20 de julio de 2021 12:38 PM
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Descubrieron en las malezas la fórmula para crear bioherbicidas y la llevan al exterior

Startup rosarina vio el negocio en el nicho menos pensado y cerró acuerdo clave con un compañía mundial para potenciar su investigación y desarrollo en Estados Unidos

Inbioar es una empresa biotecnológica con sede en Rosario que encontró su nicho para expandirse de la mano de una serie de organismos vivos ignorados por muchos: plantas que crecen al costado de la banquina. A través de extractos de las mismas, desarrolla productos naturales para la protección de los cultivos como bíoherbicidas, bíofungicidas y bíoinsecticidas, destinados a cumplir con los parámetros que la agroindustria demanda.

Los científicos descubrieron que los principios activos presentes en muchas de estas malezas tienen la capacidad de fortalecer al cultivo, evitando el ataque de distintos tipos de plagas. Tantas ventajas ofrece al sector agropecuario, que la firma acaba de establecer un acuerdo con la compañía estadounidense Gowan Company para replicar este trabajo en el suroeste de ese país.

“Ellos se dedican a comercializar agroquímicos a nivel global pero no tienen herbicidas biológicos entonces nos piden que seamos el grupo de I+D allá y van a financiarnos dos años de proyecto para hacer en su país lo que venimos haciendo en Argentina. La idea es recoger diferentes plantas de las banquinas de regiones con clima seco, propicio para las particularidades que nosotros buscamos”, señaló Gustavo Sosa, ingeniero forestal y fundador de Inbioar.

Los orígenes

Los comienzos de la empresa se remontan al 2010 cuando Sosa convenció al fallecido empresario Miguel Rosental de asociarse e invertir en un proyecto para desarrollar herbicidas biológicos y comercializarlos al exterior desde diferentes multinacionales.

“Nosotros teníamos en claro que queríamos utilizar la ciencia como una herramienta para resolver cuestiones que la agroindustria le interesaban

Aunque el plan era ambicioso, desde ese momento hasta ahora Inbioar logró afianzarse en el terreno agro y transferir dos de sus principios activos para la fabricación de herbicidas naturales a una compañía americana y otro a una alemana.

“Nosotros teníamos en claro que queríamos utilizar la ciencia como una herramienta para resolver cuestiones que la agroindustria le interesaban. Así fue que trabajando desde el día cero estuvimos siempre en contacto con las mismas, escalando diferentes soluciones que nos permitieron crecer hasta el día de hoy”, consideró Sosa.

Según explicó el ingeniero, hay plantas específicas que producen compuestos a los cuales se los conoce como “aleloquímicos” y tienen la capacidad de inhibir el crecimiento de otras plantas. Desde la firma, se encargaron de poner en práctica un método de búsqueda y selección de estas especies vegetales y el proceso para su posterior tratamiento.

“Si aplicás un producto sintético la maleza muere a las 24 horas pero el líquido permanece meses en el suelo porque tarde mucho tiempo en degradarse”.

El mismo consiste en separar las hojas, el tallo y la raíz y trasladar todas las partes a un laboratorio para detectar cuál de ellas produce el extracto que puede ser utilizado para proteger a los cultivos del ataque de plagas.

“Si aplicás un producto sintético la maleza muere a las 24 horas pero el líquido permanece meses en el suelo porque tarde mucho tiempo en degradarse y en ese lapso llueve y el agua lo transporta a distintos lugares como, por ejemplo, aun río. A su vez las malezas se acostumbraron a este tipo de químicos, generaron resistencia y ya no son tan efectivos“, explicó Sosa.https://8b4f3e19d19d31cecde613fe8efa1627.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-38/html/container.html?n=0

Según explicó el ingeniero, si bien un 50% de Inbioar se constituyó con aportes del Grupo Rosental, el otro 50% fue a partir de los ingresos que empezaron a obtener por servicios brindados a una amplia variedad de agroindustrias que veían en este desarrollo la posibilidad de reducir los daños que producen los herbicidas sintéticos sobre el medioambiente, preservando la biodiversidad y ahorrando costos.

En expansión

En el año 2018, cuando hace su aparición Aceleradora Litoral, quien ofrece comprarle a la firma el 15% a cambio de financiamiento. Estos fondos le permitieron a Inbioar llevar el método de producción de bíoherbicidas a nuevos territorios, estableciendo unidades de negocio en Chile y en Paraguay durante el año pasado.

Es innegable que, con más asiduidad, los organismos de control presionan para que se saquen del mercado determinados químicos y se los reemplace por soluciones naturales: “Nosotros creamos un biofungicida que probamos en Chile, el cual no mata al hongo pero ayuda a la planta a sobrevivir al ataque del mismo”, destacó el referente agro y añadió que se trata de una nueva generación en la protección de cultivos llamada “elicitores”, los cuales mejoran las defensas de las plantas impidiendo que los agentes penetren en las mismas.

A la vez que el trabajo de la rosarina aporta valor, genera cada más interesados en asociarse o invertir en su trabajo. Así será con Gowan Company, quien sumará el capital para que el equipo pueda viajar y comenzar a hacer el proceso de recolección de malezas en zonas como Arizona, Texas y California. 

“Nos van a acercar todas las facilidades para que podamos movernos por esta región y encontrar aquellas malezas que produzcan principios activos para la protección de cultivos. Es una unidad de negocios que hoy en día Gowan no tiene y que es necesaria para la agroindustria que se viene”, cerró Sosa.

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