17 de diciembre de 2010 13:54 PM
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Dicen en el campo…

...que más que caliente fue la semana que termina, y no sólo por lo climático (que sigue provocando mermas en la cosecha gruesa por temperaturas y tormentas de vientos desecantes, como en Bahía Blanca), sino también por el malestar ...

…que más que caliente fue la semana que termina, y no sólo por lo climático (que sigue provocando mermas en la cosecha gruesa por temperaturas y tormentas de vientos desecantes, como en Bahía Blanca), sino también por el malestar creciente que provoca la sequía y el enrarecimiento de los mercados. Las temperaturas extremas no impidieron, sin embargo, que se fueran completando los festejos y reuniones más variadas, desde la presentación-brindis (no demasiado concurrida) de la Mesa de Enlace en la Rural de Palermo, hasta el almuerzo del Consejo Interamericano de Comercio y Producción (Cicyp) que preside Arturo Llavallol en el Hotel Alvear con la presencia del gobernador Hermes Binner, pasando por el siempre multitudinario cóctel de Coninagro. También el Círculo Argentino de Periodistas Agrarios (CAPA) logró amplia convocatoria en la Bolsa de Cereales, con ministro y anuncios incluidos, mientras que no ocurrió lo mismo con los Premios Argentina a la Calidad Agroalimentaria donde, ni la calidad de los trabajos, ni las comidas del chef Martiniano Molina lograron aumentar la convocatoria, que sí se hizo presente para agasajar a la Ellerstina de Pieres, flamante ganador del Abierto de Polo. En todos lados, incluyendo en la 3 veces postergada convocatoria de Agricultura (por la «complicada» agenda del ministro, según se dijo), los temas excluyentes fueron las estimaciones de cosecha y los precios, tanto de la hacienda como del trigo que inquietan y malhumoran, respectivamente.

…que los ya jaqueados frigoríficos, muy golpeados en 2010 (con varias plantas cerradas y algunas hasta en venta), terminan el año con el broche de oro de las tomas a varias plantas bonaerenses, lo que puso en pie de alerta a todo el sector. Es que a partir de la sequía se prevé cierta liquidación de hacienda que, junto con el aparente «techo» del mercado, está provocando algunas bajas en las cotizaciones de la hacienda en pie, a pesar de la cercanía de las fiestas, aguinaldo y vacaciones que habitualmente fortalecen el consumo. En ese contexto, una alteración adicional en el ritmo de matanza de algunos frigoríficos, puede representar un debilitamiento adicional de la demanda y, por ende, de los precios en Liniers que, de todos modos, se prevé que pueden estar más flojos en enero, en parte, por las ventas demoradas para que no caigan fiscalmente en el ejercicio 2010. Para los industriales la ecuación es otra y el debilitamiento tampoco les sirve demasiado. De hecho, se comenta que son varias las plantas que podrían ponerse en venta, aunque casi ninguna de las que están en manos de capitales extranjeros, ya que aún no encuentran la forma de justificar ante sus accionistas que el precio que ahora les ofrecen es apenas una cuarta o quinta parte de lo que ellos mismos abonaron hace un par de años atrás.

…que, en el caso del trigo, la situación es peor dado que, por un lado, cada día que pasa se habla de una cosecha mayor (algunos ya la hacen rondar los 15 millones de toneladas), pero de inferior calidad panaderil por falta de proteína en el grano, y por el otro, el mercado registra diferencias de precio en negocios concretos que marcan brechas de hasta u$s 60 por toneladas, que nadie puede explicar muy bien y que no pocos califican de «estafa». De hecho, durante el cóctel CAPA en la Bolsa, mientras el propio ministro Julián Domínguez anunciaba créditos para los productores a tasa del 0 por ciento, para que puedan retener hasta 300 toneladas, dirigentes y operadores reconocían la complejidad de la situación y el creciente malestar en el interior. Mientras el séquito del ministro (varios secretarios y subsecretarios) comían saladitos y bebían vino o champán, Domínguez intentaba explicarles a los que lo rodeaban, sobre las ventajas de la operatoria. Sin embargo, una cuenta simple que se hacía en un grupo donde estaban, entre otros, Ernesto Crinigan, titular de la Bolsa, el analista Pablo Adreani y los economistas de la Rural y de Coninagro, Ernesto Ambrosetti y Daniel Asseff, respectivamente, los números no daban pues, sólo con que la mitad de los productores trigueros solicitara el préstamo, le demandaría al Estado -vía el Banco Nación- más de u$s 1.500 millones. «¿De dónde van a salir? Mejor le hubieran dado un subsidio directo a los molineros y con mucho menos hubieran mejorado la transparencia del mercado al obligarlos a competir abiertamente, y seguramente hubieran evitado bastante de las compras irregulares que hay», dijo un operador que se acercó curioso al grupo. Agromeat

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