3 de junio de 2021 10:58 AM
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Ex empleados del Frigorífico General Acha tomaron la planta y fueron desalojados

El grupo de ex trabajadores del Frigorífico General Acha, que reclama el pago de lo que se les adeuda de las indemnizaciones, decidieron ayer a la mañana ingresar al predio y tomar posesión de las instalaciones ante la falta de «respuestas y diálogo». Rápidamente se hizo presente la policía local que por orden directa de […]

El grupo de ex trabajadores del Frigorífico General Acha, que reclama el pago de lo que se les adeuda de las indemnizaciones, decidieron ayer a la mañana ingresar al predio y tomar posesión de las instalaciones ante la falta de «respuestas y diálogo». Rápidamente se hizo presente la policía local que por orden directa de la fiscal Paula Duscher ordenó el desalojo.
«Ante la negación de esta gente de apaciguar las aguas, tomamos la decisión con los compañeros, ya que esta planta no tiene dueño, decidimos ingresar para ver si podemos tener otros resultados y que alguien nos escuche», declaró uno de los referentes del grupo de 30 personas que se encuentran desde el lunes realizando una protesta en la planta frigorífica.
Además, Valentín Wentenao se encargó de aclarar que no fue una toma, sino que se trató solo del ingreso a la propiedad, «no tomamos la planta, lo único que hicimos fue ingresar hasta la matera y a los 10 minutos cayó la policía con la orden del juez y del fiscal para desalojarnos a la fuerza y en caso de no hacerlo, utilizarían a las fuerzas especiales».

Desalojo.
Alrededor de las 10, se acercó hasta el frigorífico personal policial, con el comisario Jorge Lucero al mando, con orden directa del juez y la fiscal a cargo Paula Duscher de retirar del interior del lugar a los ex trabajadores que habían ingresado sin ninguna autorización. Luego de unos minutos de diálogo entre Lucero y los referentes del grupo de trabajadores, se les ordenó que por disposición judicial debían abandonar el predio a lo que, previa charla entre los manifestantes, decidieron abandonar el lugar sin que la situación llegue a mayores inconvenientes.
LA ARENA fue testigo del momento donde el grupo de los ex trabajadores se retiraron del interior del frigorífico ante el pedido de la policía sin crear ningún inconveniente ni insultar a las autoridades. «Hablamos con los muchachos y decidimos salir por decisión propia para que la situación no pase a mayores porque no somos delincuentes, solo reclamamos para que nos paguen lo que nos deben», aseguró Wentenao.
La medida comenzó ayer lunes por la mañana, cansados de escuchar promesas, los ex trabajadores de la planta cárnica que cerró sus puertas en 2017 y solo abonó el 50 % de la indemnización a los más de 200 empleados, se agruparon en el ingreso al predio y comenzaron un reclamo que incluyó quema de neumáticos, pero sin prohibir el ingreso y la salida del personal que se encuentra trabajando allí.
Si bien aseguraron que la toma del predio iba a ser la última medida, la falta de diálogo por parte de los nuevos dueños y al enterarse que la Cámara de Apelaciones de Santa Rosa se iba a tomar un plazo de entre 30 y 60 días para contestar a la resolución enviada por el juez en lo Civil de General Acha, Gerardo Bonino, resolvieron ingresar sabiendo que estaba totalmente prohibido. Al respecto, Walter Espíndola aseguró: «El abogado nos aseguró que la Cámara para expedirse necesita entre 30 y 60 días, motivo por el cual nos pidieron que esperemos, pero llevamos más de 4 años y no tenemos respuesta alguna, por eso decidimos ingresar a la planta y hacer la legitima defensa de la fuente laboral».

Abandono.
Uno de los motivos por el cual los ex trabajadores tomaron la decisión de ingresar a la planta fue la cantidad de insumos y elementos que -ellos aseguran- faltan. «El frigorífico no tiene dueños, muchos de los compañeros que trabajaban en el lugar y ahora lo hacen en otro frigorífico se encontraron con máquinas que pertenecían a la planta, se están llevando materiales y nadie hace nada», aseguran mostrando su preocupación y la necesidad de defender la fuente laboral.
Los dueños que posteriormente a la cierra de la planta se presentaron para comprar la empresa y ponerla nuevamente en funcionamiento, jamás llegaron a realizar obras en el interior del predio que presentaba importantes fallas edilicias producto de tantos años de abandono. Hace poco falleció una persona que al querer resguardarse de una tormenta se escondió en el «viejo matadero» y producto del derrumbe de un paredón perdió la vida.
«Todos conocen la situación y saben que se están llevando cosas, faltan un tractor, una camioneta Amarok de las cosas más visibles. De los insumos no debe quedar absolutamente nada y de los materiales más chicos, que no tenemos la posibilidad de ver, no debe quedar nada. Sabemos que la única forma de cobrar el dinero que nos adeudan está acá adentro y no queremos que se lo sigan llevando», aseguró Espíndola.
Una vez afuera de la planta, el comisario Jorge Lucero se acercó a donde se encontraban los manifestantes para pedirles las identificaciones y notificarlos por incumplimiento a la normativa de reuniones de más 10 personas en lugares abiertos o cerrados. Ante esta situación manifestaron: «Tenemos noción de lo que hacemos, y que estamos en falta. Pero es la única forma de que nos paguen lo que nos corresponde».

Fuente: La Arena

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