3 de junio de 2021 12:14 PM
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El consumidor, cada vez más preocupado por la seguridad alimentaria

La preocupación mundial por la seguridad alimentaria y los suministros futuros ha aumentado el 10% en el último año.

El 52 % de los consumidores considera la seguridad alimentaria como uno de los principales problemas a nivel mundial. En este sentido, la preocupación mundial por la seguridad alimentaria y los suministros futuros ha aumentado el 10% en el último año y es que, según un estudio de Mars Global Food Safety Center (GFSC), ese 52 % de los consumidores cree que la seguridad alimentaria se encuentra entre los tres primeros problemas a nivel mundial.

La seguridad alimentaria se va a ver afectada en las próximas décadas por diferentes aspectos como la evolución del clima, que dará lugar a la aparición de algunos riesgos emergentes relacionados con el acceso a los alimentos, su utilización, calidad nutricional y la estabilidad de precios. Es por ello, que debemos abordar este desafío mediante sistemas de control preventivos que nos permitan adelantarnos a la aparición de riesgos emergentes, tanto en la fase primaria, como en la de transformación de los productos agrícolas.

A pesar del creciente control de la seguridad alimentaria y del enorme avance de las técnicas para la detección de patógenos, las enfermedades de transmisión alimentaria afectan cada año, según la OMS, a 1 de cada 10 personas. En un momento en el que la seguridad alimentaria ha pasado a ser una de las prioridades del consumidor, “el primer compromiso de la cadena agroalimentaria con los consumidores es proveer a la sociedad de alimentos seguros”, según ha destacado la directora general de Ainia, Cristina del Campo, durante la celebración de la mesa redonda virtual: ‘Seguridad Alimentaria, compromiso del sector con la sociedad‘.

Un encuentro en el que también han participado el ejecutivo de seguridad alimentaria y calidad de producto de Consum, Ricardo Fabregat; la directora técnica y atención a clientes de Florette, Clara Munilla, y la responsable de Ingeniería y Desarrollo de Multiscan, Elvira Moreno.

Para Cristina del Campo la situación actual debe abordarse “con un nuevo concepto global de la alimentación en el que intervienen múltiples factores que deben tenerse en cuenta a la hora de conseguir un alimento seguro. Porque, por un lado, nos preocupa la seguridad y calidad de los alimentos que consumimos y, por la otra, la sostenibilidad y el cuidado del medio ambiente” “Para avanzar en la búsqueda de soluciones, la tecnología es una herramienta clave. Por ejemplo, el desarrollo de tecnologías predictivas que permitan identificar los factores previos a la aparición, o el uso de sensores con la sensibilidad suficiente para detectar la aparición cuando todavía es imperceptible al ojo humano”, ha destacado Cristina del Campo.

Para Ricardo Fabregat, “la seguridad alimentaria siempre ha sido una prioridad para todas las empresas que forman parte de la cadena, pero que duda cabe, que cuando surge una crisis se incrementa el interés. Así ha ocurrido también en esta pandemia, sobre todo al inicio cuando no estaban claras las vías de transición. Esa incertidumbre redundó en una necesidad de higiene superior y, por tanto, de seguridad alimentaria”. El directivo de Consum añade que “a pandemia ha puesto en valor todos los sistemas de seguridad alimentaria y en España tenemos un alto nivel en todos los eslabones de la cadena”. En su opinión, “la seguridad alimentaria es un elemento bastante colaborativo que no debería ser un elemento competitivo porque tiene que ser de todos los que formamos parte de la cadena. En ella debemos estar involucrados todos los agentes y entre todos, mejorar legislación, normas…., porque esto redunda en que el consumidor tenga confianza en la cadena”

SOSTENIBILIDAD EN LOS RECURSOS Y EN LOS ENVASES

Para Clara Munilla, “el cambio climático tiene efectos sobre la producción primaria en el medio plazo, por lo que trabajamos con prácticas sostenibles de reutilización de aguas, que nos ayuden a prepararnos para un futuro más sostenible, además de asegurar la seguridad alimentaria”. En su opinión, “el cambio climático dará lugar a nuevas plagas, pero la legislación es cada vez más restrictiva para proteger la salud de los consumidores sobre todo, en Europa. Estamos en unos niveles muy bajos de uso de fitosanitarios y en nuestro caso, hace años que venimos reduciendo fitosanitarios químicos por fitosanitarios de residuo 0 por convicción, pero también porque nuestros clientes también están apostando por ello y eso nos ha servido de empuje”

Según Elvira Moreno (Multiscan), “la detección de pesticidas en el primer eslabón de la cadena puede reducir el tiempo de integración del producto en el mercado”. En este sentido, ha destacado que “la sensórica puede evaluar un producto en todas sus características, reduciendo el tiempo de llegada al mercado y mejorando su seguridad porque es un control en continuo, que minimiza el riesgo”

Desde Consum, por su parte, apuestan “por la sostenibilidad en materiales, reciclabilidad, reducción de materiales, pero sin perder la condición de seguridad alimentaria en aspectos como barrera, migraciones, etc.”.

Para Clara Munilla, por su parte, “en IV gama el plástico juega un rol muy significativo que ha acompañado su desarrollo, pero la demanda de los consumidores nos obligó a reflexionar y a seguir una estrategia del cambio a materiales rPET 100%. Hemos dado un salto cualitativo en sostenibilidad en este sentido con un ahorro de 23 toneladas en plástico”.

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