8 de mayo de 2021 14:47 PM
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Le usurparon el campo y por una acción judicial lo recuperó un año después

Tras un año de usurpación en su campo, Daniel Ahumada, pequeño productor cordobés, logró que la Justicia le restituya la propiedad ubicada en la zona de Los Gigantes, en el departamento de Cruz del Eje. Según informó la Federación Agraria Argentina (FAA), que acompañó al productor en todo el proceso, “el usurpador, valiéndose de un […]

Tras un año de usurpación en su campo, Daniel Ahumada, pequeño productor cordobés, logró que la Justicia le restituya la propiedad ubicada en la zona de Los Gigantes, en el departamento de Cruz del Eje.

Según informó la Federación Agraria Argentina (FAA), que acompañó al productor en todo el proceso, “el usurpador, valiéndose de un arma de fuego, amenazó a Ahumada y su familia para quedarse con la propiedad, argumentando haberla comprado”.

“Hoy tengo la buena noticia de que mi campo me fue entregado el lunes 26 de abril, con la presencia de la jueza que me entregó la posesión del mismo y la persona que me usurpó el campo fue imputado por ese delito y por amenazas calificadas. Estoy feliz por esto, ya que todo el proceso fue muy duro para mi familia y para la actividad agropecuaria que desarrollamos para vivir. Ahora veremos cómo continúa la causa de usurpación y la amenaza calificada”, indicó.

“Tengo 40 años, dos hijos, soy productor agropecuario y federado de la provincia de Córdoba. Me dedico a la cría de ganado, vacas especialmente, en una zona muy inhóspita, a 1700 metros de altura. En este campo soy tercera generación. En 1962, mi abuelo onies García adquiere estos campos. Pero lamentablemente en esta zona tenemos problemas de planos, de titulación. El Estado provincial no lo resuelve, pero anualmente nos cobra los impuestos”, agregó.

En este contexto, el productor recordó cómo fueron los hechos un año atrás. “En abril de 2020, en plena pandemia del Covid, sufrí hechos delictivos en mi campo. Me avisaron que buscaban usurparme el campo. Inmediatamente me acerqué a mi propiedad y pude detectar la entrada de gente con camiones y con un tipo que a mano armada me increpaba, amenazándome y decía que ese campo era de él, que lo había comprado. Fue una situación realmente violenta”, dijo.

Sin embargo, remarcó que este año sin poder producir lo afectó mucho. “Ha sido muy duro, porque por la medida de no innovar no he podido trabajar. Son campos abiertos a 1700 metros de altura. Pese a ser tercera generación, aún no he podido tener la posibilidad de tener el campo cerrado. Para llegar, hay que recorrer 80 kilómetros de caminos sinuosos. He tenido faltantes de animales, no he podido hacer mi plan sanitario acorde”, señaló.

Sobre la actual situación de la titulación de las tierras en la zona, describió que es complicado. “En mi caso y como se lo decía al usurpador, yo no soy puestero, soy dueño. A veces la ley ampara a un puestero, porque los dueños durante 20 años no estuvieron y tiene una posesión. Nosotros lo compramos”, apuntó.

Fuente: La Nacion

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