8 de julio de 2021 11:57 AM
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Por el cepo a la carne, prevén una caída en la producción

Esperan también una merma en las exportaciones

El cepo a la carne vacuna impuesto por el Gobierno reduciría la oferta neta de carne un 5,6% en 2021 con relación al año pasado, según estimaciones del sector ganadero. En tanto, por las restricciones impulsadas con el objetivo de frenar la inflación, se perderían US$556 millones en divisas en momentos de necesidad de reservas internacionales.

Las restricciones a las exportaciones de carne vacuna dispuestas por el Gobierno provocarán una caída en la oferta de carne en el mediano plazo y una merma de ingresos de divisas para el país, según advierten los analistas del sector ganadero.

De acuerdo con una estimación del consultor Víctor Tonelli, la oferta neta de carne en 2021 se reduciría en 175.000 toneladas respecto de 2020, lo que “equivaldrían a cerca de 4 kilos menos por habitante/año”. Esto, según señaló, sería porque la “faena final para este año podría alcanzar 13,25 millones de cabezas, lo que representaría cerca de 760.000 cabezas menos o una caída de 5,6% versus 2020”.

De confirmarse esta estimación sobre la situación estructural de la ganadería, los precios de la carne al público se mantendrían con una tendencia alcista y no bajista como pretende el Gobierno con el cepo a las exportaciones.

En los primeros cuatro meses del año se comenzó a registrar una baja de la faena, estimada en 3,6% mensual, señaló el analista. Esta tendencia se profundizaría en el año.

Sin embargo, Tonelli explicó que el cierre de las exportaciones cortó un proceso virtuoso que ya se estaba comenzando a registrar en la ganadería y que podría haber tenido impacto en el mediano plazo: una mayor cantidad terneros nacidos.

Señaló que los datos preliminares de la campaña de vacunación de fiebre aftosa, que permiten calcular la evolución del stock bovino, dan cuenta de un aumento en la “marcación de terneros sobre vientres en servicio del año inmediato anterior; contra porcentajes del 63/64%. Este año podrían alcanzarse cifras muy promisorias del 66/67%”.

Para Tonelli, “si efectivamente este dato se confirma, estaría relacionado directamente con el hecho virtuoso generado por la demanda a buen precio de la vaca improductiva para su exportación a China con impactos positivos en la actividad más sensible del proceso que es la cría”.

Sin embargo, el especialista remarca que “la irracionalidad manifiesta del cierre de exportaciones, particularmente de la categoría de vacas manufactura y conserva, que no tienen destino de consumo fresco en el mercado interno, puede alterar el flujo virtuoso mencionado”.

Mejoramiento interrumpido

En tanto, las exportaciones de carne vacuna se podrían haber acercado este año a casi un millón de toneladas, lo que habría sido un récord de volumen, si el presidente Alberto Fernández no hubiera impuesto el cepo para las ventas al exterior.

Así lo expresó Diego Ponti, analista ganadero de AZ Group, que además estimó que este año las exportaciones de carne vacuna se ubicarán en 620.000 toneladas res con hueso. Por las trabas del Gobierno, ese volumen representaría una merma del 31% versus el tonelaje exportado el año pasado.

“De no haberse establecido las restricciones, el volumen total exportado de 2021 hubiera subido 10% respecto de 2020 para acercarse a un millón de toneladas”, señaló el analista ganadero.

Según sus cálculos, en 2021 se producirá una pérdida de US$556 millones por reducción de las exportaciones y de US$50 millones por derechos de exportación no cobrados. Para comparar, este último valor equivale a 2600 toneladas de carne que se podían haber entregado gratis a las franjas más vulnerables de la sociedad.

Al hablar en una reunión virtual organizada por el Fortymax, de Molinos Tassara, Ponti dijo que, con el nuevo cupo del 50% para la venta al exterior, los embarques se concentraron principalmente en 63 plantas frigoríficas y diez empresas capturaron el 54% de las exportaciones.

“Esta concentración no ayuda al mercado ni a los precios, sino que les da más poder de negociación a las plantas frigoríficas, en tanto que los perdedores son los productores por la reducción del precio del kilo vivo”, dijo el experto.

Según el experto, si bien de manera temporaria por la baja del precio de la vaca de descarte, que tenía una masiva colocación en China, podría haber una ventaja para frigoríficos exportadores, luego en el largo plazo toda la cadena perderá por el desaliento a la actividad primaria.

“Hay que considerar que el 29% de los ingresos de los criadores proviene de la venta de vacas improductivas. Si ahora esa categoría baja del precio, se interrumpe del círculo virtuoso de mejoramiento”, señaló.

Según destacó Ponti, los problemas en cuanto a la carne vienen por el lado de la pérdida de poder adquisitivo de la población, no del precio del producto. “Si la carne vacuna estuviera muy cara, el problema se solucionaría con una apertura de fronteras e importaciones de Uruguay o Brasil, algo que no se está haciendo porque los números no cierran”, precisó.

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