17 de diciembre de 2010 14:27 PM
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El robo a los productores trigueros, instigado o permitido

Las vísperas de un año electoral hacían suponer una mejor relación entre el Gobierno y los productores. Pero tal vez la interna que desató la desaparición del ex presidente entre distintos sectores kirchneristas lleva a que las promesas de Agricultura no se cumplan.

Durante la exigua campaña del 2009, a pesar de haber obtenido la menor producción de trigo de los últimos 100 años, los productores tuvieron muchísimas dificultades para colocar su cosecha debido a las continuas intervenciones en el mercado.Cabe aclarar que las intervenciones son el cierre caprichoso de las exportaciones de acuerdo al humor del señor Moreno (Guillermo, secretario de Comercio Interior). La distorsión que producen estas intervenciones resultan en beneficios directo para los compradores, ya sean industriales locales que pueden comprar en un mercado cautivo –además de cobrar subsidios– o exportadores que, amparados en la excusa de no disponer de autorización para exportar (ROE), lo hacen a precio vil, descontando el riesgo y algo más.La creación del Ministerio de Agricultura, las buenas perspectivas climáticas, precios internacionales atrayentes y la vergüenza del récord anterior hicieron que para esta nueva campaña se implante una superficie cercana a lo normal para el país. Todo hacía pensar que una vez comenzada la cosecha 2010/2011 se iban a liberar los excedentes de nuestro consumo para que puedan ser exportados a un mundo cada vez más demandante.Víctimas de la interna. Las vísperas de un año electoral hacían suponer una mejor relación entre el Gobierno y los productores, pero tal vez la interna que desató la desaparición del ex presidente entre distintos sectores kirchneristas –que sólo él podía manejar–, hace que hoy nuevamente nos encontremos con una importante cosecha y no podamos venderla a los precios que el mismo ministerio sugiere.Por un lado, el ministro Domínguez anuncia la autorización para exportar tres millones de toneladas y, por el otro, el secretario de Comercio Interior las traba tratando de implementar el sistema de listas de adjudicatarios similar al aplicado el año anterior.Evidentemente, quien está ganando esta pulseada es el señor Moreno, para desgracia y castigo de todos los productores agropecuarios y, en el fondo, de todos los argentinos.No debemos olvidar que su triunfo anterior nos llevó a pagar la carne vacuna a valores superiores a los que se pagan en Europa y logró que se liquidara gran parte de nuestro stock ganadero.Hoy el valor informado por el Ministerio de Agricultura como capacidad de pago para el trigo es de 210 dólares por tonelada mientras que los compradores, amparados en las intervenciones, están ofreciendo 175. La diferencia resultante es ganancia neta que se recupera cuando nuevamente se abren las exportaciones.No podemos tolerar esta injusticia porque lo es en sí misma; nada tiene que ver que tengamos un buen año o dispongamos de otros granos. Esto es el accionar de un grupo que actúa en forma corporativa con la anuencia del Estado, que también se beneficia en detrimento del sector que mayor cantidad de aportes hace a las arcas nacionales.Hay zonas del país donde sólo se puede producir trigo; si persiste este sistema, llevará a la ruina a muchísimos chacareros cautivos de su producción.Instigado o permitido por quienes deben velar por los intereses comunes y reconociendo que en Argentina ocurren cosas mucho más graves, somos nuevamente víctimas de este modelito democrático.  AGROMEAT

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