22 de julio de 2021 10:21 AM
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“El productor proyecta a cinco años y acá no sabemos qué pasará en unos meses”

El reconocido criador y asesor ganadero, Dr. Antonio Sánchez Astrolog, analizó el impacto de las medidas oficiales. “Convivimos con la incertidumbre y la falta de credibilidad”, admitió.

A un mes de la medida intervencionista del Gobierno nacional que prohibió parcialmente las exportaciones de carne vacuna, los efectos comienzan a advertirse y claramente son contraproducentes para toda la cadena, en especial para los productores y los consumidores. Mientras unos ven cómo se reduce el precio de la hacienda, los otros notan incrementos considerables en el mostrador.
En diálogo con el programa radial ADN Rural el reconocido criador y asesor ganadero, Dr. Antonio Sánchez Astrolog, analizó el impacto de las medidas. En primer lugar, reconoció que la problemática no es nueva y recordó que ya en las décadas del ´40 y ´50 se conocieron las primeras intenciones de un Gobierno para intervenir la cadena cárnica. “Se había armado una comisión de abastecimiento de la carne y años después hicieron un plan que prohibía el consumo los días viernes; esto es un problema de varios gobiernos que al tomar determinaciones dan un paso para adelante y 50 para atrás”, confesó.
La historia más reciente también mostró las consecuencias nefastas para el sector, a partir de una decisión muy similar tomada en 2006. Y el experto no lo olvida: “fue un escarmiento muy grande y hoy, como en aquel entonces, convivimos con la incertidumbre y la falta de credibilidad en el mundo, que para mí es el peor problema”.
Tal vez, quienes tienen responsabilidades y llevan adelante acciones de este calibre no tomen real dimensión del daño que pueden generar. Por eso, Sánchez Astrolog contó las vicisitudes que afronta un productor: “nosotros los ganaderos cuando proyectamos estamos obligados a pensar a cinco años; cuando inseminamos un rodeo en octubre tenemos nueve meses de gestación y siete meses más de destete, posteriormente 18 meses más de un novillo y después viene el mercado”. Y se lamentó: “nosotros pensamos a largo plazo, pero en este país evidentemente no sabemos qué pasará de acá a unos meses”.
La confianza es fundamental a la hora de las relaciones comerciales y si de comercio exterior se trata, muchos más. La preocupación más grande del reconocido asesor pasa precisamente por la posición argentina ante el mundo. “Cuesta recuperar la imagen si hacemos siempre lo mismo y, de paso, una situación así favorece el camino de nuestros principales competidores”, expresó. En ese sentido, mencionó los casos de Brasil, Paraguay y en especial Uruguay que, según reveló, “tiene una calidad prácticamente igual a la nuestra”. “Lo que debemos entender –aclaró- es que ya no somos los reyes de la ganadería y no hay tantas diferencias como hace muchos años había; si los clientes no consiguen aquí carne, la encontrarán en nuestros vecinos”.

IMPACTO DIRECTO
“Hubo una baja considerable de la vaca de conserva, ese animal flaco y con problemas que nadie come, y que había encontrado un nicho importante como China”, remarcó Sánchez Astrolog al referirse al impacto directo de la medida oficial. Al respecto, resaltó que “tiene una alta incidencia en el número final de un establecimiento” y, a modo de ejemplo, citó lo que sucede en un tambo: “el precio de esta vaca era muy importante porque le permitía al tambero invertir en otras cosas y lamentablemente, con la incertidumbre que se generó, el productor no se animará a invertir y así se frena la cadena de inversiones”.
Y afirmó: “hay una conjunción de factores que hará que el precio de la carne no baje como se piensa. La que más se siente perjudicado hoy es la vaca y es lo más triste de este mecanismo que aplicó el Gobierno”.
Si bien destacó que se trata de ciclos biológicos y no puede “cortarse” lo que ya se ha proyectado, el profesional admitió que comenzará una “retracción en el engorde del ternero, que antes se sacaba con pocos kilos y ahora se va a estirar su salida haciendo una recría a campo como se pueda, con un crecimiento que nosotros denominamos compensatorio”. Por eso, señaló que “habrá una cadena más larga y por consiguiente una ausencia en el mercado de animales gordos”.
Por último, indicó: “es tan difícil esta situación que cada uno debe tomar su decisión para ver qué hacer porque los números lentamente se están poniendo en rojo. Va a llegar un momento en que el productor empezará a comprometer sus propias terneras, las futuras madres, con todo lo que ello implica porque sabemos lo que sucede cuando se atenta contra la fábrica de terneros”.

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