5 de mayo de 2021 11:14 AM
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La carne vacuna subió 3,4% en abril y 65,3% en 12 meses

Según el último informe elaborado del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva), el precio de la carne vacuna registró en abril un aumento del 3,4% en relación a marzo y del 65,3% respecto al mismo mes del año pasado. Estos niveles están muy por encima de la inflación en el período. Los datos surgen del […]

Según el último informe elaborado del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva), el precio de la carne vacuna registró en abril un aumento del 3,4% en relación a marzo y del 65,3% respecto al mismo mes del año pasado. Estos niveles están muy por encima de la inflación en el período.

Los datos surgen del relevamiento que realizó la entidad durante la primera y la segunda quincena de abril. La muestra está restringida a 80 carnicerías de Capital Federal y Gran Buenos Aires, que fueron consultadas telefónicamente. El seguimiento de los precios en supermercados se hizo en 40 puntos de venta relevados de forma presencial.

A pesar de que el Ipcva consideró que en abril las subas fueron “moderadas”, continúan muy altas en la comparación interanual (65,3%). Según el Indice de Precios al Consumidor (IPC), último informe disponible del Indec, hasta marzo el alza interanual fue de 42,6%.

Las principales subas del cuarto mes se vieron en hamburguesas congeladas de cuatro unidades (+8,2%), tapa de asado (+6,4%) y pechito de cerdo (+5,2%). Por otro lado, el pollo fresco se mantuvo estable (+0,1%) y la carne picada común cayó 1%.

Para Ipcva, la variación en el precio del pollo fresco fue un alza “leve”. En tanto, para abril el precio del pechito de cerdo tuvo subas “significativas”, avanzando un 5,2% con relación al mes anterior. Con respecto a los valores de abril de 2020, el pollo incrementó su precio en 44,2% y el cerdo 58,7%, en el primer caso muy cerca del nivel general y en el segundo superando ampliamente el IPC.

Canales de venta

Los precios de la carne vacuna tuvieron en el cuarto mes del año incrementos “significativos” respecto a marzo (+5,4%) en los puntos de venta que atienden en barrios de nivel socioeconómico alto. En los puntos de venta que atienden al nivel socioeconómico medio, los precios mostraron alzas “moderadas” (+2,7%) mientras que en aquellos que atienden al nivel socioeconómico bajo los precios mostraron alzas también “moderadas” (+3,2%).

El mes pasado se registraron subas moderadas a significativas de los precios en la Capital Federal y en la zona norte del GBA mientras que en las zonas oeste y sur del GBA las subas resultaron de menor magnitud. Además, los precios mostraron subas “leves”, del 1,4%, con respecto al mes anterior en las carnicerías mientras que en los supermercados se observaron precios con subas “significativas” del 8,5%.

Cortes y pesos

Con relación al mes anterior, la carne de novillitos mostró precios con alzas “significativas” (+5,5%) y la carne de novillos mostró valores que presentaron subas “leves” (+0,2%). Por su parte, la carne de vaquillonas y terneras mostró precios que exhibieron valores con una “moderada tendencia alcista” (+2,4%) respecto a marzo de 2021.

Actualmente, los cortes como el peceto tienen un precio que resulta en cerca de $78 por kilogramo más alto en los supermercados con respecto a las carnicerías, mientras que la colita de cuadril tiene un precio aproximadamente $141 superior en los supermercados comparado con el precio observado en las carnicerías. En el caso del lomo, la diferencia se acerca a un nivel de $60, también en este caso exhibiendo un precio superior en los supermercados con relación a las carnicerías.

“En los casos de los cortes de mayor consumo, como los cortes de la rueda utilizados en la preparación de milanesas, la diferencia de precios supera los $11, en el caso de la nalga, siendo los precios más económicos en los supermercados”, señala Ipcva. Por su parte, en carne picada los supermercados venden el producto a un precio $20 más elevado que el de las carnicerías mientras que, para el asado, los supermercados ofrecen el producto a un precio inferior en cerca de $45 por kilogramo al de las carnicerías. Las “otras carnes” tuvieron comportamientos disímiles: el pechito de cerdo resulta $15 más económico en las carnicerías y el precio del pollo fresco entero resulta inferior en $39 por kilogramo en los supermercados.

PRECIOS RELATIVOS

El informe destaca que en los últimos doce meses, la carne vacuna tuvo un precio relativo significativamente superior (+25,8%) al registrado un año atrás frente a la carne aviar. “En abril de 2020 podían adquirirse 2,90 kilogramos de pollo fresco entero con un kilogramo de asado y en el mismo mes de 2021 la capacidad de compra del corte asado en términos de carne aviar se incrementó a 3,66 kilogramos”, destacó.

Además, frente al corte de carne porcina “pechito de cerdo”, el asado mostró un precio relativo significativamente superior (+14,4%). “Por eso, el poder de compra de la carne vacuna se incrementó de 1,25 a 1,43 kilogramos de carne de cerdo comparando los meses de abril de 2020 y 2021”, estimó Ipcva.

Consumo

De acuerdo a un informe elaborado por Rosgan-Mercado Ganadero, un emprendimiento conjunto de la Bolsa de Comercio de Rosario y consignatarios de distintas provincias, el consumo per cápita de carne vacuna cayó 3,5% en el primer trimestre del año.

Más allá de la caída verificada a lo largo del primer trimestre, los números de marzo mostraron un consumo equivalente a 48,6 kilogramos per cápita, levemente superior al registrado en igual mes de 2020 (47,6) y de igual mes de 2019 (48,3). Lejos de la imagen de un desplome.

“De acuerdo a los datos oficiales, en los tres primeros meses del año el consumo aparente de carne vacuna absorbió 505.000 toneladas equivalente de res con hueso, 8,8% menos desde las 554.000 toneladas registradas en igual trimestre de 2020”, precisó la entidad privada.

“Cuando observamos una serie más larga, claramente vemos una tendencia al menor consumo de carne vacuna, aunque contextualizado a su vez dentro de una tendencia global vinculada a un mayor reemplazo de carnes rojas por otro tipo de proteínas”, destacó el reporte.

Además, el consumidor argentino es el que menos ha cedido su consumo de carne vacuna, en comparación con el de Uruguay y Brasil, “pese al fuerte aumento que tuvo la carne al mostrador en el último año (74,8%)”. En 2020, el consumo de carne vacuna en Argentina cayó en base a estadísticas oficiales, 2% (1,2 kg) respecto de 2019 mientras que, en Uruguay el consumidor cedió 5% (2,4 kg) y en Brasil la contracción alcanzó el 10% anual, equivalente a unos 3 kg per cápita, detalló Rosgan. Argentina es el que mayor consumo total de carnes (vacuna y total) por habitante registra de los tres países.

Rosgan dijo que el principal factor detrás de la dinámica es el estancamiento en la producción ya que “hasta el 2009/2010 producíamos en promedio unas 275.000 toneladas mensuales, luego caímos a 200.000 y en la actualidad no hemos conseguido recuperar ese volumen, estabilizándose en una producción de entre 250 y 260.000 toneladas por mes”.

De esta forma, “con un consumo doméstico fuerte -a pesar de su debilidad de compra- y una exportación firme, la tensión entre ambas fuerzas de mercado persistirá en tanto la verdadera variable de ajuste -la producción- no logre crecer de manera sostenida”, concluyó Rosgan. El volumen de exportación, motorizado por China, casi se triplicó en los últimos tres años.

Además, según datos relevados hasta el 27 de abril pasado, precisaron que el precio del novillo pesado y trazado para exportación alcanzó un valor de US$ 3,83 el kilo, 2% más que el mes previo. “En lo que va del año, el valor del novillo de exportación acumula un incremento del 9,5% en dólares y se posiciona unos 8 centavos por encima del precio de Brasil y 13 más que el novillo uruguayo”, detalló la entidad ganadera.

Impulso de $10.000 millones del BNA

El Banco de la Nación Argentina (BNA) destinará $ 10.000 millones para financiar a micro, pequeños y medianos productores de trigo, cebada y legumbres para solventar sus gastos de siembra y conexos de granos en el lanzamiento de la campaña fina 2021/22. La línea alcanza a mipymes de hasta 200 hectáreas de todo el país y contempla la compra de insumos, semillas, fertilizantes, combustibles y gastos conexos. “Esta iniciativa apunta al aumento de la producción de manera sustentable y elevando los estándares de calidad de los granos, así como al incremento en el abastecimiento interno”, expresó el presidente del BNA, Eduardo Hecker. “Buscamos lograr mayores niveles de exportación para incrementar el ingreso de divisas al país y abrir puertas a nuevos mercados para nuestra producción”, agregó el titular del BNA en un comunicado. Los préstamos serán en pesos, con una tasa de interés fija del 29% nominal anual y una proporción de apoyo alcanzará hasta el 80% de los gastos corrientes de la zona. El plazo de devolución del crédito será de hasta 180 días, con la posibilidad de ser prorrogado hasta 90 días adicionales, para que el plazo de repago calce con la época habitual de comercialización del producto en la zona, sin exceder el 2 de marzo de 2022. Entre otros aspectos técnicos, el BNA explicó que el esquema de amortización será a través del sistema alemán, con un pago de capital integro al vencimiento de la operación y los servicios de interés pagaderos como máximo semestralmente, sin período de gracia. Si bien el cupo del crédito es de $ 10.000 millones, desembolsable en dos tramos de $ 5.000 millones, el Banco sostuvo que podrá ser ampliado conforme a cual sea la capacidad prestable de la entidad en los próximos meses.

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