5 de mayo de 2021 11:54 AM
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Se agrava el conflicto que tiene paralizada la cosecha de limones en Tucumán

Cosecheros autoconvocados reclaman una mejora salarial mayor a la acordada; las empresas alertan que corren riesgo las exportaciones

Sin una solución a la vista, el conflicto entre las empresas citrícolas y un grupo de cosecheros autoconvocados que exige la reapertura de las paritarias, continúa escalando en esta provincia, de donde proviene el 80% de la producción nacional de limones.

Por segunda semana consecutiva, la Coordinación de Trabajadores Autoconvocados del Citrus lleva adelante un plan de lucha que incluye cortes de rutas que impiden el paso de camiones del sector productivo y bloqueos en los accesos a las fincas y plantas de empaque de limones, lo que mantiene paralizada a la actividad.

El último fin de semana, a instancias del gobierno provincial, se firmó un acuerdo entre la Asociación de Citricultores del Noroeste Argentino (Acnoa) y la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre) para levantar las protestas, a partir de una oferta para mejorar el aumento del 40,6% que las partes habían firmado en las paritarias de marzo.

Sin embargo, los autoconvocados rechazaron la nueva propuesta, por considerarla insuficiente, y se mantienen inflexibles con el reclamo de un incremento que les garantice un jornal de $ 2400, con el pago de $77,41 por maleta de 20 kilos de limones cosechados.

La última oferta del sector industrial contempla el pago de un jornal de $ 1700 y el pago de aproximadamente $60 por maleta, cifra que está lejos de lo que pretende la Coordinación de Trabajadores Autoconvocados del Citrus.

“Este arreglo se hizo a espaldas de los trabajadores que hace 10 días venimos cortando las rutas. Dejamos claro nuestro pedido: queremos un jornal de $ 2500 y una maleta de $100. Queremos que la familia limonera tenga un ingreso igual a la canasta familiar del Indec, no queremos vivir más en la indigencia. Eso es lo que venimos exigiendo, el gremio lo sabe, los empresarios lo saben, el Gobierno lo sabe. Nos quieren seguir teniendo con salarios de hambre”, expresaron los cosecheros, mediante un comunicado.

Trasfondo político

Desde Uatre advirtieron que el reclamo de los autoconvocados tendría un trasfondo político, en medio de la pelea interna que enfrenta al gobernador peronista Juan Manzur con su vice, Osvaldo Jaldo. “Acá hay intereses políticos de un sector que quiere tomar el gremio de prepo, con el apoyo de organizaciones sociales. También hubo una mano negra de la política, porque hay fotos y videos que confirman que días antes de que comiencen con los cortes de rutas y los bloqueos, la gente que participa de las protestas estuvo reunida con Jaldo”, denunció días atrás el dirigente de Uatre, Enrique Ledesma.El momento en que tiran limones de un camión

La protesta genera preocupación entre las empresas del sector citrícola, justo en medio de la reapertura del mercado de la Unión Europea para el ingreso de cítricos argentinos, tras nueve meses sin operaciones debido a la aparición de la enfermedad de la “mancha negra” detectada en embarques provenientes de nuestro país.

“Lamentablemente siguen las protestas que perjudican al sector productivo. El fin de semana hubo un acuerdo con Uatre para levantar las medidas, con un nuevo ofrecimiento que mejora las condiciones para garantizar el jornal diario, pero sin embargo continúan los cortes de ruta”, dijo en diálogo con LA NACION el presidente de la Asociación de Citricultores del Noroeste Argentino (Acnoa), Pablo Padilla. “Desde Acnoa ya no tenemos mucho más por hacer, solo esperar que la otra parte cumpla”, agregó el vocero del sector industrial.

Por su parte, el secretario de la Federación Argentina del Citrus (Federcitrus), Lucas Méndez Trongé, advirtió que la protesta está retrasando la cosecha de limones en pleno inicio de la campaña, lo que pone en riesgo las exportaciones previstas por el sector. “En Estados Unidos la ventana para exportar desde nuestro país comienza a fines de abril y se extiende hasta junio, por lo que estas protestas están atrasando las ventas”, apuntó.

El dirigente explicó a LA NACION que, “si este conflicto se extiende y no se puede ingresar a las fincas para cosechar, la fruta se pasaría del calibre y color requeridos para la exportación, por lo que sería necesario destinar más cantidad de fruta para la industrialización y podría producirse un cuello de botella, dado que las fábricas tienen una capacidad límite de procesamiento”.

Sobre este último punto, Méndez Trongé recordó que, en 2019, como consecuencia de las lluvias intensas y de una protesta de transportistas, se retrasó la cosecha y fue necesario desechar toneladas de limones, debido a que no se logró exportar a tiempo y la fruta no pudo ser procesada industrialmente por un exceso de oferta. “Esperamos que este conflicto se resuelva cuanto antes para que no lleguemos a una situación como esa”, concluyó el secretario de Federcitrus.

Fabián López

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