4 de julio de 2021 11:33 AM
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Uruguay : En la zafra 2020/21 se estarían produciendo 2,9 millones de terneros

El promedio de gestación bovina es 76,4%, pese a los problemas que generó el clima durante el servicio. Continúa la apuesta fuerte a la cría

Pablo Antúnez

La ganadería de cría sigue pisando firme y dando indicios de apostar a crecer. Hay señales claras. En algunas zonas el productor buscó servir vaquillonas al límite del peso corporal y vacas al límite de la dentición. Un común denominador fue el alargue de los entores.

A su vez, los precios de las categorías de invernada vienen favoreciendo la caja de las empresas ganaderas, más allá de los resultados de preñez que obtengan en un año complicado.

Para ser un año con rodeos, en algunas zonas saliendo de la seca y acarreando penurias de dos años malos sobre el lomo, el 76,4% de promedio país que mostró el XIX Taller de Diagnósticos de Gestación en Bovinos de la zafra 2020/21, organizado por INIA Treinta y Tres, no es malo. Incluso subió 1,5 puntos porcentuales frente al resultado de 2020, pero al haber tenido que volver a aplicar mucha tecnología para servir las vacas, habrá preñeces más caras. Quitando un 10% de mortandad que se produce entre parto y destete por múltiples causas, se estarían produciendo 2,9 millones de terneros.

Como todos los años, son los veterinarios privados que aportan los datos para obtener el promedio país. Este año participaron los Dres. Ignacio Paiva (Centro Médico Veterinario de Treinta y Tres), Santiago Bordaberry, Gustavo Sacco, Pablo Nieto, Lauro Artía, Pablo Marinho, Emilio Machado, Juan Andrés García Pintos y desde el norte del país, Diego y Eduardo Texeira.

Los resultados fueron los siguientes: Durazno con 72.288 vientre evaluados tuvo un promedio de preñez de 75,5%; Salto y Artigas: 86.336 vientres evaluados y 76,1%; Paysandú: 44.196 vientres y 81,1%; Colonia y Florida: 64.670 y 80,9%; Lavalleja: 69.905 y 76,2%; Rocha: 23.728 y 71%; Cerro Largo: 31.595 y 74,1% y Treinta y Tres: 35.921 y 71,4%. Hasta ahora, a nivel país, la tasa más baja de diagnósticos de preñez se registró en 2003 -según los datos emanados de estos talleres de gestación de INIA Treinta y Tres- con 69,7% y el mejor nivel fue en 2013, cuando se llegó a un promedio de 81,5%.

Hay predios que aplican más tecnología para lograr mejor índice de preñez en cada zafra.

Litoral Norte. Diego y Eduardo Texeira analizaron lo que pasó con el servicio del rodeo bovino en el litoral norte, donde hubo mejor nivel de preñez frente al sur y este del país. Recibieron datos de otros colegas, incluyéndose algunos diagnósticos de Río Negro, Artigas y Tacuarembó. En el norte, desde octubre de 2020 a enero de 2021 hubo factores climáticos que incidieron en los índices de preñez.

Durante octubre y noviembre hubo menor régimen de lluvias que en diciembre y enero. Los Texeira mostraron que el factor climático puede haber incidido en la preñez de las vaquillonas que llegaron a 86%, las vacas tuvieron un promedio de 74,82% y las vacas de primera cría: 73,40%. A partir de enero, las lluvias comenzaron a influir en los factores nutricionales, los vientres recuperaron estado y aumentó el nivel de celos. Incluso, ambos profesionales explicaron que los rodeos con entores más tempranos se vieron desfavorecidos contra los servicios de fines de noviembre, diciembre y enero.

También fue notoria la diferencia entre las preñeces en predios donde se hace Inseminación Artificial, porque se cuida más el estado y peso de las vaquillonas (se prioriza la recría para lograr mejores resultados). Este año, se bajó dos puntos el nivel de preñez. La tendencia de menores preñeces viene acarreándose de dos años atrás. “Existe una gran diferencia promedio entre los predios que revisan toros y los que no”, aclararon los Texeira, remarcando como una constante la aplicación de tecnología para servir más vientres.

Paysandú. Por su parte, Lauro Artía, que junto a Sebastián Belassi presentaron los datos de Paysandú, destacó el buen resultado, con apenas 0,4 puntos por debajo del año anterior.

“Hubo una enorme dispersión de resultados, desde rodeos que no llegaron a 40% de preñez y por otro lado, hay muchos con resultados por encima del 90%”, explicó Artía. Sus datos muestran los siguientes promedios: Paysandú 80,5%, Río negro 80,7% y Soriano 80,4%. Artigas 86,1% (este año levantó el promedio), Tacuarembó 92,3%. Salto 67,2%. Los resultados dispares se explican por la diferencia de las lluvias entre zonas.

Discriminados por categoría estos fueron los resultados: Vaquillonas 86,9%; Vacas de segundo servicio: 87,8%; Vacas de cría: 79,4%; Vaca y vaquillona: 71,9%; En Inseminación Artificial a celo visto y con repaso de monta: 90,6%; En Inseminación Artificial a Tiempo Fijo (IATF): 87,2%; En IATF con repaso 57%; Monta natural 79,8%, pero se vieron mejores resultados cuando es vaca de cría.

Artía resaltó la necesidad de revisar los toros, porque según su relevamiento, la monta natural sigue siendo el principal método de servicio y representa el 76% del total de servicios, además de participar en el repaso de las inseminaciones. Los toros siguen siendo grandes actores de la eficiencia reproductiva”, resaltó.

Centro. Desde Durazno, Santiago Bordaberry y su socio Sebastián Viana, remarcaron que sigue firme el interés por la cría. Entre las señales que detectaron están, mayor cuidado de los toros para lograr un mejor servicio y preocupación por evitar enfermedades reproductivas, poco refugo de vaquillonas y vacas entoradas al límite de dentición.

Bordaberry dijo que encontró más vientres entorados por productor y menor número de novillos en los campos destinados a la cría. “Se está yendo hacia una especialización en la producción del novillito para engordo. Eso dinamiza el sistema de cría”, afirmó el veterinario de Durazno.

En el centro del país fue un año con un otoño muy bueno, pero con un invierno complicado, que hizo que las vacas parieran apenas con la condición suficiente. La primavera comenzó sin lluvias y eso también se sintió en algunas zonas ganaderas que se vieron muy afectadas.

Recordó que los DAO confirmaban la situación compleja del rodeo, con ganados en anestro (sin celo), poco pasto en el campo y poco espacio para estrategias para muchos productores que se jugaron todas las cartas antes de tiempo.

“Hubo una zona muy complicada en el norte de Durazno, sur de Río Negro, Florida, Flores y San José. Cuando más al sur, más complicada era la situación”, remarcó Bordaberry.

Otra particularidad fue la tendencia a atrasar los servicios. “Hubo gente que estiró el entore y eso generó algunos puntos más de preñez”, pero como consecuencia enfrentará preñeces tardías.

Analizando las categorías, los resultados se ajustan al siguiente detalle (promedios): Vaquillonas: 87,4% de preñez, algo por debajo del promedio habitual. Ganados solteros: 93,5%; Vacas de Primera cría, el más difícil de preñar: 71,3% y vacas multíparas: 72,5%. El promedio para la zona estuvo 1,8% por debajo del promedio anual, pero fue una sorpresa agradable.

En muchas zonas se fue alargando el entore y habrá preñeces tardías que complicarán más.

Colonia y vecinos. En este caso Pablo Nieto y Gustavo Sacco también se mostraron “gratamente sorprendidos” con los resultados encontrados en su relevamiento. “A pesar de que el clima no jugó bien, el porcentaje obtenido fue interesante”, porque hubo faltante de agua entre fin de año y mediados de enero que fue muy preocupante. Hubo que aplicar mucha medida para preñar”.

Los resultados prediales están relacionados con la tecnología aplicada en tiempo y forma. A su vez, las fechas se ajustaron a un servicio más rápido, más corto, para lograr cabeza de parición. Mucha gente que dejó los toros hasta fines de marzo porque llovía, no mejoraron el porcentaje de preñez porque los ganados estaban prácticamente “fundidos”.

“El servicio no es solo poner toros revisados, hay que trabajar con el rodeo”, destacaron Nieto y Sacco. “A pesar del gran déficit hídrico durante los servicios la preñez se logró”, afirmaron Sacco y Nieto.cría, Taller INIA, ganadería

Veterinarios de campo aseguran que, en los predios que aplican más tecnología, crece la preocupación por mantener bien la recría, que sustituirá los futuros vientres del rodeo, para que lleguen bien a su etapa de servicio y se preñen. A la vez, el productor se muestra más preocupado por el cuidado de los toros y por disminuir las pérdidas de preñez que pueden ocasionar en su rodeo las enfermedades venéreas. En muchas zonas, los toros son los grandes protagonistas, sea en monta natural o en repaso de las inseminaciones artificiales.

En el este y noreste la preñez fue buena pese a daños de la sequía

La zona este y noreste venía de una seca grande y el ganado lo sintió, pero el rodeo se preñó mejor de lo esperado. Al momento de evaluar Lavalleja, el Dr. Juan Andrés García Pintos, que también recibió datos de otros colegas (incluyéndose parte de Canelones y Florida, además de Maldonado y Rocha), afirmó que los productores se prepararon para la aplicación de mayor tecnología y eso explica, por qué a pesar de los problemas climáticos, los resultados fueron buenos. “Algunos productores decidieron dejar los toros hasta 10 o 15 de marzo, cuando en años anteriores los sacaban a fines de febrero”, dijo García Pintos. “Empezamos a ver casos donde hay constancia en la aplicación de tecnología y orden. Se incluyó el asesoramiento profesional para conseguir mejores resultados”, detalló el veterinario. En esta zona, la aplicación de mayor tecnología posibilitó el aumento de 10 puntos en la preñez frente al promedio del año pasado, pese a ser zona castigada por la seca.

Veterinarios de campo aseguran que, en los predios que aplican más tecnología, crece la preocupación por mantener bien la recría, que sustituirá los futuros vientres del rodeo, para que lleguen bien a su etapa de servicio y se preñen. A la vez, el productor se muestra más preocupado por el cuidado de los toros y por disminuir las pérdidas de preñez que pueden ocasionar en su rodeo las enfermedades venéreas. En muchas zonas, los toros son los grandes protagonistas, sea en monta natural o en repaso de las inseminaciones artificiales.

Noreste. En Treinta y tres y otros departamentos, los resultados presentados por Pablo Marinho mostraron que el promedio son 5,4 puntos porcentuales más que el año pasado para una zona castigada, donde hubo un gran descarte de vaquillonas en las inseminaciones artificiales por no dar los pesos en la primavera. Por otro lado, la seca que padeció la zona en diciembre de 2020 obligó a adoptar medidas de manejo. “Hubo productores que alargaron los servicios en todo el rodeo, generando un desorden que los complicará en la próxima zafra”, explicó Marinho.

Este año, en Treinta y Tres se sumó el aporte de Ignacio Paiva, profesional del Centro Médico Veterinario de Treinta y Tres. “Fue un entore que cuando comenzó parecía imposible. Empezó en primavera seca y se veía poco ganado en celo. Los ganados con cría al pie había perdido condición y estaban sin presentar celo”, dijo Paiva.

“Es una preñez tardía, porque los ganados comenzaron a ciclar a fines de febrero, luego de las lluvias”, detalló. Incluso hubo predios que alargaron los entores hasta abril para subir los porcentajes, lo que provocará terneros naciendo en enero y serios problemas a futuro (bicheras, etc.).

Rocha. Emilio Machado, junto con Jorge Rivero y Carlos Redín, integran Campo XXI y presentaron los diagnósticos de Rocha, donde pese a la seca hubo un promedio muy parecido al del servicio anterior.

Hubo casi 10 veces más vacas falladas que el año anterior, porque los productores mantuvieron esos vientres, apostando a preñarlos en el entore. “Eso es lo que determina que no haya caída en la preñez en caso de Rocha frente al año pasado”, remarcó Machado. En esta categoría los porcentajes son buenos. Se venía de una zafra 2020 muy complicada. “Los productores apostaron a la cría y decidieron mantener sus vientres”, dijo el profesional.

En vaquillonas de primer entore, los promedios fueron más bajos que en la zafra anterior, pero esta categoría venía con dificultades al momento de presentar celo. “Es uno de los años donde esta categoría tiene porcentajes más bajos”, afirmó Machado. Costaron mucho las inseminaciones, por más que en los predios se recuperaron los ganados. Cayó 5% la preñez en esta categoría y el año pasado se venía de un porcentaje que ya era bajo.

Fuente: El Pais

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