19 de diciembre de 2010 11:01 AM
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El despido de veterinarios de Seaga deja el control cárnico en manos del ganadero

España, Galicia : El ERE afecta a 114 profesionales, ocho de los cuales realizaban el control de trazabilidad de las reses en la provincia

El sistema de control veterinario de Galicia, considerado único en su género y el mejor de la Unión Europea, desaparece. El despido de un centenar de veterinarios, ocho de ellos en la provincia de Ourense, que se ocupaban de controlar la trazabilidad de la carne que comemos, deja en manos de los propios ganaderos no sólo la explotación de la producción cárnica, sino la garantía de que el origen, la edad y la calidad de la res que nos vende, es la que exige la ley.Es decir, que la misma persona que explota la producción del bovino, ovino o caprino de la cabaña provincial es la que tiene que decir si la carne que va a poner en el mercado es buena y es el responsable de ponerle a sus animales los crotales.
Es una de las primeras consecuencias del decreto de la Xunta que desmantela un servicio de veterinarios que trabaja desde 1998 en Galicia, que el bipartito, integró en 2008 en el Seaga la sociedad autonómica de servicios agrarios y que estaba considerado modélico y el mejor de la Unión Europea.Este modelo de control ganadero desaparece, dejando en el camino no ya un ERE que afecta a 14 en la última y definitiva fase , sino que "elimina a una plantilla de veterinarios que son el puntal que sustentaba la famosa trazabilidad, es decir la capacidad de poder rastrear el origen de cualquier alimento que está puesto en la cadena alimentaria", explica Emilio Deaño, miembro del comité de empresa de Seaga en Ourense, así como de la comisión negociadora para el ERE que se quiere llevar a cabo en Galicia.Estos veterinarios eran los que se desplazaban hasta las explotaciones ganaderas, registraban los nacimientos, subsanaran las pérdidas de identificación de animales adultos, e incluso daban las altas de las compras y bajas de la venta de animales que se realizaban en cada explotación de Galicia y de la provincia.
"En el caso de Ourense sólo afecta a ocho veterinarios, los que realizábamos este trabajo ahora a través del Seaga, por eso tenemos menos fuerza como colectivo para reclamar nuestros derechos, comparado con Lugo, con mayor peso ganadero, pero la labor es tanto o más importante que en otras provincias, por la diversidad y dispersión de las explotaciones que hay en esta provincia", indica Emilio Deaño.
Dispersión de explotaciones
Esta dispersión "hace que, si como suponemos, esta labor se deja en manos ahora de empresas privadas, estas no se vayan a desplazar a más de cien kilómetros para comprobar el crotal (chapa de identificación del animal), o darle la documentación acreditativa pues le saldría mucho más caro".
La relación contractual de estos veterinarios con la Xunta, remata a efectos legales el 31 de enero. Sin embargo el decreto de supresión de este servicio entró en vigor ya.
A partir de ahora los ganaderos deben hace el registro de nacimientos de reses de su explotación, colocar a los animales adultos los duplicados de los crotales perdidos por los animales, y comunicar los datos vía internet o en su defecto vía telefónica. Luego será la Consellería de Medio Rural la que le enviará por correo al ganadero, la documentación del registro. Ahí empieza y acaba el control de la producción.
Como ejemplo del trabajo realizado por estos veterinarios en el periodo de abril de 2008 a septiembre de 2010, realizaron un total de 35.070 de visitas a las más de 7.200 explotaciones de vacuno, caprino y ovino que hay repartidas por toda la provincia, según datos de enero de 2010

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