26 de abril de 2021 11:03 AM
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Guerra cárnica entre Nebraska y Colorado

CompartiremailFacebookTwitterNebraska ha declarado la guerra cárnica a Colorado: El conflicto Norte contra Sur revive en Estados Unidos, en esta ocasión por la defensa de la carne. Vale, no es tan trágica la cosa y Atlanta no corre peligro de volver a arder, pero lo que sí es cierto es que la carne, su consumo, ha puesto en pie de guerra a dos Estados […]

Nebraska ha declarado la guerra cárnica a Colorado: El conflicto Norte contra Sur revive en Estados Unidos, en esta ocasión por la defensa de la carne.

Vale, no es tan trágica la cosa y Atlanta no corre peligro de volver a arder, pero lo que sí es cierto es que la carne, su consumo, ha puesto en pie de guerra a dos Estados vecinos del centro del país.

Pero ya que estamos, contemos la historia como lo haría Charles Dickens. Eso sí, añadiendo en negrita algunos detalles para contextualizar el entorno cárnico…

Historia de dos Estados

“Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos. La edad cárnica dela sabiduría científica, y también de la locura conspiranoica de Internet; la época de las creencias en dietas milagro y de la incredulidad ante la necesidad de B12; la era de la luz en el etiquetado y de las tinieblas del nutriscore; la primavera de la esperanza en la sostenibilidad y el invierno de la desesperación ante las falsas denominaciones cárnicas. Todo lo poseíamos en Bienestar Animal, pero nada teníamos en credibilidad de quien solo quiere creer lo que ya cree, íbamos directamente al cielo del chuletón y las barbacoas y nos perdíamos en sentido opuesto cuando nos engañaban con una falsa hamburguesa.”

Abandono ya la primera página de ‘Historia de dos ciudades’ (antes de que el homenaje se convierta en plagio), no sin antes señalar (también un poco al estilo Dickens) que en el trono de Colorado había un gobernador ávido de ganar adeptos (léase votos) entre los amantes de lo alternativo, ya sean dietas o medicamentos; mientras, en el trono de Nebraska había un gobernador que representaba perfectamente a los orgullosos habitantes del Estado de las Grandes Llanuras, el lugar donde pastan millones de vacas en sus interminables praderas.

Cronológicamente, nuestro cuento sobre la guerra cárnica comienza con una…

Agresión ‘por referencias implícitas’ de Colorado

Todo arranca cuando Jared Polis, gobernador de Colorado, declaró públicamente a finales de febrero que el 20 de marzo sería el ‘Día sin carne’ en su Estado. De este modo se unía oficialmente a una celebración que organiza una asociación animalista desde 1985. De hecho, el político se hizo acompañar por sus representantes para solemnizar el momento.

Y para que no quedaran dudas, señaló que el objetivo era incitar a los consumidores a consumir productos de origen vegetal.

Declaración de guerra cárnica desde Nebraska

La celebración programada en Colorado no sentó nada bien en su norteña vecina Nebraska. Es más, sentó como una patada en las criadillas

No podía ser de otro modo en un lugar en el que la carne es sinónimo de empleo, riqueza y bienestar social y donde ya se celebra mayo como el ‘mes de la carne de res’. Sirva como ejemplo esta matrícula que miles de automovilistas lucen con orgullo en sus vehículos y que el propio Gobierno del Estado incita a llevar.

Guerra cárnica.
Matricula promociona el Gobierno de Nebraska y que ‘vende’ por 70 dólares.

Con ese contexto (y esos votantes), a Pete Rickertts, gobernador de Nebraska, le faltó tiempo para convocar una rueda de prensa, rodeado en este caso por profesionales de la industria cárnica y de la restauración. Allí afirmó que la acción de Colorado era un “ataque directo a nuestra forma de vida”. Dicho lo cual, procedió a hacer dos cosas:

  • Firmar una declaración en favor de la carne.
  • Crear el ‘Día de la carne en el menú’ en Nebraska.

Acto seguido cogió un calendario; lo miró detalladamente con el objetivo de buscar la mejor fecha para esa celebración; analizó (con ojo político evidentemente) los pros y los contras de cada mes, semana y día; y decidió que, entre 365 disponibles, la mejor fecha para esa fiesta era… pues sí, el 20 de marzo.

En términos militares, Sun Tzu aconsejaría presentar dicha elección como una respuesta proporcionada a la agresión recibida.

Pero seamos claros, nosotros somos más de luchas a garrotazos y trabucazos en Sierra Morena; y seguro que El Empecinado, en términos bandoleriles, diría que esto es un perfecto ejemplo de respuesta tipo “me cag… en tos tus muertos. Te vasanterar, gilip…”.

Antecedentes

Hago aquí un viaje al pasado de la historia para explicar que esta lucha desencadenada no surge de la nada. Como sucede con la mayoría de conflictos bélicos, sus protagonistas, en este caso los gobernadores, han cultivado durante mucho tiempo la animadversión mutua. Vamos, que se tenían ganas.

Más allá de que uno sea repúblicano (Rickertts) y otro demócrata (Polis), ambos gobernadores han tenido conflictos vecinales (los peores, y si no véase cualquier reunión de comunidad), entre los que destaca la aprobación por parte de Colorado del ‘uso de la marihuana recreativa’, algo prohibido en Nebraska (soy yo o en verdad parece que Polis muestra cierta querencia hacia lo vegetal).

Es decir, la tensión creciente viene de lejos (típico en quien comparte lindes) y al final la cuerda se tensó tanto que, con la escusa de la guerra cárnica, llegó el momento de demostrar quién de los dos la tenía más larga (la cuerda, se sobreentiende).

Guerra cárnica.
El carne de vacuno es todo un emblema de los Estados Unidos.

Tambores de guerra

Los días previos a la gran batalla fueron prolijos en andanadas mediáticas por parte de todos los afectados.

Por un lado, Rickertts señalaba que “eliminar la carne de res socava nuestra seguridad alimentaria, la dieta saludable y destruye una industria muy importante”. Y añadía que “este sector ganadero cárnico sustenta uno de cada cuatro empleos en el Estado y genera 21.000 millones de $ anuales, de los cuales 12.000 corresponden a los productos cárnicos”.

Por otro, Polis tenía bastante con hacer frente a las críticas de los ganaderos de su propio Estado, que no entendían cómo su gobernador, “que come carne”, podía atacar de esa manera a su industria, que genera 47.000 millones anuales.

De hecho, tuvo que enfrentarse al pleno del Senado de Colorado, donde varios de sus representantes se pronunciaron en contra de su iniciativa advirtiendo que era un ataque directo contra los condados que representaban.

Así las cosas, las propuestas y proclamas alentando y desalentando el consumo de carne el 20 de marzo por parte de los dos protagonistas y sus respectivos gabinetes se sucedieron durante semanas.

minihamburguesas.
¿Qué hay más estadounidense que una hamburguesa?

Paisaje tras la gran batalla de la guerra cárnica

Finalmente se celebró el día 20 de marzo, cada uno a su manera.

Los orgullosos nebrasqueños y nebrasqueñas se pusieron hasta donde imaginas de carne roja de la tierra mientras que en los coloradinos y coloradinas que quisieron no la incluyeron en su menú.

¿Hubo vencedores y vencidos?

Como siempre que se habla de guerra cárnica (y últimamente libramos muchas), cada uno juzgará como quiera. Pero a modo de pista para el sector cárnico español, que ve cómo proliferan acciones y declaraciones políticas contra la carne, voy a señalar algunos hechos que sucedieron en Colorado el día 20 o en los inmediatamente anteriores, cuando la tensión estaba en lo más alto:

  1. Las asociaciones de ganaderos de Colorado llamaron a celebrar el mismo 20 de marzo el ‘Día con carne’. Su propuesta era reunirse con familiares y allegados en un restaurante para degustar su plato de carne favorito o la pieza de carne más grande que sirviesen en ese local. Básicamente, sin ocultarlo ni maquillarlo, propusieron unirse a la fiesta de sus vecinos de Nebraska.
  2. Y no fueron los únicos. Varias organizaciones y personas particulares (entre ellos algunos políticos) organizaron el 20 de marzo en Colorado diversas fiestas cárnicas de todo tipo, principalmente barbacoas. Tanto el anuncio de los eventos como la demostración de su celebración fueron profusamente difundidas a través de redes sociales como Facebook, Twitter o Instagram.
  3. Como ejemplo, el condado de Logan declaró el 20 de marzo como día ‘Día de los ganaderos’ y acogió en su sede, Sterling, uno de los actos con más asistencia. Su organizador, Jim Santomaso, definió lo sucedido como “nuestro gobernador ha dado una patada a un león y ahora le está mordiendo con fuerza”.
  4. Las cosas se pusieron muy feas para Polis. Tanto que la responsable de agricultura de su gobierno se vio obligada a elaborar una carta abierta dirigida a los productores de ganado. Un texto en el que decía que el ‘Día sin carne’ (establecido por el gobierno al que ella misma pertenece) era en realidad una proclamación no vinculante. De hecho, reconocía que en modo alguno significaba que se creaba una nueva fiesta estatal. “Quiero que sepas que te respaldo mientras haces lo que haces mejor”, afirmaba. “La industria ganadera es una parte esencial del pasado, presente y futuro de Colorado. Ninguna proclamación cambiará eso”.
  5. Mejor aún. El propio portavoz oficial de Polis acabó haciendo una declaración en la que restaba importancia al ‘Día sin carne’ que su propio jefe había propuesto. Al fin y al cabo se trataba tan solo de “una de las cientos de proclamas que hace el Estado cada año”.
  6. Y también añadió que “el gobernador es un firme defensor de la industria de la carne del Estado de Colorado”.

A mi eso me suena a “eh, eh, tranquilos votantes de Colorado, que era broma”.

O lo que es lo mismo: Juego, set y partido para Nebraska y sus seguidores cárnicos de Colorado.

Fuente:

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