22 de diciembre de 2010 00:02 AM
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Fertilización en pasturas para incrementar los porcentajes de materia seca

El Proyecto Regional Lechero (PRL) del INTA está diseñado para contribuir a la competitividad del sector primario de la lechería santafesina, en un marco de sustentabilidad física, económica y ambiental.

Para ponerlo en el contexto actual, con un año Niña, con sequía que va a aportar menos pasto, que va a dejar las pasturas castigadas para entrar al otoño, la estrategia de fertilizar los cultivos es una herramienta para incrementar la producción de materia seca.

Los objetivos primordiales del PRL son mejorar la formación de los recursos humanos de la empresa tambera, promover el incremento de la productividad de las pasturas perennes, cuantificar la eficiencia reproductiva y la salud animal de los rodeos lecheros para participar en acciones que conduzcan a su mejoramiento y aportar información del sector primario para ayudar en el proceso de toma de decisiones.

Las características de los ensayos se realizan, en su mayoría, en campos de productores, con sus tecnologías, para que vean que tan beneficioso es el uso de estas tecnologías que se están preponiendo.

Uno de los puntos clave en materia de estudio por parte de los técnicos del INTA es la fertilización de pasturas. Hay ensayos en distintas zonas adaptados a la realidad de cada región en relación a los faltantes o carencias que tienen los suelos.

Según datos aportados por el ingeniero agrónomo Gustavo Almada, técnico del INTA Carlos Pellegrini y asesor técnico en el marco del Proyecto, "hay mediciones en las cuales en los acumulados en un año de cortes de alfalfa se están viendo 4 ó 5 mil kilos de materia seca más respecto de testigos que no tienen ninguna fertilización".

Con esos datos, el productor está al tanto que utilizando esa técnica puede obtener casi 2 cortes más al año. "Esto tiene un impacto muy grande porque nos permite estar aumentando las cargas de animales o alimentar mejor a las vacas en ordeñe", explicó. De todos modos, "lo que uno saca como conclusión es que hay mucho por mejorar, por vía de fertilización, para mejorar la oferta de materia seca", sostuvo el ingeniero.

Además, otras de las líneas que se están explorando desde el Proyecto Regional Lechero son los usos de efluentes. Pensar en una gestión de los efluentes generados en el tambo supone empezar por planificar su destino, asegurando que no se deteriore o contamine el entorno. "Se están haciendo experiencias en maíces para silos donde hay muy buenas respuestas", comentó Almada.

Otras de las líneas que se están probando son ensayos de distintas variedades de sorgos o maíces para silaje buscando aquellos materiales que tiene un mejor comportamiento.

El Proyecto y los Cambio Rural

El Programa Cambio Rural se basa en el trabajo en grupo de productores PyMEs que buscan soluciones integrales a sus problemas, junto a un profesional asesor del sector privado.

"Hay grupos de que están haciendo ensayos y reuniones donde los productores asisten a jornadas a campo, ven las diferencias de lo que es una parcela fertilizada y la diferencia de producción de materia seca versus una que no está fertilizada", explicó el ingeniero y resaltó que "no son sólo reuniones donde un especialista muestra una serie de información generada en otro lugar. Lo bueno de esta metodología es que le productor está viendo, en el campo, cuál es el resultado obtenido por un vecino de él que aplicó esta tecnología, puede charlar con el productor responsable del ensayo y así se allana mucho más el camino para la adopción de esta tecnología".

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