21 de junio de 2021 13:53 PM
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A la soja le apareció un cisne negro

Empresas petroquímicas de Estados Unidos presionan para reducir las mezclas con biocombustibles y eso profundiza la salida de los fondos de inversión en Chicago.

Al final, apareció un hecho totalmente inesperado, que es lo que se conoce como un “cisne negro”: cuando una noticia o un suceso rompe con la tendencia o los fundamentals que venían consolidando el modo alcista de los mercados.

En este caso, el sacudón fue provocado por un cable de la agencia Reuters, publicado el viernes de la semana pasada, que reveló que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, está bajo presión de algunos sindicatos y empresas petroquímicas.

El objetivo que persiguen es reducir el requisito de que algunas refinerías mezclen etanol o biodiésel con gasolina y adquieran créditos, para darles a otras empresas que no lo puedan hacer.

La razón de esta movida es que a las petroquímicas que se encargan de hacer las mezclas de etanol de maíz y del biodiésel a partir del aceite de soja les cuesta mucho dinero poder cumplir con la ley norteamericana.

Esa legislación impone que las compañías que exceden la cuota de mezclas con biocombustibles pueden obtener un crédito que a su vez venden a las empresas que por distintos motivos no logran cumplir con su cupo.

Pero ahora todo indica que a las empresas les resulta mucho más cara la mezcla de biocombustibles por arriba de sus cuotas, que el beneficio que obtienen por el crédito que les venden a otras compañías.

El resultado: esta sola noticia fue suficiente para provocar una fuerte corriente vendedora, tanto de soja como de maíz, por parte de los fondos que ya venían con importantes posiciones compradoras en Chicago.

MERCADO CLIMÁTICO

A la par, esto coincidió con cierto alivio en las condiciones climáticas en las principales zonas productoras de soja y de maíz en Estados Unidos, por la llegada de algunas lluvias.

En realidad, estas descargas no han sido suficientes, hasta el momento, para revertir las severas condiciones de sequía que se están consolidando en los estados de Minnesota, Wisconsin, Iowa, Nebraska, Dakota del Sur y Dakota del Norte, además de un foco localizado de déficit hídrico en el nordeste de Illinois.

Pero el mercado no está viendo un factor climático, sino cómo los fondos siguen liquidando sus posiciones compradas en un mercado que parecía no tener piso.

Así fue que el maíz en Chicago acumuló una baja de 25 dólares en la última semana, mientras que la soja cayó en 80 dólares la tonelada.

IMPACTO LOCAL

Una corriente bajista de la que Argentina no está inmune: el maíz disponible llego a perforar los 200 dólares en el mercado local, con una pérdida igual a la de Chicago, hasta alcanzar un nuevo piso de 193 dólares.

Y la soja disponible se ubicó en torno a 320 dólares, con una pérdida de 27 dólares, inferior a la que ocurrió en el mercado estadounidense.

La competitividad del sector aceitero es la principal causa del divorcio del mercado doméstico, con respecto al internacional. Traducido: los buenos márgenes de molienda de la industria aceitera han sido el principal factor que permitió a las empresas procesadoras no acompañar a las fuertes bajas sufridas en Chicago.

En este marco, existe cierto consenso con respecto al futuro comportamiento de los mercados: mientras los fondos no terminen de salir de su posición comprada, la tendencia de precio de la soja y el maíz seguirá a la baja.

El día D para la salida de la posición futura julio es el miércoles 30 de junio, y mientras no se cancelen las posiciones compradas abiertas, el mercado irá en busca de nuevas bajas.

Fuente: AgroVoz

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