27 de diciembre de 2010 10:11 AM
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Práctica de siembra de nubes para combatir la sequía sería menos eficaz de lo que se estimaba

Uruguay : En momentos que la sequía aparece como una amenaza creciente para nuestro país, en Israel se cuestiona la eficacia de la siembra de nubes, una práctica común en otras latitudes, utilizada para provocar lluvias, restando una hipotética posibilidad para paliar el problema por estos lares.

La noticia quizás también exima de culpa al presidente venezolano Hugo Chávez, al que algunas voces lo responsabilizan por las inundaciones actuales que soporta su país, por haber utilizado la siembra de nubes en un reciente período de sequía.
Una investigación del Departamento de Geofísica y Ciencias Planetarias de la Universidad de Tel Aviv, realizada por los científicos Pinhas Alpert, Zev Levin y Noam Halfon -en lo que constituye la reevaluación más exhaustiva de los efectos de este método durante los últimos cincuenta años- parece demostrar que, en general, la siembra de nubes no es un mecanismo eficaz para promover la lluvia.En el transcurso de su estudio, Alpert y sus colegas examinaron cincuenta años de datos de siembra de nubes, prestando especial atención a los efectos de tal siembra en las cantidades de lluvia en un área específica sobre el Mar de Galilea, en el norte de Israel. El equipo de investigación empleó una extensa base de datos de lluvia y comparó los datos de los períodos en que se realizó siembra de nubes -con materiales más comunes, como el yoduro de plata y el hielo seco (dióxido de carbono congelado)- con los de los períodos en que tal práctica no se llevó a cabo, así como las cantidades de lluvia en las áreas adyacentes en las que no se realizó siembra de nubes.CASUALIDAD
Analizando toda esta información, los investigadores han llegado a la conclusión de que los incrementos de la lluvia asociados a la siembra de nubes se produjeron por mera casualidad. El ejemplo más notable fue un período de seis años con mayor cantidad de lluvia, un aumento originalmente atribuido a una eficaz siembra de nubes. Alpert y sus colaboradores han comprobado que ese aumento corresponde a un tipo específico de ciclones vinculados a un patrón de aumento de la lluvia en las regiones montañosas. Los investigadores descubrieron un aumento similar de la lluvia en una zona que no fue objeto de la siembra de nubes. Los investigadores han llegado a la conclusión de que los patrones cambiantes del tiempo meteorológico fueron los verdaderos responsables de la cantidad extra de lluvia durante esos años

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