16 de julio de 2021 10:01 AM
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Carne: continúa la firmeza mundial

Los mercados internacionales se mantienen en las cotizaciones; algo similar ocurre con los productos vacunos, impulsados por las mayores compras chinas que vuelven a aumentar.

… que, de la mano del nuevo aumento en las importaciones de carne vacuna de parte de China, que ahora se prevén en casi 8% de aumento, las caídas en las ventas de Australia, la Argentina y Brasil, hacen prever un mercado internacional con nueva firmeza. Según el último informe del USDA (Departamento de Agricultura de los EE.UU, “la baja en estos mercados no llega a ser compensada por el ascenso en las ventas de EE.UU, Canadá y Nueva Zelanda”.Señala, además, que las exportaciones de Argentina caerían 90.000 toneladas peso carcasa respecto de la estimación de abril, a 680.000, de la mano de restricciones gubernamentales. Se trata de un ajuste de -17% respecto de las 819.000 toneladas exportadas en 2020. La producción argentina esperada fue recortada en 65.000 toneladas a 3 millones de tn.

En el caso de Brasil, las exportaciones retroceden 325.000 tn frente a la previsión anterior, a 2,4 millones de tn. Esto representaría un descenso de 139.000 toneladas (-5,4%) respecto a 2020. Mientras que la producción pasaría de 10,4 mill/tn a 9,55 millones. A su vez para Australia, el USDA estimó que la producción de carne caerá a un mínimo de 23 años, en medio de un proceso de recomposición del stock vacuno a 1,95 mill/tn. Recortó las exportaciones de ese país en 90.000 toneladas respecto a su previsión de abril a 1,3 millones de toneladas. Esto marca una retracción de 11,7% si se compara con el volumen exportado en 2020.

Respecto al gigante asiático, los EEUU estiman que las importaciones chinas de carne vacuna crecerán 7,8% frente a 2020. Se ubicarían en 3 millones de toneladas, 100.000 menos que en el reporte previo, pero 218.000 toneladas más que las 2,78 millones importadas 2020. Es decir, un incremento interanual de 7,8%. Además, de seguir normalizándose la actividad económica en el Hemisferio norte, con el control del covid, se sabe que paulatinamente se recuperará la demanda HO-RE-CA (hoteles-restoranes-catering), base de la demanda especial de alta calidad, que respaldará adicionalmente las cotizaciones.

… que, mientras el precio interno de la carne vacuna sigue firme para los consumidores (+ 4,3% en GBA), igual que en algunas categorías livianas de hacienda para consumo local; no ocurre lo mismo con los animales más pesados y las vacas conserva de exportación, que siguen debilitadas afectando la ecuación económica de criadores y tamberos que perdieron una demanda esencial.

Mientras los productores replantean así sus ventas (hoy se esperan unas 5.000 cabezas en el mercado físico de referencia, de Liniers), los distintos eslabones de la cadena de la carne siguen esperando las correcciones comprometidas por las autoridades, que permitirían atenuar tanto el daño económico que está causando la restricción, como el ingreso de divisas que el USDA ya está estimando en el equivalente a unas 90.000 toneladas. Los cambios más importante se refieren al Kosher par Israel, como la excepción para los cortes baratos de consumo local, pero de las vacas conserva que van a China, que no tienen demanda local. Y mientras esto sucede (o, no sucede…), los autoconvocados plantearon un boicot contra las empresas exportadoras, a las que acusan de manipular los precios internos de la hacienda.

Esto justificó, por ejemplo, el encuentro el Consejo Agroindustrial (CAA), tuvo con el titular de Ambiente, Juan Cabandié, mientras en el Congreso se debatían dos temas clave para el campo: la nueva Ley de Biocombustibles que recortaría el corte de biocombustibles (de maíz y de soja) con derivados del petróleo o fósiles (no así los de la caña de azúcar que quedan fuera de las restricciones), y otro casi tan grave como el anterior, que va por el etiquetado de alimentos, con una especie de demonización de los mismos, a partir de etiquetas negras, y que en general sería muy difícil de controlar. Los más críticos, sostienen que este tipo de medidas, que intenta proteger a los consumidores, debe ser por la “positiva” resaltando las bondades, y no por la “negativa” destacando aspectos nocivos que en muchos casos dependen de la corrección de la ingesta, más que de la esencia del propio alimento.


Por Susana Merlo

Fuente: ambito.com

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