21 de diciembre de 2010 11:18 AM
Imprimir

El crecimiento de la cadena cárnica depende de ventas al exterior

Uruguay : Es necesario que la producción agrícola contribuya a la alimentación animal para acortar el ciclo productivo ganadero

La intensificación de los sistemas productivos que habilitan una baja en la edad de faena aumenta la disponibilidad de oferta de ganado. Si se pudiera contar con novillos de dos años y medio de edad promedio, indudablemente sería un aporte muy importante al volumen de faena y los productores lograrían una rentabilidad muy superior de sus haciendas, afirmó el Dr. Alberto González, presidente de la Cámara de la Industria Frigorífica y director del Frigorífico Las Piedras. En diálogo con ECONOMIA & MERCADO, el empresario hizo un balance de la actividad de la industria frigorífica en 2010 y analizó las perspectivas del sector cárnico para el año entrante. A continuación un resumen de la entrevista. -¿Cómo evalúa la situación de la industria frigorífica uruguaya a fines de 2010? -El sector está a la vanguardia en el mundo, tanto por la capacitación del personal, como por el equipamiento y la tecnología utilizada en sus plantas. Esas características han sido confirmadas en diferentes auditorías realizadas por técnicos representantes de distintos países que son compradores de carne con enormes exigencias desde el punto de vista sanitario. Este tipo de reconocimiento es fundamental porque Uruguay es uno de los pocos países, junto con Australia y Nueva Zelanda, que exporta la mayor parte de su producción cárnica. En efecto, el crecimiento de la cadena cárnica uruguaya depende de las ventas en el exterior, que equivalen aproximadamente al 75% del total faenado, aunque nuestro cliente más importante, medido en forma individual, es el mercado interno. -Según estimaciones de los analistas, el volumen de faena de 2010 sería el más bajo de los últimos años. ¿A qué obedece este hecho? -La faena en 2010 va a cerrar en torno a los 2,15-2,20 millones de reses, algo por debajo de los 2,30 millones de cabezas faenadas el año pasado. No debemos olvidar que 2009 fue un año de post-sequía. Además, a fines de junio próximo pasado, la suba de los precios de la hacienda en el mercado local hizo que la industria retrajera su nivel de actividad porque esos valores le hacían muy difícil competir en el mercado internacional. -¿Se puede esperar una mayor oferta de haciendas en 2011? -Difícilmente la oferta sea mayor porque hubo un descenso de 400.000 cabezas en el stock vacuno, según las declaraciones juradas de la Dirección de Contralor de Semovientes (Dicose) al 30 de junio de 2010. Le reitero que la sequía de 2008-2009 afectó sustancialmente al rodeo, por lo cual hubo que sacrificar un número muy alto de hembras durante el año agrícola 01/07/2009 – 30/06/2010. Exportaciones -¿Cómo han evolucionado las exportaciones de carne vacuna este año? -Se habían exportado 323.000 toneladas peso embarque al 20 de noviembre en comparación con 344.000 toneladas exportadas en el mismo período del año pasado. Por lo tanto, esta caída del volumen de las exportaciones en un 7% es prácticamente igual a la reducción del volumen de faena. En cambio, los precios de la carne vacuna en el mercado internacional, como los de la mayoría de los commodities, se comportaron en forma muy positiva en 2010. El valor promedio de la tonelada exportada peso carcasa va a terminar muy cerca de los US$ 3.000 este año, cifra muy superior a la de 2009 que fue de US$ 2.473 por tonelada. Por lo tanto, es factible que los ingresos por concepto de exportaciones de carne vacuna sean ligeramente superiores a los US$ 1.000 millones a fines de diciembre. -¿Cómo prevé el comportamiento de las exportaciones cárnicas el año entrante? -Es de esperar que la tendencia alcista sostenida de los precios de la carne que exhibió el mercado internacional a lo largo de 2010 continúe el año próximo. La gran incógnita, porque sabemos que no se toca el cielo con las manos, es cuándo podría darse una inflexión en el valor de los productos cárnicos. De todos modos, vislumbramos que la carne va a seguir estando demandada de no mediar cambios muy profundos en las políticas monetarias de los países centrales o una vuelta a la recesión económica mundial. Desafíos -¿En qué medida la corriente de exportaciones de ganado en pie afecta la actividad de la industria frigorífica? -En realidad, este año se va a exportar prácticamente la misma cantidad de ganado en pie que en 2009, es decir unas 200.000 cabezas, de las cuales unas 160.000 son novillos. Si bien aceptamos la exportación de animales vivos porque permite que la producción cárnica nacional tenga más de una vía de salida al exterior, nos llama poderosamente la atención la irrupción intempestiva de Turquía en este mercado, ya que no había figurado entre los importadores en años anteriores. Su presencia a partir de julio de 2010 se debe a las medidas adoptadas por el gobierno turco para incrementar su rodeo, crear 34.000 puestos de trabajo y abaratar el precio de la carne en su mercado interno mediante licitaciones de animales vivos que ingresan con aranceles preferenciales a ese país, lo que no condice con las tarifas aduaneras de un 225% que se aplican a los cortes vacunos durante la mayor parte del año. Además de resultar inviables las exportaciones cárnicas a Turquía por esa barrera arancelaria, dicho país no permite el ingreso de carne uruguaya aduciendo razones sanitarias, pero sí admite la importación de reses vivas. -Ante un panorama de falta de crecimiento de la oferta de haciendas y la continuación de las exportaciones de ganado en pie, ¿en cuánto estima la capacidad ociosa de la industria frigorífica hoy día? -La industria cárnica uruguaya tiene una capacidad instalada del orden de los 3 millones de cabezas de faena. De acuerdo con las cifras registradas en los últimos años, existe una capacidad ociosa del 20%-25% aproximadamente. -Entonces, ¿cuáles son los mayores desafíos de la industria frigorífica para el corto y mediano plazo? -El gran reto es subsistir con un nivel de actividad similar al actual, pero con un aumento de costos de funcionamiento creciente, sobre todo en dólares, lo cual es preocupante para una industria que está netamente enfocada en la exportación. Esta situación provoca que el sector no pueda alcanzar los niveles de competitividad a los que está habilitado si tuviera una actividad cercana al 100% de su capacidad. -¿Qué tipo de medidas permitiría a la industria cárnica operar con niveles más cercanos a su capacidad instalada? -La intensificación de los sistemas productivos que habilitan una baja en la edad de faena aumenta la disponibilidad de oferta de ganado. Por eso, el acortamiento de los ciclos productivos es una de las variables a tener cuenta. Si se pudiera contar con novillos de dos años y medio de edad promedio, sería un aporte muy importante al volumen de faena y los productores lograrían una rentabilidad muy superior de sus haciendas. Para ello, en primer termino, habría que intensificar considerablemente la etapa de la cría. Si pensamos que de ese modo se podría alcanzar una faena superior a los 2,60 millones de reses, se va a requerir una parición anual no menor a los 3 millones de terneros. -¿Qué impide alcanzar ese objetivo? -Somos conscientes de las penurias forrajeras de los productores, básicamente debido a los fenómenos climáticos -períodos de sequía, de intensas lluvias o heladas rigurosas- que conspiran contra los planes de mejora de la cría del ganado. Ganado y cultivos -¿El área creciente del cultivo de soja, que ha desdibujado las fronteras agrícolas tradicionales, es un factor que conspira contra la cría de vacunos? -De hecho, la agricultura no sólo ha reducido la superficie de campo destinada a la producción ganadera, sino que también viene ocupando las tierras más productivas. Como ese es un proceso inexorable, quienes estamos involucrados en la producción cárnica y los agricultores debemos darnos la mano y tratar de que la producción agrícola contribuya a la alimentación animal a efectos de poder intensificar la recría, el engorde de las haciendas, etc. de tal modo que se pueda acortar el ciclo productivo y alcanzar un mayor volumen de faena. -¿Están los productores uruguayos preparados para atender la demanda externa de carne de vacunos alimentados con granos? -El año pasado la Unión Europea abrió un cupo de 20.000 toneladas anuales de carne de alta calidad proveniente de vacunos alimentados con granos en los cien días previos a la faena. En una primera etapa, quedaron habilitadas las carnes de este tipo procedentes de Estados Unidos. Luego, se admitieron los cortes de Australia y, recientemente, a fines de noviembre, también se incorporó la producción de Canadá. Esta es una materia que en la cual está trabajando el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca junto con el Ministerio de Relaciones Exteriores para que el ganado terminado a granos de nuestro país pueda cumplir con los requisitos fijados por la Unión Europea. -¿Qué posibilidades existen de que Uruguay logre acceder a parte de ese cupo? -A diferencia de la cuota Hilton que se otorga directamente por los gobiernos de los países de la Unión Europea, el cupo de carne bovina terminada con granos lo manejan los importadores del sector cárnico. Por lo tanto, las compras dependen del nivel de precios de este tipo de carne y de su cumplimiento con los requisitos exigidos, tales como calidad, color, etc. La oveja no debe desaparecer de nuestros campos t -A mediados de este año, Canadá reabrió su mercado para las importaciones de carne ovina desosada de origen uruguayo. ¿Se han concretado negocios de relevancia en este rubro? -No. Hasta ahora sólo hubo un envío de una pequeña muestra al mercado canadiense. La razón de la falta de demanda obedece a que los precios de la carne ovina uruguaya son más caros que los de Nueva Zelanda y Australia. -¿Es el precio la única limitante para la exportación de carne ovina uruguaya? -En realidad, los cortes ovinos de calidad se colocan con hueso. Por eso, el valor de los cortes con hueso y el de los sin hueso son prácticamente iguales pese a los mayores costos de mano de obra que implica el desosado. Por lo tanto, la industria cárnica y el gobierno uruguayo deben seguir trabajando intensamente para rehabilitar el ingreso de la carne ovina con hueso a la Unión Europea, que hoy está vedado como consecuencia del brote de aftosa de 2001. Ese objetivo no está tan lejano ya que, entre otros pasos a dar, se requiere efectuar un análisis de riesgo sanitario en nuestro país y que su resultado sea aceptado por las autoridades europeas. -¿Cómo se podría mejorar la competitividad de la carne ovina uruguaya en el mercado mundial? -Hay que incentivar la producción ovina mediante la obtención de mercados que permitan el acceso de carne con hueso, de forma tal que podamos competir con Australia y Nueva Zelanda que han colocado un producto altamente prestigioso en el mundo, porque es muy importante que la oveja no desaparezca de nuestros campos. Cuando un campo se vacía de ovejas, difícilmente vuelva a ingresar un lanar porque su cría es una cuestión cultural y de hábito.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *