10 de junio de 2021 12:29 PM
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¿Por qué está tan castigado el precio de la soja argentina? Acá te lo contamos

Mientras que el año pasado el precio de la soja negociado en el mercado argentino se hizo con “premios”, en lo que va del presente ciclo comercial 2020/21 la característica principal son los “descuentos”. El FAS teórico de la soja Rosario calculado por la Subsecretaría de Mercados Agropecuarios de la Nación es una referencia del […]

Mientras que el año pasado el precio de la soja negociado en el mercado argentino se hizo con “premios”, en lo que va del presente ciclo comercial 2020/21 la característica principal son los “descuentos”.

El FAS teórico de la soja Rosario calculado por la Subsecretaría de Mercados Agropecuarios de la Nación es una referencia del precio que puede abonar un exportador de soja en condiciones de equilibrio, es decir, sin ganar ni perder dinero.

No se trata, vale aclarar, del precio que “debería tener” la soja, porque esa concepción sólo sería viable en una economía socialista, sino de un valor de referencia teórico para estimar el margen o “contramargen” con el que opera la demanda para originar soja.

Al comparar ese valor teórico con el precio promedio negociado en el mercado, es posible advertir la dinámica de “premios” o “descuentos” presentes en los precios, los cuales reflejan la predisposición de la demanda para originar el grano.

Lo llamativo este año es que la temporada de “descuentos” de precios, que usualmente suele presentarse con el aluvión de mercadería que ingresa con la cosecha a partir de abril, apareció bien temprano en el mes de enero.

Eso se explica porque a partir del mes de diciembre, con la paralización de los embarques generados por un conflicto sindical múltiple –aceiteros, recibidores de granos, estibadores y patrones fluviales y marítimos–, la demanda de soja se retrajo y los precios locales de la oleaginosa comenzaron a perder posiciones frente al empuje mostrado en el mercado internacional.

El mes de enero no fue menos complicado, porque una serie de bloqueos viales promovidos por transportistas autoconvocados también interrumpieron la dinámica comercial y los embarques programados de soja.

En febrero el gobierno obligó a la industria aceitera a implementar un fideicomiso, financiado con aportes del sector agroindustrial, destinado a subsidiar el precio mayorista de los aceites refinados comercializados en el mercado interno. Se trata, supuestamente, de un aporte “voluntario” del sector aceitero argentino, aunque en los hechos es una intervención indirecta del gobierno en el mercado oleaginoso.

En los meses siguientes, además de los recurrentes conflictos portuarios –el último fue una medida de fuerza para solicitar la vacunación urgente contra Covi-19–, integrantes y referentes del gobierno nacional comenzaron a amenazar con intervenir los diferentes mercados agroindustriales (lo que incluye hasta la intención de estatizar el peaje que se paga para abonar el servicio de dragado del río Paraná) en simultáneo con una campaña de desprestigio dirigida contra el sector.

En ese marco, los valores FOB de la soja argentina comenzaron a mostrar el “castigo” generado por el creciente riesgo argentino, el cual luego es trasladado de manera directa al valor FAS recibido por el productor.

Adicionalmente, el valor del principal producto del complejo sojero exportado por la Argentina, la harina de soja, se pinchó en los últimos meses ante el temor de una desaceleración de la demanda asiática provocado por la expansión de brotes de fiebre porcina africana.

Por ese motivo, mientras que el FAS teórico de la exportación se encuentra en 354,4 u$s/tonelada (unos 33.660 $/tonelada), el de la industria aceitera se ubica en 335,1 u$s/tonelada (31.800 $/tonelada), según cálculos realizados por la Dirección de Informaciones y Estudios Económicos de la Bolsa de Comercio de Rosario. Y eso a pesar de que la harina de soja tiene un derecho del exportación del 31,0% versus un 33,0% el poroto de soja.

Otro factor –que explica la enorme dificultad que está habiendo para conseguir cupos de entrega de soja– es que los exportadores están concentrando la mayor parte de los recursos en la originación y embarque de maíz para aprovechar la “ventana comercial” presente antes del ingreso de la cosecha brasileña de maíz tardío, la cual está prevista para fines del próximo mes de julio.

En ese marco, para el presente mes de junio las declaraciones de exportaciones de maíz argentina 2020/21 suman 4,37 millones de toneladas al tiempo que las de harina de soja son a la fecha de apenas 1,24 millones de toneladas, según datos oficiales.

Hoy martes el contrato de Soja Rosario Julio 2021 Matba Rofex terminó en 345,0 u$s/tonelada con una suba intradiaria de 0,5 u$s/tonelada, mientras que la posición Soja Noviembre 2021 finalizó en 349,0 u$s/tonelada con una caída de 0,6 u$s/tonelada.

En tanto, en el mercado estadounidense CME Group el contrato Soja Julio 2021 cerró en 580,5 u$s/tonelada con un alza intradiaria de 8,3 u$s/tonelada, al tiempo que la Soja Noviembre 2021 culminó en 535,3 u$s/tonelada con una suba de 6,9 u$s/tonelada.

Fuente: Bichos de Campo

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