30 de abril de 2021 11:17 AM
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Buenos Aires era la capital de un país ganadero: La Legislatura porteña aprobó adherir a la campaña global “Lunes sin Carne”

CompartiremailFacebookTwitterLa Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, sin demasiado debate en el recinto, aprobó un proyecto que declara de interés en la capital de la Argentina, país ganadero si los hay, la campaña mundial “Lunes Sin Carne”, que promueve que los seres humanos reduzcan su consumo de carne vacuna para cooperar con la reducción […]

La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, sin demasiado debate en el recinto, aprobó un proyecto que declara de interés en la capital de la Argentina, país ganadero si los hay, la campaña mundial “Lunes Sin Carne”, que promueve que los seres humanos reduzcan su consumo de carne vacuna para cooperar con la reducción del efecto invernadero.

La iniciativa, que había sido impulsada por la Unión Vegana Argentina, fue presentada en el recinto legislativo por la diputada Mercedes de las Casas, integrante del PRO y presidenta de la Comisión de Ambiente. El proyecto llevaba el número de Expediente 171-D-21. Y como no produjo debate entre los legisladores, no sufrió cambios respecto del original.

Y el original decía que para la Ciudad de Buenos Aires ahora será de interés ambiental la campaña mundial “Lunes Sin Carne” impulsada por Sid Lerner en 2003 y retomada por Paul McCartney en 2009, que “tiene como objetivo concientizar acerca del impacto ambiental que genera el excesivo consumo de carne”.

“Lunes Sin Carne (Meat Free Monday en inglés) es una campaña internacional sin fines de lucro que alienta a las personas a no comer ningún tipo de carne los días lunes. El objetivo de la misma no es instaurar el vegetarianismo o veganismo, sino que nos invita a dar un pequeño paso para frenar el cambio climático, conservar los recursos naturales y mejorar nuestra salud al tener una dieta a base de plantas al menos un día a la semana”, se explica en los fundamentos.

En realidad, es un tema muy discutido el de la responsabilidad de la ganadería en las emisiones de Gas4es del Efecto Invernadero (GEI). Es decir, está probado claramente que las emisiones de metano de los bovinos y otros animales existen y son perjudiciales. Pero todavía se debe mensurar en esa huella el efecto positivo que podría tener la ganadería extensiva como la que se practica generalmente en la Argentina, donde las grandes praderas cumplen un rol como sumideros de Carbono.

Por otro lado, es frecuente que las organizaciones ambientalistas del Hemisferio Norte meneen la responsabilidad de la ganadería en el calentamiento global atribuyéndole ser la mayor responsable de las emisiones, omitiendo que en realidad la principales emisoras de GEI son las actividades antrópicas, con el transporte a la cabeza y la quema de hidrocarburos. Pero este discurso es muy funcionar a los intereses de los países europeos, que se han convertido en importadores de alimentos (en especial carnes) y cada vez imponen más exigencias ambientales a sus proveedores.

La legisladora del PRO porteño, en los considerandos, cita un viejo estudio de la FAO que ya fue refutado en muchas ocasiones, La Larga Sombra del ganado”, para afirmar que “la industria de la carne es la mayor generadora de gases de efecto invernadero: dióxido de carbono, metano, óxido nitroso y amoníaco”.

“Además, asegura que dicha industria es la principal causa de deforestación para crear pastizales y cultivos forrajeros, dado que la ganadería utiliza el 30% de la superficie terrestre. También es responsable del 37% de todo el metano producido por la actividad humana (23 veces más perjudicial que el CO2), que se origina en su mayor parte en el sistema digestivo de los rumiantes, y del 64% del amoníaco, que contribuye de forma significativa a la lluvia ácida”, afirma la diputada.

Por eso ha sido discutido por muchos científicos. Porque existe debate, es que en la capital de la Argentina la discusión sobre la iniciativa “Lunes sin Carne” hubiera merecido más espacio.

En principio, la iniciativa internacional estaba más vinculada a los daños que la ingesta exagerada de carne podía provocar en la salud de las personas. En 2003, el publicista Sid Lerner recuperó esta campaña para prevenir enfermedades vinculadas con el excesivo consumo de carne. Nada mejor para la Argentina, que tiene los niveles de consumo de carne vacuna más elevados del mundo, con unos 50 kilos anuales por habitante.

Pero desde 2009, según recuerda el proyecto aprobado en la Legislatura porteña, el ex Beatle “Paul McCartney y sus hijas Mary y Stella han tomado la iniciativa y llevan adelante la campaña, transmitiendo dicho mensaje en sus giras musicales por todo el mundo”.

En enero de este año, el músico inglés le envió una carta al presidente Alberto Fernández la adhesión de la Argentina a esta iniciativa global. Pero fue una legisladora del PRO, prácticamente sin discusión, la que impulsó la primera iniciativa concreta en la Argentina.

Fuente: Bichos de Campo

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