8 de mayo de 2021 10:35 AM
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Piden reglas claras para la actividad y evitar la incertidumbre

Así lo destacaron en el seminario de la Fundación Producir Conservando

En medio de rumores sobre una suba de retenciones y a poco de comenzar la siembra de trigo y cebada, persiste el temor a un cambio en las condiciones para producir. Por ello, desde el sector insisten en la necesidad de reglas claras.

“Seamos concretos en política y tratemos de evitar la incertidumbre. No seamos absurdos o por lo menos planteemos las cosas como son y que el Gobierno diga que va a subir las retenciones, entonces el productor decide qué hacer, si siembra trigo o se pasa a cebada que no tiene retenciones”, remarcó Gustavo López, analista de Agritrend, en el seminario de la Fundación Producir Conservando realizado esta semana.

Hoy el trigo tiene una retención del 12%, pero por ley el Gobierno tiene la potestad para subir tres puntos más, a 15%. Para López, no son solo los tres puntos adicionales los que desvelan al sector, sino que el Gobierno pueda elevar el numero a 15 o 25 puntos. “Es insignificante y marginal para el Estado el número si suben las retenciones tres puntos al trigo y al maíz. Sumando los dos, serían 60 millones adicionales a 8500 millones de ingresos fiscales en esta campaña (entre todos los cultivos), que no llega al 0,7%”, dijo.

“Para la próxima campaña, sobre una producción espectacular y un saldo exportable de 13 millones de toneladas trigo más el maíz, con un ingreso fiscal de 9000 millones de dólares, significaría unos 400 millones de dólares adicionales (una eventual suba a esos productos), algo menos del 0,5% para el Gobierno. Pero el temor de los productores está que esos puntos de retenciones el Gobierno los siga subiendo”, añadió.

Describió que para el próximo ciclo, 2021/2022, en materia de precios y condiciones climáticas se puede reeditar una buena producción total de 140 millones de toneladas “como la que se tuvo dos años atrás o más quizás”.

“El tema es tener reglas claras, por un lado hablamos de las bondades del trigo y, por el otro, se escucha que va a haber retenciones, restricciones y cupos. Estamos en un año de 120 millones de toneladas por un problema climático. Nos podríamos haber ubicado en unas 135 millones de toneladas. Con un saldo que sigue siendo importante, nos permite un ingreso de divisas muy relevante, récord que se estima en 36.000 millones de dólares y con un ingreso fiscal que va a estar dentro del top de los últimos 20 años. Esto revitaliza y reposiciona lo que es el complejo agroindustrial argentino desde el punto de vista de los granos”, indicó.

En coincidencia, Gustavo Oliverio, coordinador de la Fundación Producir Conservando, dijo que las limitantes internas como la falta de estrategia a largo plazo, la inflación, la macroeconomía y una política estable impiden avizorar reglas claras para los productores. “Sin un plan estratégico a largo plazo es imposible crecer en las áreas de siembra, en el stock ganadero, en la producción láctea y en la avicultura, con la incógnita de si vamos a ser o no un país abierto”, indicó.

Por otra parte, López destacó la importancia que adquirió el girasol frente a otros cultivos. “Con una reducida oferta y valores entre los US$450/500, el girasol se ha transformado en la vedette de todos los cultivos. Hubo una buena comunión en lo que es una producción relativamente baja y precios de los aceites muy atractivos, sumado al problema con el aceite de palma que hubo en Malasia e Indonesia, que llevará a expandir el área”, dijo.

Por último, destacó que la demanda mundial de alimentos que tuvo un impasse durante la pandemia, se está recuperando. “China y el resto de Asia aumentan las importaciones de forma muy relevante de los alimentos”, dijo.

Mariana reinke

Fuente: La Nacion

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