22 de diciembre de 2010 06:46 AM
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El trigo sigue en el eje de los reclamos

Ahora la denuncia la formuló la Federación Agraria, pero no difiere de los reclamos ya planteados por la Mesa de Enlace. Los malos de la película son Guillermo Moreno, los molineros, y exportadores. Si no hay cambios en enero podría haber toma de puertos.

Como se viene haciendo en los últimos días el ruralismo volvió a poner el ojo mediático en la comercialización de trigo, y el diferencial de precios que sufren los productores entre el FAS teórico y el precio real que perciben.Esta vez la FAA fue la que lanzó un nuevo ultimátum. Mediante un informe la entidad asegura que entre molinos y exportadores se quedan con unos 51 dólares por cada tonelada de trigo comercializada.Trasladado a la cosecha estimada de 13,5Mt la “brutal transferencia” dice la entidad totaliza 688 millones de dólares que pierden los productores de trigo y ganan exportadores y la industria molinera en una acción cartelizada.Desde la industria aseguran que hay unos 80 molinos insertos en el régimen de compensaciones, sobre unas 160 empresas existentes. Sin embargo ese 50% de la industria que cobra compensaciones concentra el 90% de la molienda nacional. Días atrás el presidente de la Federación Argentina de la Industria de Molineros (FAIM), Alberto España, indicó a El Enfiteuta que para poder cobrar las compensaciones que reparte la Oncca es requisito ineludible pagar por el trigo el precio reclamado por los productores, el FAS teórico. Si ello no ocurre, añadió España, “el molino no cobra la compensación, y queda afuera del sistema”.Ahora, el caso es que si los molinos –al menos los compensados- pagan el FAS teórico cada vez que compran trigo “a los productores de no les llega nunca” aseguró el vicepresidente de la FAA, Omar Barchetta, a El Enfiteuta.El hecho de que los molinos tengan que presentar un documento en el que se demuestra la compra del trigo al FAS teórico, no implica necesariamente que lo hagan o en todo caso que se lo paguen al productor, es la idea que sostiene el segundo de Eduardo Buzzi.El dirigente federado sugiere que puede haber “molinos que le compran trigo a los exportadores” y que acaso paguen el FAS teórico obteniendo así el documento necesario para el cobro de compensaciones, pero insistió en que el productor ese precio no lo ve jamás.Algo similar ocurre con la comercialización del trigo en acopios y cooperativas, según opinó Barchetta. En el caso de los primeros porque no tienen más remedio que comprar el trigo al precio que les fija el exportador, y que se entiende está por debajo del FAS teórico. Las cooperativas, en cambio no tienen la suficiente capacidad de acopio ni cupo de exportación como para comprar a los productores pagando el precio que se reclama, según señaló días atrás a este medio el presidente de Coninagro, Carlos Garetto.Da la impresión a medida en que se avanza en la conversación de que siempre aparece la exportación como un agente económico de peso que de un modo directo o indirecto se queda con los 51 dólares que denuncia la FAA es el descuento real al precio que debería pagarse por el trigo.En esa misma línea se expresó el Ministro de Agricultura, Julián Domínguez, al hablar de “cuatro vivos” y al señalar a los exportadores como los principales responsables de que el FAS teórico sea una quimera para chacarero desde hace ya unos cuatro años.La exportación, lo ha dicho este lunes en un comunicado, no es responsable de la situación. Y remarca que la distorsión se da en “un exceso de oferta sobre la demanda de la industria molinera y la exportación de granos”.También aseguran que “el precio de compra del trigo de los exportadores es el FAS teórico”. Pero aclaran que “la dificultad de los vendedores (productores, acopiadores, etc.) no está en el precio sino que no encuentran suficientes compradores para colocar su producción”.Esa dificultad estaría dada para la FAA y el resto de las entidades en la cupificación de la exportación, que se abre y se cierra, conforme al humor del Secretario Guillermo Moreno. Por eso piden la apertura del mercado de trigo a partir de enero.El lanzamiento de créditos por más de 800 millones de pesos a tasa cero acordado entre Agricultura y el Banco Nación para que el productor aguante y no se vea obligado a malvender la producción, debería aplicarse con rapidez, debido a las necesidades financieras de los productores.Como fuere, Barchetta remarcó que tienen “la promesa” del gobierno para que a partir de enero próximo se abra el mercado externo. En ese escenario deberían converger molinería y exportación en una puja por el trigo que les garantizaría el precio sin el descuento que eleva en la práctica las retenciones del cereal al doble.Si se produce la apertura de la exportación en los primeros días de 2011, y no se modifica el precio que recibe el productor como hasta ahora, “vamos a tratar de hacer alguna toma en algún puerto o en algún molino” advirtió Barchetta.

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