4 de diciembre de 2009 19:46 PM
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Malezas: hay que observar el resultado en barbechos químicos

Un técnico de la Eeaoc instó a verificar la resistencia al glifosato. Recomendaciones

La Sección Manejo de Malezas de la Estación Experimental Agrícola Obispo Colombres (Eeaoc), instó a los productores de granos a evaluar la eficiencia del control de sus barbechos químicos para las diferentes especies presentes en sus lotes. Esto se debe a que, luego de tantos años de uso reiterado del herbicida glifosato, han proliferado algunas malezas a las cuales no controla satisfactoriamente.
"La época de la confianza ciega en el glifosato concluyó y se debe identificar a las malezas que lo superan con la misma importancia con que se procede para las orugas o la roya. Esa labor es la que se recomienda realizar ahora, cuando las malezas sobrevivientes se pueden apreciar sin mucha dificultad, señaló a LA GACETA Rural el ingeniero Ignacio Olea de la Eeaoc.
Si todas las malezas han sido controladas eficientemente, el productor debe asesorarse sobre las técnicas recomendadas para mantener su lote en esa condición, lo que significa un ahorro de U$S 70 por ha, comparativamente con uno totalmente invadido por sorgo de alepo resistente a glifosato (SARG). Si hay especies que sobreviven al barbecho químico, en la actualidad no es recomendable suponer que se debe a una falla de la aplicación ("chancho"), especialmente cuando se trata de sorgo de alepo.
En la Eeaoc, indicó Olea, se conoce bien a las especies problemáticas y la importancia relativa que debe darse a cada una. El glifosato es la principal herramienta para el manejo de las malezas en los cultivos de granos. Sin embargo, a él se deben ir acoplando otros herbicidas para lograr un control satisfactorio de las especies que lo toleran o resisten. Estos no son simples ayudantes sino productos específicos para esas especies y en su mayoría tienen  requerimientos particulares en cuanto a su dosis, condiciones y momento de aplicación.
Actualmente, apuntó el experto, la aparición de una maleza resistente al glifosato no debe considerarse una deficiencia en el manejo del campo, pero debe calificarse de ese modo cuando la población de estas especies crece por el desconocimiento o la indiferencia de quienes lo cultivan.

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