31 de diciembre de 2010 17:09 PM
Imprimir

Los embarques otorgan firmeza

Los compromisos de las aceiteras y los pedidos que tiene la exportación mantienen a la soja por encima de los 900 pesos.

La soja se mantiene sostenida en el mercado local. Varias veces los valores se acercaron a 900 pesos durante las últimas semanas, aunque recién en ésta lograron romper la resistencia del número redondo. El miércoles la pizarra salió a 901 pesos y ayer se hicieron operaciones a 905 pesos, río arriba, y a 910 pesos sobre los puertos del Sur.Son los exportadores quienes siguen haciendo punta en las ofertas. En lo que va de junio se asignó 1,5 millón de toneladas de nuevos ROE de poroto y acumula más de 10 millones de toneladas a cuenta de la campaña en curso (entre el 70 y 80 por ciento del potencial exportable). Hasta principios de mes se habían embarcado poco más de seis millones de toneladas; el ritmo fue activo estas semanas y otro millón se cargará en los próximos días.Las fábricas también están comprometidas. Deben hacer frente a las entregas pendientes, por lo que han tenido que mantenerse en mercado para no perder participación. El próximo mes tendrán que entregar aceite por un equivalente a 1,5 millón de toneladas, por lo que en el corto plazo la competencia entre los sectores se mantendrá alta.La cosecha terminó; lo curioso es que la presión no se sintió. Quedan disponibles 25 millones de toneladas en el campo, las que podrían utilizarse para alimentar las fábricas. Pero la exportación no se queda tranquila y ofrece resistencia, por lo que la puja por originar mantiene sostenidos los precios. El FAS teórico está entre 220 y 225 dólares, lo que contrasta con los valores por encima de 230 dólares pagados en el disponible (900 pesos) y confirma que el mercado está dominado por necesidades de corto plazo.El maíz tiene puntos en común. El precio se acercó al valor internacional. Esta semana los compradores estuvieron dispuestos a pagar el FAS teórico oficial (480 pesos) y volvieron los valores próximos a 123 dólares. Le hizo muy bien mantener abierta la exportación. Esto se combinó con el renovado interés de la demanda de otros países, lo que permitió a las empresas locales aprovechar para colocar el cereal antes de que Estados Unidos liquide la producción que comenzará a levantar en setiembre. Los ROE autorizados acumulan poco más de 11 millones de toneladas (de 13 millones prometidos) y el Gobierno dejó abierta la posibilidad de superar los 14 millones de toneladas.No faltarían muchas semanas para que la exportación cubra sus compromisos y se retire. Hasta entonces está concentrada en las necesidades de carga que tiene en el corto plazo, que la obligan a permanecer activa para no perder mercado contra los consumos. Cuando eso deje de ser importante, los consumos -que ya tienen unas 4 millones de toneladas aseguradas- tendrán mejores condiciones de compra.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *