir más leche, venden sus fincas a la Cooperativa, con un cobro durante 5 años, y Chortitzer entrega el tambo a jóvenes entre 18 a 25 años con plazos para el pago del préstamo sin intereses en un lapso de tiempo de 15 a 20 años. “Cada día es más difícil tener productores jóvenes en el campo, pero estas políticas apuestan a eso”, remarcó y sumó: “Es un programa de trabajo y de vida con garantía de sostenibilidad laboral. Hace 10 años que se impulsa y es muy eficiente”.

El Presidente de Cooperativa Chortitzer dijo que todos los años ingresan al sistema productivo, en lechería, carne o agricultura; unos 35 productores. “Invertimos en los jóvenes, en su capacitación, los apoyamos técnicamente y entregamos créditos para que inviertan en tecnología”.

Y agregó: “Cuando haces una industria, por lo menos tenés que invertir el doble en el sector primario. Cuando acá invertimos US$ 16 millones en la planta de leche en polvo, invertimos US$ 32 millones en financiación de fincas de los jóvenes y modernización de los tambos”.

También “es importante mantener un precio firme” por la leche remitida para que el productor “pueda prever los gastos y las ganancias que tiene”. Sawatzky explicó que un tambo promedio en la Cooperativa logra un resultado positivo del 15 al 35%, y los mejores llegan al 50%, dependiendo de cómo se trabaja. De todas maneras, dijo que es “imposible” pensar en un precio asegurado, aunque la política de Chortitzer es de ser lo más estable posible. “Siempre buscamos un precio para que el productor pueda vivir y ganar dinero. El gran desafío es encontrar el equilibrio para que la Cooperativa y el productor queden fuertes, y así mantener en marcha la cadena láctea”.

Raimund Guenther es productor lechero de Loma Plata y, junto a su señora, tomó la decisión de cambiar de la ganadería de carne a la lechería porque “los precios del ganado son muy fluctuantes y vimos que en el tambo son más constantes”, a lo que agregó: “Para intensificar y producir más el campo por hectárea, tener seguridad en el negocio es muy importante”.

La Cooperativa Chortitzer, a través de su fábrica Trébol, cuenta con un sistema logístico donde cada dos días retira la leche de los tanques de frío del tambo. “Es un sistema cerrado que no se afecta por ningún motivo, ni siquiera por exceso de lluvias”, añadió.

Además dijo que cada mes “hay un pago seguro” y con precios a nivel nacional que son “bastante estables”.

“Como productor me siento joven, compré el campo con la posibilidad de que la Cooperativa me dé un crédito sin intereses y con la opción de pagar a lo largo de 15 años”, explicó Guenther y sumó: “Estoy tranquilo en que los intereses no me pueden afectar los gastos”. Asimismo, señaló que existen otros tipos de préstamos, con y sin intereses, para hacer tinglados, invertir en maquinarias o en la propia compra de animales.

Recordó que los trabajos en el tambo iniciaron con vacas cruzas, pero con el tiempo se apostó al Pardo Suizo. “Empezamos a mejorar la genética con selección de toros, con el asesoramiento y los préstamos de la Cooperativa, y la idea es seguir mejorando para que la vaca produzca más leche y ampliar mi rentabilidad”, detalló el productor de Loma Plata.

Con las herramientas financieras y de capacitación, más la estabilidad de la propia lechería, Raimund Guenther afirmó que “me siento seguro y respaldado, además de motivado, para seguir invirtiendo en crecer”.

Entrevista publicada en la edición de marzo de la Revista ARP (oficial de la Asociación Rural del Paraguay).

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