13 de julio de 2021 10:31 AM
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EL GARBANZO TUVO LA PEOR CAMPAÑA DE LA DÉCADA EN CÓRDOBA

Las 40.500 hectáreas sembradas se vieron afectadas por el contexto climático y los problemas sanitarios. Esto impactó notablemente en el rendimiento y la producción.

Una combinación de malos precios a la siembra, enfermedades, plagas y clima desfavorable durante el desarrollo del cultivo desembocó en la peor campaña de garbanzo de los últimos 10 años en Córdoba, según indicó la Bolsa de Cereales local.

La producción provincial en la campaña 2020/21 fue de 39.800 tn. “Este valor representa un 36 % menos respecto a la producción de la campaña anterior y un 57 % menos si se lo compara con el promedio de las últimas 5 campañas para la provincia”, afirma el trabajo. Estas diferencias -explica- se justifican principalmente por la disminución en la superficie sembrada (10% menos que la campaña 2019/20) y la marcada condición de sequía en el período crítico del cultivo. 

Los departamentos Totoral y Colón fueron los que lideraron la producción, con alrededor de 9.000 ha de superficie sembrada cada uno, sumando entre ambos el 60 % de la producción total de garbanzo para la provincia.  

De las 40.500 hectáreas que se sembraron con garbanzo Córdoba, solamente el 15% de las mismas correspondió a superficie sembrada bajo riego, mientras que el otro 85 % correspondió a siembra en secano.  

“La pérdida en esta campaña fue de aproximadamente 6.600 hectáreas en secano, lo que representa alrededor del 17 % de la superficie sembrada total y se estima que la causa principal fue la falta de agua en el período crítico del cultivo”. 

Además, al comparar esta campaña con la anterior se nota una disminución de la superficie sembrada del 10 %, “lo cual era de esperar dado el bajo precio de la leguminosa, las complicaciones sanitarias sufridas en años anteriores y la falta de agua en el perfil”. Por otro lado, al comparar el promedio de las 5 campañas anteriores se nota también una disminución, pero del 29 %. 

Con un rendimiento en secano de 9 qq/ha y bajo riego de 25qq/ha, se obtuvo un promedio ponderado provincial de 11,8 qq/ha, el menor valor de los últimos 10 años.   

“Desde el momento previo a la siembra se sospechaba que los rendimientos iban a estar por debajo de lo normal debido a la escasez de precipitaciones durante el otoño”, habían dicho los técnicos. Esto se fue agravando conforme avanzaba el ciclo del cultivo, ocurriendo a su paso otras condiciones climáticas adversas como temperaturas bajo cero que ocasionaron heladas prácticamente en toda la provincia. 

“Podemos decir entonces que la combinación de falta de agua, heladas y problemas sanitarios causó graves daños en el cultivo, lo cual impactó notablemente en los rendimientos”, indica el reporte. 

Más adelante en el ciclo, el cultivo desarrolló sus primeras hojas en un contexto climático más bien desfavorable con precipitaciones acumuladas entre abril y julio que seguían siendo un 60 % menores a las del promedio histórico (2007-2021) de la provincia, retrasando el desarrollo vegetativo. 

A su vez, las principales complicaciones sanitarias estuvieron asociadas a la presencia de plagas. En ese sentido se reportaron ataques de la mosca barrenadora (familia Agromyzidae) que a pesar de su baja incidencia tuvo una alta severidad, dado que la larva de esta mosca cava el interior de los tallos y es de muy difícil control. Esto se vio reflejado en un 70 % del cultivo en estado general entre bueno y malo durante la etapa V4.

En el mes de septiembre, durante el período crítico (R3) del cultivo, hubo reportes de oruga bolillera (Helicoverpa gelotopoeon) lo cual perjudicó aún más la situación dado que el cultivo estaba en un período muy sensible y teniendo en cuenta que esta plaga genera un daño directo al consumir los granos dentro de la vaina. 

Por otro lado, se detectó presencia de enfermedades fúngicas causadas por Rhizoctonia sp. y Fusarium sp en baja a media incidencia. 

En cuanto a la ecuación económica, el precio del garbanzo se mantuvo en niveles relativamente bajos durante el año 2020, con valores -desde enero a diciembre- que rondaron los USD 517/tn. “De esta manera, al momento de la siembra el precio se ubicó en torno a los USD 506 por tonelada, lo cual pudo haber influenciado a los productores a reducir el área sembrada”, consideró el reporte. 

Respecto al valor bruto de la producción para la provincia de Córdoba, es decir la cantidad de divisas que podrían haberse generado en la campaña si la totalidad de la producción se hubiese exportado al mes de cosecha, fue de USD 21 millones, lo cual representa una caída intercampaña del 33 %.

Fuente: El Litoral

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