24 de abril de 2021 10:21 AM
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En evaluación: Nación podría volver a subir las retenciones al agro

Lo admitió Paula Español, secretaria de Comercio. El Gobierno cree que con eso se “desacoplarían” los precios internos de los internacionales. Las entidades rurales cuestionaron a la funcionaria por sus dichos.

El Gobierno reconoció este jueves que no había previsto la contundencia con la que está avanzando la segunda ola de la pandemia de Covid-19 en el país y dijo que eso lo obligará a generar cambios en la política macroeconómica, por lo que ya está analizando una suba de retenciones a las exportaciones de alimentos primarios.

La medida que está en plena “evaluación” fue admitida por la secretaria de Comercio Interior, Paula Español, una de las encargadas de darle pelea a la inflación, que en los últimos cinco meses no ha parado de recalentarse, con un 4,8% en marzo, récord para la gestión de Alberto Fernández.

En declaraciones a una radio porteña, la funcionaria sostuvo que la suba de las alícuotas de los derechos de exportación que cobra la Afip “forma parte de las herramientas” que el Gobierno podría llegar a aplicar próximamente si la inflación no cede como se espera y precisó que esto “está en análisis”.

Mientras la segunda ola de la pandemia va tomando velocidad, con más contagios y muertos, y no se sabe cuál será la dimensión del impacto en la economía, las declaraciones de la funcionaria incrementaron la incertidumbre entre los inversores y el campo salió a contestar con dureza.

QUÉ PIENSA ESPAÑOL

La funcionaria afirmó que la suba de los precios de los commodities como la soja, el maíz y el trigo es un “problema” para los países que producen alimentos y exportan, porque generan presiones internas. “Uno tendería a pensar que (los precios internacionales) deberían aflojar, pero no sucede”, lamentó.

En paralelo, el Banco Central ruega que la racha de precios internacionales siga para poder comprar más dólares por la cosecha y en Economía ven que cuanto más altos los precios externos, más ayuda a la recaudación fiscal.

Español entiende que con una suba de retenciones, el Gobierno podrá “desacoplar los precios domésticos de los internacionales”. Por ello, defendió la idea de “tomar determinadas medidas de administración del comercio exterior”, como por ejemplo las que ya se aplicaron en el mercado de la carne vacuna.

El 20 de abril, el Gobierno determinó que las exportaciones de carnes y productos derivados deberán ser informadas e inscriptas, a través de una Declaración Jurada de Exportaciones de Carnes (DJEC), en el Registro Único de Operadores de la Cadena Agroindustrial (RUCA) que funciona bajo la órbita del ministerio de Agricultura.

Este jueves Español dijo que hay más medidas en análisis para aplicar declaraciones juradas previas a l exportación, la suba de retenciones y determinados cupos o encajes, para que una parte de la producción quede en el mercado doméstico a un precio real que no sea el mismo que el que pagan otros países al importarlo desde Argentina.

Ante la consulta de La Voz, funcionarios de Economía y de Casa Rosada relativizaron la afirmación de Español al sostener que estas medidas “siempre están sobre la mesa”, pero que no serían de pronta aplicación. No obstante, reconocieron que ayudaría a “enfriar los precios” y también a subir la recaudación fiscal.

Estimaciones privadas indican que la inflación de abril será más baja que la de marzo, pero igualmente alta: entre 3% y 3,5%. Datos oficiales revelados por el Indec señalan que una familia compuesta por un varón de 35 años, una mujer de 31 años, un hijo de 6 años y una hija de 8 años necesitó exactamente 60.873,68 pesos en marzo para no caer por debajo de la línea de la pobreza, 48% más que hace un año.

Según Español, en esas subas hay también presión externa. “El precio del girasol en un año subió 130% en dólar y entre enero y marzo subió 25% en dólares. Esas son presiones para los alimentos. Lo mismo sucede con los incrementos de la soja, el trigo y el maíz, que además es el alimento del pollo y el cerdo”, dijo. Y agregó: “Hay mayores presiones. Esto es un nuevo contexto y nos lleva a tener que reconfigurar para seguir teniendo el objetivo de no aceleración de la inflación”.

En paralelo, el Banco Central sigue emitiendo moneda sin respaldo para financiar el rojo fiscal que si bien se frenó, ronda los cuatro puntos del PIB en términos anualizados.

Fuente: La Voz

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