21 de diciembre de 2010 13:21 PM
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Comienzan a ponerse los faros largos en el mercado de granos

A medida que la campaña avanza los operadores comienzan a dejar atrás los factores del ciclo 2010/11, que está concluyendo en el hemisferio norte, y que está avanzando en el sur, para preguntarse por las perspectivas para la campaña 2011/12. Obviamente que ambas campañas tienen un punto de contacto: los stocks finales del ciclo 2010/11, son los iniciales para el 2011/12, de allí que todavía se puedan esperar sorpresas, pero fundamentalmente por el lado de la demanda para el hemisferio norte, y tanto de oferta como de demanda para nuestras latitudes.

Por más que parezca obvio, hagamos la aclaración. Esta cuestión de hemisferio norte y sur, se debe a los ciclos de cultivo. Mientras que en EEUU la soja y el maíz ya se han cosechado, y el trigo de invierno se encuentra sembrado, en el hemisferio sur se está terminando de cosechar el trigo, y recién se está completando la siembra de maíz y soja. Esto se debe a que los cultivos tienen ciclos de crecimiento ligados a las estaciones del año (invierno o verano) y que cuando en el hemisferio norte es verano, en el sur es invierno. En el mercado, los elementos que ya conocemos, los datos reales y tangibles, pueden explicarnos porqué los precios actuales están en este nivel y no en otro. Pero cuando se trata de precios futuros, o bien de la tendencia que pueden tomar los valores actuales, es necesario tratar de avizorar cuales pueden ser los cambios que puedan darse en adelante. Por ello es que los operadores están comenzando a mirar estos otros factores.  En cuanto a la demanda de oleaginosas, esta semana se dieron muy malas exportaciones de soja para EEUU. Esto se debe a que hay un fuerte programa de embarques hacia China y por otro lado a que comienzan a aparecer en el mercado lotes importantes de soja proveniente de Sudamérica que reemplazarán a EEUU. Esto no es novedad, ocurre todos los años. Lo que resulta difícil de estimar es cuantos de los embarques comprados con origen opcional norteamericano o sudamericano serán cargados en nuestros puertos, y cuantos permanecerán siendo originados en EEUU. Por otro lado también cabe la posibilidad de que China cancele embarques preacordados con EEUU, si encuentra negocios más razonables y que lo justifiquen en Sudamérica.  No obstante, como esto es algo que todos los años ocurre, salvo que nos encontremos con un diferencial demasiado grande que amerite incumplimientos fuertes en China como ha ocurrido en otros años, esto no debería pasar a mayores. Sin embargo el Senado norteamericano volvió a poner en vigor el apoyo estatal al uso de biodiesel en EEUU, lo que podría hacer que las fábricas que hoy están operando al 10% / 20% de capacidad instalada retomen la actividad si el proyecto de ley que aprobó la Cámara de Senadores pasa con éxito por la de Representantes.  Por otro lado la necesidad de aceites en el mundo es manifiesta, ya que además de los biocombustibles, las necesidades de alimentación son crecientes.  En lo que hace a la oferta, la gran duda es actualmente el tamaño de la producción Argentina. Las lluvias ya habrían generado algunos daños que podrían ser difíciles de revertir, al obligar a sembrar más tarde, o bien al causar un pobre desarrollo inicial en algunas regiones. Si bien se esperan lluvias en las próximas semanas, lo que venimos viendo es que los milimetrajes reales han sido inferiores a los esperados  en las últimas tormentas. Y la preocupación más grande es lo que pueda ocurrir en enero y febrero cuando llegue el turno de pasar por el período crítico de floración y llenado de granos, en pleno pico de efecto La Niña para nuestro país. La esperanza está puesta en que los factores climáticos de escala local logren compensar a estos otros que son globales. De todas formas, el USDA proyecta una producción de 52 mill.tt. cuando los privados ya piensan en menos de 49 mill.tt. Si esto se replica al sur de Brasil y Uruguay, la producción Sudamericana podría complicar el stock internacional de la oleaginosa. Finalmente el viernes también se difundieron datos privados sobre proyección de siembra 2011/12 en EEUU. Estos datos son muy primarios y sujetos a error ya que la siembra se practicará en abril / mayo del 2012. No obstante, la cuestión es muy sensible, ya que los stocks en EEUU son mínimos tanto para maíz como para soja, y los cultivos compiten en área. Como se puede ver en el cuadro, el ajuste implica un menor paso de soja a maíz. En este sentido la soja sólo perdería 50.000 ha. Lo que ocurre es que si tenemos en cuenta los bajos stocks con los que EEUU cerrarían este año, y que la demanda el año próximo no crezca, en el caso de que el rinde fuera récord, las existencias sólo crecerían en unas 600.000 tt a 5,7 mill.tt., que es muy baja, mientras que de darse rindes promedio los stocks bajarían a la mitad, y con un rinde como el de este año prácticamente desaparecerían. Debemos mencionar que como se dijo, esto supone mantener la misma demanda de soja en EEUU que el año pasado, cuando la misma había subido este año en 1 mill.tt. Si bien luego veremos otros elementos también importantes para el maíz, resulta conveniente cerrar este análisis viendo como quedaría el panorama para el maíz, que con estos datos sumaría sólo 1 mill.ha. a producción en EEUU en 2011/12 contra las 2 mill.ha. que se pronosticaban antes. Manteniendo el análisis de que la demanda se sostenga como hasta ahora, veríamos a los stocks subir solo 3 mill.tt. cuando en caso de rindes promedios  bajarían. Como conclusión estos datos sugieren un panorama muy ajustado de stocks para el ciclo 2011/12 de EEUU y de allí que quien ponga los faros largos para ver que pasará en el mediano plazo, no pueda más que ser alcista para los precios.   Sumando factores positivos al precio del maíz, se ha comenzado a despejar una duda sobre la demanda que resultaba molesta. El Senado norteamericano aprobó la continuidad de los subsidios al etanol por un año más, y pasó el proyecto de ley a la Casa de los Representantes. Esto es un paso muy importante, ya que se especulaba que fruto del recorte de gastos que se plantea realizar, este subsidio que implica resignar ingresos por unos 7.000 millones de dólares para EEUU, podría verse afectado. Finalmente no fue así, y junto con los datos de demanda récord de maíz para etanol en el último mes, todo hace pensar que el consumo para este destino continuará firme en el mediano plazo. Una duda que subsiste en el caso del maíz es el rol que jugará China el año próximo. El USDA cree que si bien continuará siendo importador neto, lo será por unas 800.000 tt, contras el millón que compró este año. Otros analistas estiman que las compras podrían superar los 7 mill.tt. La diferencia es significativa, especialmente en el contexto de una año que cierra con stocks muy bajos en EEUU y bajos en el mundo. El problema con las estimaciones de demanda es que los datos van conociéndose semana a semana, y resultan muy difíciles de anticipar. En el caso de la oferta esto no es así, ya que una vez que se cosecha, más allá de algunos ajustes puntuales, se puede realizar una estimación bastante buena de cuanta mercadería se produjo, e incluso antes, contando con la superficie sembrada se puede proyectar fácilmente una producción en base a rindes supuestos, los que se van ajustando de acuerdo al clima. De allí que para dilucidar la cuestión China habrá que esperar a ver el comportamiento de este país en el mercado. Sin embargo, el hecho de que en su visita a Argentina el Ministro Chino de Agricultura tratara con su par local la posibilidad de importar 5 mill.tt. de maíz es una fuerte señal de que la necesidad de China está presente y es importante. En el caso del trigo, en el hemisferio norte se ha sembrado en condiciones muy secas. Esto ocurrió en Rusia y Ucrania, pero también en EEUU, y ya son muchos los analistas que comentan que una vez que llegue la primavera a estas regiones, y los cultivos emerjan de la capa de nieve que los pone en hibernación durante el invierno, muchos cultivares no resultarán viables y podrían ser utilizados para la implantación con otros cultivos. Esto plantea una reducción en la oferta, y veremos luego que podrían implicar más superficie disponible para granos del ciclo de verano. En tanto se sigue cosechando en Australia, donde la seca del oeste y las lluvias excesivas en el este habrían generado caía en calidad y cantidad de cultivos. Sin embargo, los organismos privados y públicos difundieron hace dos semanas aumentos en la estimación de producción. Esto generó desconcierto, y si bien es cierto que el ajuste podría hacerse una vez que se pueda mensurar la pérdida real sufrida por los cultivos, lo cierto es que genera un signo de pregunta. De todas formas debemos recordar que las existencias de trigo son muy abundantes. No obstante el hecho de que se vengan recortando fuertemente por fracasos productivos en dos de las principales regiones productivas, y a esto se le sume la expectativa de recortes para el año próximo en EEUU, hace pensar en que la situación podría cambiar a futuro.Finalmente, por más que las existencias de trigo sean elevadas, y aun suponiendo que Europa tenga una buena campaña y que las cosas no salgan tan mal en EEUU, y lo que era la Unión Soviética, de todas formas precios elevados de maíz y soja limitarían las bajas en el caso de los precios del trigo. En el plano local hay dos elementos que marcan a los precios. La baja disponibilidad de soja física, y las distorsiones en los mercados de maíz y trigo. El 95% de la soja cosechada este año ya está en poder de los compradores, o bien comprometida para ser entregada a ellos. El resto debe servir para mantener en actividad a las industrias hasta que se logre llegar a empalmar con la soja de la nueva campaña. De todas formas recordemos que normalmente enero es un mes de bajo uso de capacidad instalada ya que es el momento en el que se paran las industrias para el mantenimiento anual de las mismas, y por otro lado que en febrero ya comenzaría a ingresar soja de las provincias norteñas, reduciendo la necesidad. Es decir que a este factor que sostiene el interés en la mercadería disponible, e hizo que esta semana se pagaran los 1.400 pesos por tonelada, le quede un plazo relativamente corto de subsistencia. En cuanto a los valores a cosecha, la reticencia a vender de los productores, quienes no quieren comprometer entrega física en un año climatológicamente complicado, lleva a que los compradores mejoren los valores tratando de asegurarse un aprovisionamiento que les permita proyectar el ritmo de embarque y molienda en la primer parte de la campaña. Entramos ahora el momento más áspero de este informe, ya que debemos referirnos ahora a la situación del trigo y del maíz. En ambos casos el sistema de ROE VERDE que se impulsa desde el gobierno, viene reduciendo la presencia de exportadores en el mercado y generando que durante gran parte del año el productor no pueda acceder a los valores internacionales. Respecto a este punto hay dos análisis que realizar. El primero es si resulta conveniente o no establecer un mecanismo para asegurar el aprovisionamiento interno de trigo y maíz en un país netamente exportador como Argentina. Nuestra postura es que esto no es necesario, y lo demuestra el hecho de que mientras el mercado funcionó en forma libre nunca faltó el trigo en el mercado interno, mientras que las oscilaciones en el precio de la harina fueron absorbidas por los canales de comercialización en gran medida y poco de las mismas se trasladó al consumidor. Pero dado que esta es una definición política ya tomada, pasemos ahora a dar por supuesto que la política es utilizar algún tipo de mecanismo. Ahora la pregunta es ver las falencias que está generando la implementación del mismo. El sistema adoptado por nuestro país consiste en que el gobierno otorga una suerte de permisos de exportación, en función del saldo exportable. Esto no sería tan descabellado, y en teoría mientras exista saldo exportable las firmas de trading internacional deberían estar en el mercado y trasladar el precio de los mercados externos al productor. Pero esto no ocurre por varios motivos. 1.       La lentitud de las autoridades en otorgar ROE (permisos de exportación). Como los exportadores necesitan contar con mercadería comprometida para embarcar con la mayor antelación posible, y los productores necesitan ponerle precio a sus granos por anticipado para cerrar relaciones de costos de insumos y precios del grano que producirán, una parte de la producción se vende con mucha antelación. Si al momento en que tanto compradores como vendedores quieren cerrar negocios no hay ROE otorgados, los exportadores no pueden trasladar precios sobre bases ciertas, ya que no pueden dejar fijado el impuesto de exportación que deberán pagar. Para hacerlo necesitan conseguir ROE, declarar las operaciones de exportación, determianr el precio FOB sobre el cual se realizaron, aplicar la tasa de derecho de exportación vigente, y finalmente pagar el impuesto. Si no se puede pedir el ROE, entonces por más que el exportador fije el precio FOB (de exportación) y compre la mercadería, no sabrá ni sobre que precio se deberán calcular los derechos de exportación, ni que tasa será aplicable. Más allá de que en el escenario actual sea muy difícil pensar en aumento de tasas de derechos de exportación, lo cierto es que cada dólar que suba el mercado, implicarán alrededor de 0,2 U$S/tt de sobre costo de exportación. Lo que hacen los exportadores entonces es bajar el precio que pagan al productor para cubrirse de cambios eventuales de precio internacional. Pero como el cambio en el precio internacional puede ser muy violento dada la volatilidad del mercado, se han llegado a manejar diferenciales de más de 30 U$S/tt, lo cual implica cubrirse para movimientos de 150 U$S/tt en el valor internacional. Esto parece excesivo, pero es imposible asegurarlo, ya que tenemos antecedente de variaciones de esta magnitud.2.       La falta de competencia entre exportadores. Una vez que se autorizan los ROE, queda fijado el total que se puede exportar. Luego cada casa de trading debería pujar por hacerse de la mayor proporción posible de ese saldo. Sin embargo lo que estaría ocurriendo de acuerdo a trascendidos, es que no solamente se fija el total, sino que se fijan cuotas para cada uno de los exportadores. Esto que puede parecer lógico a quien quiere ordenar en el mercado, tiene una consecuencia no deseada. Como el sentido de las casas de trading en Argentina es asegurar a su casa matriz la mayor cantidad posible de mercadería, normalmente supeditan el volumen al precio de compra. Es decir que si pueden comprar más, resignando margen entre el valor al cual compran en el mercado interno y el valor al que venden en el internacional, lo harán sin dudarlo. Pero cuando el total que pueden comprar queda determinado, la única forma de que las operaciones locales tengan sentido pasa por aumentar lo más posible el diferencial de precios. Esto hace que la exportación traslade cada vez menor valor al productor local, sabiendo que ese productor no tendrá otra salida más que venderle tarde o temprano, ya que al resto de los compradores se les terminará el cupo, y sólo quedarán ellos en el mercado.3.       Dificultades para que nuevos exportadores entren al mercado. Uno podría concluir de lo anterior que lo que deberían  hacer los productores es exportar sus propios granos, pero el problema es que el acceso al mercado de exportación no es sencillo para un productor, ya que las necesidades de gestión de estos proyectos son importantes, y además porque los volúmenes que los nuevos exportadores logran obtener del reparto de los ROE que se van dando sería menor (siempre por los trascendidos que logramos recabar). Esto lleva a que este camino se vea muy limitado, aunque no deja de ser una alternativa.  4.       La necesidad de venta de los productores. Los productores se ven obligados a vender por distintos motivos. Por un lado la cuestión financiera, la cual juega mucho en el caso del trigo. Si hay que hacer frente a pagos de insumos, a las labores de siembra o cosecha, y a los compromisos asumidos a cosecha, los productores pueden verse obligados a vender. También puede ocurrir algo similar por cuestiones logísticas. Dado que la capacidad de retención del productor es limitada, por no contar con instalaciones propias y el silo bolsa ser caro y riesgoso, muchos se ven obligados a vender. Por ello puede ocurrir que en el momento en que el productor quiera vender no encuentra suficiente cantidad de exportadores dispuestos a comprarle. Como podemos ver en definitiva, más allá de que no compartimos esto de que el Estado limite las exportaciones para asegurar el mercado interno, el problema se agudiza por la forma en la cual se practica la limitación. La salida a este problema está fundamentalmente en mejorar la forma de administración de los permisos de exportación, para evitar distorsiones y hacer que el sistema funcione lo más parecido posible a una situación de mercado competitivo. Pero frente a esta problemática algunos actores del sector demandan un rol más protagónico todavía para el Estado, en la figura de una “Junta Nacional de Granos”. Debemos recordar que la experiencia anterior de Argentina terminó convirtiendo a la Junta en un espacio de corrupción que además de costarle muchísimo dinero a los productores y al país en su conjunto, destruyó el buen nombre del sector en el mercado internacional, al punto de perder la reputación de proveedor confiable de trigo en el mundo. Fuente:  Dante Romano Gestión Agropecuaria Fundación Libertad.

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