14 de mayo de 2021 15:01 PM
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El mercado de maíz y la ganadería uruguaya

El informe de USDA y la ganadería uruguaya

Por Eduardo Blasina

El informe mensual divulgado ayer por USDA es de enorme importancia por ser el primero que da un panorama sobre la agricultura mundial de 2022 y porque en particular realiza la primera proyección sobre la producción de granos de EEUU.

En tal sentido nuestra opinión es que aunque tuvo algunos datos sorprendentes, no cambia un panorama de firmeza en el precio de los granos para 2022.

Sin embargo uno de los datos importantes del informe es el de stock de maíz de EEUU que tendría un repunte lo que podría calmar a los mercados. Sin embargo, entendemos que esto no será así por al menos dos razones.

Por un lado, para llegar a esa recuperación de reservas EEUU debe lograr un rendimiento récord.  Puede suceder  dado que el cultivo se está sembrando temprano pero no deja de ser un supuesto arriesgado. EEUU viene de dos malas cosechas, la hipótesis es que esta será la de revertir esas dos caídas.

En 2018 EEUU obtuvo un rinde de 11.080 kilos por ha, por segundo año consecutivo. Pero en 2019  la demora en plantar por exceso de lluvias hizo retroceder el rinde a 10.500 kilos. El año pasado también hubo problemas climáticos y el rendimiento quedó en 10.800 kilos. Hay riesgo de sequía en esta zafra.  Pero el USDA toma como referencia los 11.080 kilos de hace tres años y supone que el rendimiento potencial (o tendencial) llevaría a que la hipótesis de base de este año sea un rendimiento promedio de 11.270 kilos por hectárea,470 kilos por encima del año pasado.

Con ese rendimiento récord las reservas de maíz de EEUU mejiorarían de los 31,93 a mediados de este año a 38,28 a mediados de 2022. Seguiría siendo un rendimiento estrecho, pero más tranquilizador que el que tiene hoy al mercado en pánico ante cada nueva compra.

Pero si el rendimiento de EEUU quedase en “apenas” 11 toneladas, la producción sería 10 millones de toneladas menor y el stock podría quedar todavía más ajustado que en el presente.

Por otro lado la crisis del maíz en Brasil se vio confirmada. La producción del país vecino fue corregida en seis millones de toneladas de 108 a 102 millones. Y la industria de la proteína animal de Brasil precisa maíz para abastecer a mercados ávidos.

la Asociación Brasileña de Proteína Animal (ABPA) muestran que las exportaciones brasileñas de carne de pollo crecieron un 15,3% en abril, totalizando 395.700 toneladas por un valor de 610 millones de dólares, un 18,2% más que en 2020. En el primer cuatrimestre del año el país lleva ya exportadas 1,43 millones de t, lo que supone un 5% más por 2.151 millones de dólares, un 1% más.

En carne de cerdo, de enero a abril Brasil ya lleva exportadas 351.800 t, un 25,3% más que en 2020, por un valor de 826,4 millones de dólares, un 27,1% más.

Brasil será una aspiradora de maíz de Argentina y Paraguay y su ausencia del mercado exportador contribuirá a la escasez grave que se seguirá observando a nivel mundial. El precio regional será tan alto como el de las referencias de Chicago

Viene un 2022 de persistencia de altos precios agrícolas, de expansión del área agrícola uruguaya y de una ganadería que tendrá que funcionar a dotaciones más altas. El valor ficto de las pasturas será más alto como un sustituto del grano que usan otras ganaderías del mundo. En tanto para los corrales y la suplementación la diversificación de las dietas será una necesidad pero en cualquier caso se dará la paradoja de tener que agrupar más ganado en menos hectáreas (el stock ganadero de Uruguay es creciente) con un costo de suplementación que seguirá alto.

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