25 de abril de 2021 11:57 AM
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Grandes subas en los precios de los granos

Van nueve meses de aumento constante de valores: 82% en la soja (565 US$/T), 108% en maíz (258 US$/T), y 44% en el trigo (261 US$/t).

Estos últimos días, semanas y meses hemos vivido grandes subas de los precios de los granos. Estamos en los mismos niveles de precios que en 2008 (17 meses duró la suba), 2012 (8 meses duró la suba) y 2021 ya venimos con 9 meses de subas constantes.

La suba en los últimos 9 meses fue de: 82% en la soja, llegando a 565 US$/ton, 108% en el maíz, llegando a 258 US$/ton y de 44% en el trigo llegando a 261 US$/ton.

Para verlo en forma relativa; los precios máximos de los granos en sus momentos más altos fueron de: 653 US$/ton en soja en 2012, 331 US$/ton en maíz y el trigo en 494 US$/ton en 2008. Todos impactados por la menor oferta generada por problemas climáticos y, como siempre, metiendo la cuchara, aparecen los fondos comprando. De esta misma manera hacen los compradores (los industriales) y los vendedores (productores) en estos momentos de gran expectativa de suba.

Generalmente en el agro los precios varían cuando la oferta (producción) escasea por alguna consecuencia climática, como vimos, y/o política. Muy pocas veces se dan estos escenarios actuales sin que haya de por medio sequías, heladas, excesos hídricos, etc.

Ante los desafíos que se generan, “el éxito no es adivinar qué hacer, sino llegar a las metas planificadas con información confiable”, asegura el director de Fimix Agrofinanzas.

En diferentes partes del mundo como en Uruguay, China, África, Europa, EEUU, por ejemplo; los productores agrícolas o chacareros o farmers, como quieran llamarlos, tienen diferentes visiones del área comercial del negocio, algunos plantan y venden en la cosecha como es la forma histórica del rubro, otros tienen un perfil “más comercial” es decir, buscan el mejor precio sin importar el factor tiempo. Este último perfil viene creciendo en forma exponencial gracias a la tecnología y la educación financiera.

En los momentos donde los precios están en sus máximos, como en 2008, 2012 y 2021, los productores buscan vender la producción disponible y si es posible la producción futura también, por ejemplo uno ya podría ir vendiendo la de 2022 (a menores precios que los disponibles por supuesto) “ayudando” a la presión vendedora a futuro.

Para vender e ir fijando sus precios, los productores evalúan los diferentes aspectos del mercado así como las probabilidades de subas en los próximos meses, para no tener que irse “a llorar al cuartito” cuando la venta salga a menor precio. Los aspectos del mercado que evalúan son los mismos que estudian los fondos de inversión y mucha gente particular cuando van a invertir en momentos de subas de precios como la actual.

Algunos de los aspectos son: el 80% de la producción de Brasil y de EE.UU. está vendida, principalmente al dueño del circo: China. Brasil recién está terminando de cosechar el maíz y la soja, mientras que EE.UU. recién está sembrando, o sea, todo lo que suceda en la siembra en contra de la producción va a ser explosivo para el precio. Y luego aparece el famoso “mercado climático” (weather market) y el impacto del clima sobre esa siembra, lo cual genera volatilidad en la soja, el maíz, harina, aceite, etc, etc. Como vemos, todos estos datos son sumamente valiosos para quienes están en medio del baile.

Con esta información sobre la mesa, el productor tiene que decidir, si vende ahora y pagar las cuentas, o esperar y vender más tarde, obviamente a la espera de una posible suba que los lleva a tener que ir pateando todos las cuentas por unos meses.

Es un lindo gran problema para el agricultor que, en plena cosecha, con miles de problemas a resolver, se le agrega un mercado tirándole señales de esperar por todos lados.

El farmer americano, los productores de Argentina (por necesidad política), los productores de Brasil por la volatilidad cambiaria y varios de los productores de Uruguay vienen últimamente usando el perfil “comercial”, ya que no tienen la capacidad de retener el grano tanto tiempo y necesitan el flujo financiero para los próximos cultivos. Todos ellos usan la herramientas de precios para lograr capturar subas de precios sin el grano, o con el grano sin riesgo si el precio baja.

En resumen, si miramos Brasil por ejemplo, que ya está culminando la cosecha, los productores venían viendo la suba constante (82% en 9 meses) y querían esperar, pero por otra parte necesitaban pagar sus cuentas a pesar de ver un mercado en suba. Estaban en una situación de vender sí o sí, y así lo realizaron muchos de ellos. Un día de marzo vendieron la soja con un precio de Chicago de 510 US$/ton por ejemplo, y ese mismo día compraron el futuro de Chicago en 510 US$/ton.

Parados al día de hoy, con ese futuro vienen ganando 50 US$/ton (560 -510 US$/ton). Cumplieron su objetivo, vender el grano, cumplir con los compromisos financieros y al mismo tiempo ganar en la suba de precios.

“Es una timba” dicen la mayoría en su primera impresión sobre la estrategia, pero al verla con cierta perspectiva, es lo mismo que tener soja en el silo: si el precio sube, también gano (se le puede agregar seguros de precios igual que la soja física) y, además, deja pagar las cuentas, lo cual también deja pensar con más tranquilidad.

El éxito no es adivinar, el éxito es llegar a las metas planificadas con información confiable.

Federico Morixe Mailhos | Director de Fimix Agrofinanzas

Fuente: El Pais

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