8 de mayo de 2021 14:09 PM
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El campo defiende a la carne vacuna frente a Paul Mc Cartney, Liz Solari y Cabandié

El producto alimenticio está en el centro de la escena desde principios de año, especialmente por la inflación de precios, pero se sumó el debate ambiental y nutricional.

El consumo de carne, muy habitual en la Argentina, es cuestionado desde criterios ambientalistas. Pero desde la producción agroindustrial replican ese enfoque y agregan argumentos nutricionales y socioeconómicos.

Este parece ser el año de la carne. No está estipulado como nombre oficial, pero los debates en torno a este alimento, más emblemático en la Argentina que en casi ningún lugar del mundo, han estado en el centro de la atención como pocas veces desde que arrancó el 2021.

Los ejes que nutren –ya que hablamos de alimentación- las discusiones son la inflación, la salud y la sustentabilidad ambiental. Y el último hecho destacado en ese marco es la campaña “Lunes sin carne”, que obtuvo una declaración de interés en la Legislatura porteña y recibió apoyo del ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Juan Cabandié.Play Video

Desde enero mismo se fueron sumando distintas cuestiones sobre el tema. Desde la carta que envió el músico Paul Mc Cartney al presidente Alberto Fernández para pedirle que en Argentina se reduzca el consumo de carne hasta los intentos liderados por la secretaria de Comercio Interior, Paula Español, para que no suban los precios.

El candelero siguió con el programa de 8 cortes a precios populares, las discusiones inflacionarias de cada día, las regulaciones más estrictas que estableció el Gobierno para las exportaciones cárnicas, y también en abril el anuncio de un cambio histórico: el fin de la comercialización por media res, que obligará a hacerlo en trozo inferiores a 32 kilos a partir del año que viene.

El ex Beatle lanzó en 2009 la campaña internacional Meat Free Monday (lunes libres de carne, en inglés) que ha sumado millones de adhesiones en todo el mundo. Un efecto de esa movida es que los legisladores porteños votaron a favor de esa inquietud y próximamente podría impulsarse que en las escuelas con comedor y en las dependencias estatales de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se ofrezcan menúes sin carne.

La iniciativa, promovida en la Argentina por la Unión Vegana Argentina, tiene entre sus caras famosas a la modelo Liz Solari, que en diciembre logró que el presidente Alberto Fernández posara en su despacho junto a una urna con adhesiones a la campaña “No al acuerdo porcino con China”.

La modelo Liz Solari impulsa las iniciativas de la Unión Vegana Argentina y en diciembre se reunió con el presidente Alberto Fernández para criticar las granjas porcinas que Cancillería negocia con China.

Esa foto levantó tanta polémica como el video que ahora grabó Cabandié junto a Solari y otros referentes del veganismo, aunque en este caso se despublicó de la web ministerial a las pocas horas. La iniciativa se denominó “Lunes Verdes” y apunta a reemplazar las proteínas animales por las vegetales, “con la intención de hacer un aporte contra el cambio climático y a favor de la salud y el ambiente”.

Argumentos desde la agroindustria

Frente a la situación, surgieron múltiples reacciones desde la producción industrial, con argumentos que se focalizan en destacar la importancia de la carne vacuna en la Argentina, tanto desde la producción como para el consumo, y que no es parte del problema sino de la solución.

Por un lado, se destacó que en 2020 Argentina exportó 900 mil toneladas de carne vacuna, por casi 3000 millones de dólares. Es el quinto productor y el cuarto exportador mundial. Desde la Sociedad Rural Argentina (SRA) recordaron que la producción, industrialización y comercialización de carnes genera “decenas de miles de puestos de trabajo, actividad económica, inversión e ingreso de divisas”.

En términos de modelos productivos aseguraron que en la Argentina se destinan aproximadamente 65 millones de hectáreas a la ganadería, en tierras que no son aptas para la producción de otro tipo de alimento humano. El uso de un área de tierra tan significativa a través del pastoreo implica que el secuestro de carbono (CO2) atmosférico en el suelo es más relevante de lo que se pensaba anteriormente.

Explicaron que “la energía utilizada por el ganado para vivir deriva de la fijación de CO2 a través de la fotosíntesis por parte de las especies forrajeras que consumen. El CO2 permanece en la atmósfera por mucho más tiempo que el metano producido en la digestión de los alimentos por los vacunos. Por lo tanto, si bien el valor de emisión del metano es mayor, cuya magnitud es motivo actualmente de revisión, al permanecer menos tiempo resulta en un efecto ambiental neto menor”.

Desde la agroindustria afirman que la producción ganadera tiene un balance ambiental positivo. Foto: Reuters.

Con un rodeo de 54 millones de cabezas de ganado vacuno y una población de 45 millones de personas, Argentina es además uno de los mayores consumidores de carne bovina, con 49,3 kilos per cápita por año, de acuerdo al último informe de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes de Argentina.

Desde el punto de vista del consumo, la SRA expresó ayer su preocupación por las campañas que desalientan la ingesta de carne, porque “amenazan a la principal fuente de proteínas de los argentinos”.

Otros voceros agroindustriales resaltaron que la carne vacuna es un alimento de alta calidad, rico en nutrientes esenciales, como los aminoácidos de alto valor nutritivo que el cuerpo humano no puede sintetizar en las cantidades adecuadas y es particularmente importante en el desarrollo cerebral de los bebés.

Citaron estudios de profesionales del Hospital Garrahan de Buenos Aires que han demostrado el riesgo -particularmente en lo que hace a deficiencia de vitamina B12– que corren las madres veganas que no incluyen carne en sus dietas antes de la concepción hasta el final de la lactancia materna”.

Y aseguraron que “efectos semejantes se producen en comunidades donde el hambre y la desnutrición son frecuentes. Por lo tanto, el consumo de carne debe considerarse también como una contribución para alcanzar el Objetivo número 2 Hambre Cero de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas”.

Desde el punto de vista nutricional, entidades ruralistas sostienen que las proteínas animales son fundamentales para la alimentación humana.

Por su parte, desde la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), enviaron cartas al jefe de Gobierno de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, y a Diego García de García Vivas, presidente del bloque oficialista Vamos Juntos, que integran Carolina Estebarena y Mercedes de las Casas, impulsoras del proyecto “Lunes sin carne” que la Legislatura porteña declaró de “interés ambiental”.

“El sistema de producción utilizado en la producción ganadera argentina está basado en el pastoreo, lo cual mejora la fertilidad de los suelos, evita la erosión y beneficia la biodiversidad. Este tipo de producción secuestra 12 veces más carbono que el que emite, lo que en definitiva hace que tenga un balance positivo”, explicaron desde Carbap. Y agregaron: “Nuestra entidad siempre ha sido, y lo sigue siendo, respetuosa del cuidado del medio ambiente y básicamente lo hacemos porque es nuestro hábitat, hace a nuestra vida y a nuestra producción”.

El efecto de “Lunes sin carne”, según Carbap es “realizar planteos de tipo ambiental sobre las producciones ganaderas del hemisferio sur, permitiendo en muchas ocasiones que estos elementos sean utilizados como barreras paraarancelarias, que terminan castigando a la exportación de carne por parte de nuestro país en base a cupos o menores precios, lo cual perjudica a una cadena productiva que genera en forma directa e indirecta más de 120 mil empleos y permite el ingreso de divisas por más de US$3000 millones”.

Otro contrapunto que generó este proyecto tiene como contexto la interna política de Juntos por el Cambio, porque Estebarena responde a Patricia Bullrich, enfrentada a Rodriguez Larreta por el liderazgo en el principal partido de oposición. El jefe de Gobierno porteño pidió moderación en relación con esta iniciativa, por lo cual se presume que perdería impulso por ahora, al menos en el distrito capitalino.

Fuente: TN

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