23 de junio de 2021 08:53 AM
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“Muchos argumentos en contra de la carne apuntan a características que la ganadería uruguaya no tiene”

La producción ganadera suele ser cuestionada y recibe reclamos en todo el mundo por su impacto en el medioambiente. Ante esto, desde el INIA se analizó la incidencia de la ganadería uruguaya en el ambiente, qué aspectos positivos y a mejorar presenta, y qué trabajos y aportes realiza la comunidad científica local en la materia.

En el marco de un ciclo radial dedicado al medioambiente, el Ing. Agr. (PhD) Oscar Blumetto, investigador principal del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), se refirió al impacto de la ganadería uruguaya en el ambiente y a los trabajos y aportes de la ciencia en la materia. También presentó los aspectos positivos y a mejorar de este sistema productivo, y señaló que en el debate sobre la carne muchos argumentos en contra se sustentan en características negativas de la producción ganadera que en Uruguay no se dan.

El experto comenzó explicando que a nivel local la ganadería hace referencia a la producción de vacas y ovejas para carne y lana, excluyendo, por ejemplo, a la lechería; y señaló que “como cualquier actividad económica humana, tiene un impacto en el ambiente”.

Ahondando en las incidencias de este sector, mencionó las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) que contribuyen al calentamiento global, como el metano, que es producido naturalmente por los rumiantes al digerir el pasto. También agregó el impacto en la calidad del agua por los efluentes o por la fertilización que, “si bien sirve para las plantas, si hay sobrantes pueden escurrirse en días de lluvia y llegar a cursos de agua contaminándolos”.

Blumetto explicó que existen estudios para determinar qué grado de emisión de GEI tiene un sistema productivo para tratar de reducirlo. Ese cálculo suele realizarse con datos que provienen del extranjero y que en muchos casos no aplican a la realidad local. “Por eso hay que avanzar en la investigación para tratar de que los factores de emisión estén adaptados a las condiciones ambientales y sistemas de producción de nuestro país”, animó el técnico.

Asimismo, subrayó que “muchos argumentos en contra de la carne apuntan a características que la ganadería uruguaya no tiene. Mucha publicidad muestra que implica deforestación o uso elevado de agua, y eso en Uruguay no se da. No es alto el uso de agua y los sistemas de producción predominantes conviven con una gran biodiversidad y se benefician de ella”.

Entre los diferenciales de los sistemas ganaderos nacionales en materia de impacto ambiental positivo mencionó la poca densidad de animales por hectárea y su desarrollo principalmente sobre pastizales naturales.

“El campo natural es un ecosistema que está muy amenazado mundialmente y que la ganadería en nuestro país mantiene con una baja intervención, lo que permite que conviva con una importante biodiversidad silvestre (flora y fauna). Eso es raro en el mundo y tenemos que investigarlo, documentarlo, evidenciarlo y mostrarlo a los consumidores, para que sepan de dónde viene la carne que compran”, resaltó.

Para lograrlo, Blumetto señaló que hay un proyecto en el que INIA está trabajando para agrupar la información que llega desde la ciencia y de la trazabilidad del ganado, para traducirla en un código que permita a los consumidores en cualquier lugar del mundo saber “quién, dónde y cómo se produjo esa carne, cuánto se conserva de campo natural con su producción, cuántos GEI emite, etc.”.

Sobre el final, el investigador explicó que un sistema ganadero que contempla el cuidado del entorno incide positivamente en el ambiente y también en la productividad. “Solo mejorando el manejo y aspectos ambientales de calidad de agua, emisiones y cuidado de los ecosistemas, podemos pasar de producir el triple de kilos de carne por hectárea tomando como referencia la ganadería tradicional y asegurar la subsistencia de los ecosistemas nativos”.

Además, enfatizó la importancia de que los aportes de la ciencia se traduzcan en mejoras visibles en el campo. “Los temas ambientales originalmente no estaban sobre la mesa en la ganadería, pero hoy en día trabajamos con muchos productores y ellos son conscientes de que para seguir vendiendo en mercados de primer nivel es fundamental que conozcamos y mejoremos en la materia. Para eso es clave el compromiso de la academia y del sector, y que el conocimiento llegue de la ciencia al campo”, concluyó.

Fuente: El Pais

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