30 de diciembre de 2010 00:21 AM
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Competitividad y sustentabilidad

URUGUAY : A lo largo de dos intensas jornadas se sucedieron diversas presentaciones de expertos uruguayos y extranjeros, y se realizaron dos mesas redondas, que reunieron a autoridades y agentes privados, abarcándose múltiples aspectos, algunos de los cuales procuraremos reflejar en este informe.

Nuestra producción de carne tiene fortalezas formidables y un destino manifiesto, que solo puede ser exitoso, más allá de las tensiones competitivas internas y externas. Las condiciones naturales y el desarrollo de los recursos humanos, tecnológicos e institucionales brindan un sustento sólido para el crecimiento, afirmó el panel de autoridades y varios expositores del Congreso. La carne vacuna sigue teniendo un puntal en la demanda interna, un mercado fiel que, habiendo superado las declinaciones provocadas por la crisis económica de los primeros años de la década, consolidó una corriente firme para las colocaciones de grandes volúmenes de carne, según el panel de operadores y técnicos, y la expositora Valentina Herrera, del INAC. En el mundo exterior, nuestro país, merced a su privilegiado estatus sanitario y a sus virtudes comerciales –confiabilidad, seguridad, seriedad, consistencia– goza de una vasta lista de clientes. Hay algunos compradores que están siempre, pero la principal fortaleza es que hay más de cien destinos posibles para nuestra carne, que se turnan en el liderazgo en compras, volumen y precios, destacó Pablo Caputi, del INAC. Desmintiendo ciertas campañas publicitarias negativas, la carne roja es un producto saludable y nutritivo, afirmó la nutricionista neozelandesa Fiona Carruthers, por lo que su consumo mundial seguirá creciendo. Básicamente, el aumento será por la mayor demanda de las clases sociales en ascenso de los países emergentes, dijo el brasileño Marcos Fava Neves. Los sistemas productivos son cada vez más eficientes, pero la carne sufre una amenaza permanente de la contaminación con patógenos peligrosos para el humano. Algunos aspectos sanitarios fueron abordados por el científico Mick Bolisevac (USDA), que hizo foco en el control de la E. coli 157:H7, un tema mayor para el comercio de carnes con el NAFTA. Para mayor precisión, la cadena de producción cárnica comienza antes del campo, según Eduardo Blasina, porque se apoya en avances científicos logrados en los laboratorios de genómica, que pueden tener impactos decisivos en los sistemas y en los productos; y sigue más allá del plato, porque implica aspectos relativos a la cultura de los pueblos, que determinan los perfiles de la demanda. En un repaso sobre la historia reciente de la producción agrícola-ganadera y sus interacciones, el técnico Jorge Sawchik (INIA) reflexionó sobre la sustentabilidad de los sistemas productivos. El tema no se agota en los enfoques edafológicos, que atienden exclusivamente al suelo y a las plantas, sino que aparecen nuevos desafíos, como los gases de efecto invernadero y su contribución al ominoso calentamiento global. La ganadería tiene una participación relevante en el problema y los mercados así lo registran, advirtieron el científico de la Universidad de California Davis, Frank Mitloehner, y nuestro compatriota Walter Oyhantçabal (MGAP). Así como en ediciones anteriores el Congreso anticipó temas que empezaban a pesar en la agenda mundial (como p.e. el bienestar animal), ahora destinó una gran parte de los análisis a los problemas que genera el cambio climático, a la emisión de gases de efecto invernadero, a la sustentabilidad de la producción cárnica en su relación con los recursos naturales y con las sociedades vinculadas. Otro neozelandés, el profesor Keith Woodford, aportó datos de la evolución productiva, y la organización de la investigación y el marketing de la carne en su país, del que tenemos tanto que aprender. Un área fundamental para definir la rentabilidad de la actividad y la productividad del sector y del país –la logística–, figuró por primera vez en el programa del Congreso, con una presentación a cargo de Alejandro Gorostidi, de la empresa multinacional Schandy. Hubo exposiciones que sorprendieron al auditorio por la originalidad de los enfoques, o por la puesta en escena, como la del funcionario de Mercados Externos del INAC, Ruy Gil, que hizo una demostración práctica de la trazabilidad de la carne: mostró que puede leerse en un código de barras (en este caso puesto en una bolsa con una empanada) información de todo el trayecto del animal que proporcionó esa carne, hasta llegar al campo del que procede, con foto del productor incluido. De todo esto, y mucho más, se ocupó el Congreso, algunos de cuyos puntos salientes procuraremos sintetizar en este informe, actualizando con la información más reciente de la marcha del sector cárnico en nuestro país. l Las conferencias del Congreso y los currículums de los participantes están disponibles en la página web www.delcampoalplato.org

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